AMISTOSO EMBLEMÁTICO

Catalunya logra una victoria de prestigio

La 'Selecció' se impone a Venezuela (2-1) en su reaparición tras más de dos años de ausencia

Bojan y Puado mostraron su olfato realizador, igual que el lateral perico Rosales, con dos tiros al poste y un gol

Bojan Krkic celebra su gol, el primero de Catalunya, en el amistoso ante Venezuela en Montilivi.

Bojan Krkic celebra su gol, el primero de Catalunya, en el amistoso ante Venezuela en Montilivi. / JOAN CASTRO (ICONNA)

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Victoria de Catalunya en goles (2-1) y de Venezuela en postes (1-3). Un resultado global que indica el movimiento que hubo en las áreas, el lugar donde se genera el mayor divertimento del fútbol. Imprescindible en un amistoso. El triunfo de la Selecció se consumó a dos minutos del final gracias a un gol de Javi Puado.

Cuando Gerard Piqué entre en el vestuario de Sant Joan Despí podrá vacilar a Leo Messi, con que Catalunya sí pudo con Venezuela, a diferencia de Argentina, que sumó otro capítulo de descrédito en el ensayo que perdió en Madrid el pasado viernes (1-3). Le podrá reprochar, además, la crítica que le hizo en público bromeando.

"Tendríamos que jugar más veces. La gente participa y se lo pasa bien y nosotros también". Piqué reclama más partidos de Catalunya 

Pons y Murillo, en un lance del partido de Girona. / JOAN CASTRO (iconna)

El reproche a Messi

"Lo quería intentar [lanzar una falta directa] porque en el Barça no tengo opción". En ausencia de Messi, Piqué se pidió una en los aledaños del área y la estampó en el travesaño. Venezuela fue superior en ese capítulo. Murillo y Rosales, dos veces, se estrellaron con la madera. El lateral del Espanyol demostró sus dotes ofensivas porque también marcó el gol. El olfato de Bojan Krkic ya estaba demostradísimo antes de que abriera el marcador.

Era un amistoso como los de siempre, pero el hecho de que no se jugara por fechas navideñas dio un puntito de rigor, aunque no faltó el carrusel de cambios. Esta vez no decayó el ritmo, lo que mantuvo a la hinchada expectante hasta el final. La victoria completó la noche, que no se vivía desde el 28 de diciembre del 2016. "Tendríamos que jugar más veces. La gente participa y se lo pasa bien y nosotros también", reclamó el reivindicativo Piqué.

Sergio García y Víctor Sánchez, con el trofeo ganado. / JOAN CASTRO (iconna)

Un once cualificado

No era el mejor once posible de Catalunya, pero era uno que competiría con mucha dignidad entre la élite europea, sobre todo si jugara entera. Venezuela fue una gran vara de medir. Además de ocupar el puesto 32 en el ranking FIFA –por encima de Noruega, por ejemplo, la rival de España, Paraguay, Islandia o Rusia-, sus seleccionados se sentían en el escaparate. Por la situación política, y tal vez como válvula de escape de sus compatriotas en los convulsos momentos que viven, y para no podían echar por tierra la estupenda victoria sobre Argentina.

No es Venezuela un equipo alegre y ofensivo, sino un rival ordenado que sale endemoniado al contragolpe. Dio cancha a Catalunya, obligada a llevar la iniciativa, pero la mantuvo alejada del área, sin cederle espacios, ni de cortesía, para penetrar. Un par de coladas de Aleix Vidal por la derecha no encontraron rematador.

Le pasó lo mismo a Venezuela con su ariete, Josef Martínez, el máximo goleador de la Liga Estadounidense (MLS). Los remates más venenosos fueron de Roberto Rosales, el lateral del Espanyol. Sin ataduras de ningún tipo llegó al área de Badia y chutó dos veces a los palos. Uno de esos tiros entró en la categoría de error, porque fue a puerta vacía.

La celebración del primer gol de Catalunya. / JOAN CASTRO (iconna)

El cambio de Piqué por Riqui Puig

Piqué alargó el tiempo en el campo pese a ser el jugador del Barça más castigado –perdón, más cansado- por los minutos acumulados. Siguió para representar un cambio emblemático y popular. Dejó su sitio a los seis minutos de la reanudación al carismático Riqui Puig, pese a que es interior. El relevo cobró relevancia inmediatamente: el niño de Matadepera tiró un pase a la espalda de la zaga de Venezuela que cazó Montoya y aprovechó Bojan con su séptimo gol catalán.

Riqui Puig salió al césped y a los dos minutos dio una asistencia de gol

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El otro suceso triste más que anecdótico, fue la lesión de Añor, un suplente de Venezuela, que apenas jugó 21 minutos. Se dañó la rodilla derecha. Juega en el Huesca, que toleró la cesión de sus internacionales americanos (Yanguel Herrera es el otro) pero prohibió la de los catalanes Àlex Gallar y Enric Gallego por la excusa de una posible lesión. Herrera se retiró cojeando.

Catalunya, 2 - Venezuela, 1

<strong>Catalunya:</strong> Badia; A. Vidal, Piqué, Bartra, Dídac; Pons, Granell, Melendo, Jordán; Sergio,  Bojan.