Ir a contenido

EL ESPANYOL VUELVE A EUROPA

Rubi: "El vestuario estaba encharcado de lágrimas, lloraban como magdalenas"

El técnico pone un 10 a la temporada blanquiazul, reivindica el estilo y conmina al club a mejorar la plantilla para "disfrutar de la experiencia"

José María Expósito

Rubi saluda a los aficionados tras lograr el pase a la Europa League.

Rubi saluda a los aficionados tras lograr el pase a la Europa League. / EFE / ALBERTO ESTÉVEZ

Tendría derecho a dudar Rubi sobre si este sábado ha sido el día más feliz de su carrera como entrenador. Hace un año llevó al Huesca (17º presupuesto de Segunda) a Primera por primera vez en su historia y ahora ha puesto a otro equipo en el que se antoja el máximo exigible. "No he conseguido la Copa del Rey como mi amigo Paco Flores, pero voy a estar entre los que metió al Espanyol en Europa, que solo ha pasado en 10 de las 84 temporadas que ha estado en Primera", celebró el míster, a quien el público esperó hasta que acabara la rueda de prensa para ovacionarle y que fue manteado por sus jugadores.

"Hacía tiempo que no lloraba y hoy he llorado", confesó el técnico blanquiazul, que no estuvo solo. "El vestuario estaba encharcado de lágrimas. Ver a veteranos como Víctor Sánchez, Sergio García, Javi López y Granero llorando como magdalenas... pues imagínate cómo lo sienten y cómo han peleado por este momento".

Pidiendo perdón por la falta de modestia, Rubi puso un 10 a la temporada del Espanyol, apelando a la bajada de su masa salarial y a la subida de la de otros, al "increíble ambiente de negatividad" que se encontró y a la necesidad de trabajar con jugadores a los que "no se les había sacado rendimiento".

Tamudo, el confesor

Sin citarlo en ningún momento, sobrevoló la figura de Quique Sánchez Flores. "Veníamos de un estilo diferente, 100% respetable, pero cambiar un estilo en una entidad que no estaba acostumbrada a esto no es fácil", relató el míster, que explicó que a su llegada confesó a Tamudo su "miedo" a que la grada no entendiera su insistencia en sacar el balón jugado. "Y me dijo:‘La gente va a estar contenta cuando vea cuatro pases seguidos’".

Rubi, manteado por sus jugadores. / JULIO CARBÓ

Muy gráfico al describir la temporada ("Altibajos, no; un 'alti', un bajo y un 'alti'), insistió en que su optimismo acerca de las opciones de acabar en Europa siempre estuvo fundado. "No he sido el único optimista. Mis jugadores han creído siempre. Nunca me he sentido solo", aseguró Rubi, que confía en que se mantenga la apuesta por su estilo: "Si creemos que a la gente le gusta, debemos darle continuidad. Lo primero es el resultado, pero esta forma nos facilita llegar a él".

Una temporada exigente

Rubi estaba viviendo "un momento mágico", pero eso no le hizo olvidar lo que se avecina, una temporada muy exigente cuyo primer partido será ya a finales de julio: "El club se ha de poner manos a la obra ya al máximo. Esto es otro nivel, hay que estar preparado. Queremos disfrutar la experiencia y ver hasta dónde podemos llegar, pero hay que trabajar duro antes".

Mantener a los pilares será la primera misión. Borja Iglesias mostró ya predisposición. "Es vital mantener la columna del equipo. Habrá que sentarse a hablar, pero seguro que todos llegamos a acuerdos", tranquilizó el Panda, manteado en calzoncillos.