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polémica religiosa

El Ajax, pendiente del ayuno por el Ramadán

Tres jugadores (Mazraoui, Ziyech y Labyad) se pueden presentar al partido sin ingerir ni alimento ni agua

Erik Ten Hag, en conferencia de prensa, en Ámsterdam.

Erik Ten Hag, en conferencia de prensa, en Ámsterdam. / AFP / JOHN THYS (AFP)

El Ajax, que se enfrenta este miércoles al Tottenham en la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones (en la ida, 0-1 para los holandeses), está pendiente de si tres de sus jugadores, Noussair MazraouiHakim Ziyech y Zakaria Labyad, harán ayuno por el Ramadán. Un portavoz del club dijo al diario 'De Telegraaf' que los futbolistas tendrán libertad de elección, y que "si alguno quiere ayunar en este periodo, tendrá que ponerse de acuerdo con el entrenador y el personal médico".

El único que se ha pronunciado hasta el momento es Mazraoui, quien confirmó que piensa seguir los preceptos del islam y no comer ni beber durante el día. "Estoy acostumbrado a hacerlo. ¿Puede un atleta de alto nivel dejar de comer si tiene que hacer un gran esfuerzo? Hay opiniones diferentes, pero Esta es mi elección. Me siento bastante enérgico durante el Ramadán", dijo Mazraoui en una entrevista con el periódico 'Het Parool'.

15 horas sin comer ni beber

De seguir el ayuno de forma estricta, el futbolista no ingerirá ningún alimento ni líquido en las 15 horas previas al inicio del encuentro, pues el amanecer este miércoles en Ámsterdam está previsto para las 6.00 de la mañana y la puesta de sol a las 21.15 HORAS. "El partido es a las 21.00 horas, a las 21.15 horas tendría la posibilidad de beber algo. Si juego, puedo ir rápidamente a la banda para tomar un sorbo", indicó el futbolista.

El fisioterapeuta del club, Raymond Verheijen, les ha recomendado tanto a Mazraoui como a Ziyech y Labyad que pospongan el ayuno y, en una entrevista con el diario 'De Telegraaf', ha dicho que "sería totalmente irresponsable cumplir con el Ramadán en esta época de la temporada". Según explicó, la falta de alimentos y líquidos en las horas previas al partido produce que los músculos se contraigan más lentamente, y aumente el riesgo de sufrir lesiones.

"Imagina que el partido termina 0-1 y, después de 90 minutos, tienen que jugar una prórroga. Espero que los propios jugadores piensen que eso es imposible", añadió el fisioterapeuta.