Ir a contenido

Manchester City - Watford (6-0)

Guardiola conquista un triplete para la historia

Un Manchester City inconmensurable ganó la final de la Copa inglesa ante el Watford de Gracia

Alejandro García

David Silva (d) celebra el primer gol del Manchester City. / AP

David Silva (d) celebra el primer gol del Manchester City.
Los jugadores del Manchester City levantan la Copa inglesa.
Pep Guardiola posa con el trofeo de la Copa inglesa.

/

Con la sombra de la decepción en la Liga de Campeones aún sobrevolando al Manchester City, Guardiola conquistó un triplete inédito en Inglaterra en la era Premier League con una superioridad indiscutible en la fiesta del fútbol inglés, la final de la Copa de la FA.  

Guardiola ha implantado una hegemonía en el fútbol británico, el orgulloso creador del fútbol y estandarte de una competitividad extrema, y lo ha hecho con el fútbol que le encumbró en Barcelona y Múnich, con un duelo de puntuación históricas con el Liverpool para ganar la Premier League, un triunfo incontestable en la Copa de la Liga ante el Arsenal (0-3) y la victoria ante el Watford en la Copa inglesa.

Superioridad incostentable

En una final de entrenadores españoles, con Wembley perfectamente dividido en dos planos diferenciados por colores, el Watford no aprovechó el poco peligro que consiguió generar y tuvo que rendirse ante la superioridad del City.

El técnico catalán dejó en el banquillo a Agüero, De Bruyne o Sané, pero la competitividad del once del City seguía fuera de toda duda. Su dominio habitual no permitía otro guión de partido que no fuera un dominio territorial y de posesión, pero al equipo de Guardiola le costó mucho generar peligro ante la defensa de los de Gracia, atrincherada en 20 metros de terreno vetado para los de azul cielo.

Fue el Watford se sintió muy cómodo corriendo a los espacios y, en los primeros minutos, peleó sus opciones con fe e insistencia. Ederson desbarató con el pie el mano a mano de Pereyra, la ocasión clave, la más clara de la que disfrutaría el Watford antes de que la final se le pusiera demasiado cuesta arriba.

Silva abre la cuenta

El equipo de Guardiola necesitó un robo con el Watford más o menos abierto, seguido de un rechace que ganaron, de cabeza, Sterling y David Silva, el receptor final de un balón que terminó dentro del portería rival.

Con el gol del City llegó la zozobra del Watford, que abandonó su modo más conservador y empezó a padecer llegadas cada vez más constantes de los de Guardiola, en ningún caso a cambio de ganar presencia en el área rival.

El caudal de fútbol blue propició todas las soluciones que se le negaban en los primeros minutos, hasta que un gran pase de Bernardo Silva encontró a Gabriel Jesús, que hizo el desmarque justo para llegar a rematar solo, con Gomes batido tras una salida en falso, y colocar un 2-0 que se antojaba definitivo.

Goleada final

El Watford aceptó la realidad y salió muy valiente tras el descanso, con una presión intensa y unos riesgos temerarios; pero antes de que conseguir una buena ocasión, De Bruyne resolvió con maestría un contragolpe para sentenciar el título con el tercer gol.

Casi sin tiempo para reaccionar, el espectáculo de De Bruyne fabricó otro mano a mano ante el portero, ahora para Gabriel Jesús, que el brasileño resolvió para hacer el cuarto, antes de que Sterling hiciera el quinto, tras una gran jugada de Bernardo Silva, y el sexto tras un rechace de su propio remate, una goleada histórica que pudo ser mayor antes de que el árbitro pitara el final.