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ENTREVISTA

Sergi Barjuan: "He vuelto a la época del juvenil del Barça"

El exjugador del Barça comparte sus reflexiones al iniciar su segunda temporada en el Zhejiang Greentown, un club de la Segunda División china

Joan Domènech

Sergi Barjuan posa después de la entrevista con El Periódico. 

Sergi Barjuan posa después de la entrevista con El Periódico.  / Joan Revillas

Sergi Barjuan (Les Franqueses, 28 de diciembre de 1971) inicia su segunda temporada en el Zhejiang Greentown, un club de la China League One, equivalente a la Segunda División. Después de terminar tercero en la pasada campaña, la aventura en Hangzhou continúa con el ascenso como el gran objetivo. Parte de la pretemporada del equipo se ha desarrollado en Salou. La voz de Sergi gritando “relax”, “finish” durante el ejercicio, con alguna imprecación en catalán, resuenan en medio del silencio. 

-¿Cómo es la vida en China para un tipo de les Franqueses? Aparte de la dificultad del idioma y el choque cultural, es fácil porque el club me la hace fácil: tengo chófer, traductor, como en el club, tengo un apartamento cercano a la ciudad deportiva… Pero los primeros meses, con el shock cultural, fueron complejos.

-¿Y cómo es el fútbol en China? Complejo. Más complejo que la vida. El crecimiento ha sido muy grande pero no en la formación, con un patrón, sino con la finalidad de dar notoriedad a la Liga, para que se sepa dentro de 15 o 20 años que hay fútbol en China.

-La casa por el tejado. Exacto. Los fundamentos no existen: la enseñanza a los más pequeños, la formación de los técnicos, no existe. Al menos, en lo que yo conozco.

-¿No hay una línea metodológica tampoco? Hablo de mi club, aunque sé que por otros entrenadores que sucede lo mismo en otros equipos. No tenemos un director deportivo en el fútbol base; hay cinco o seis técnicos de distintas nacionalidades: croata, japonés, surcoreano… cada uno con sus parámetros, desde el que entrena dando vueltas a la pista de atletismo hasta el que apuesta por el futbol directo con balonazos hacia arriba.

"El crecimiento ha sido muy grande pero no en la formación, sino con la finalidad de dar notoriedad a la Liga, para que se sepa dentro de 15 o 20 años que hay fútbol en China. Los fundamentos no existen"

-¿Y a nivel personal cuál es la mayor dificultad? ¿No poder expresarse, la impotencia de la comunicación…? -Lo primero es haber empezado casi de cero. Me desespero mucho, a veces. El primer día que llegué hicimos un entrenamiento suave de ataque defensa y una posesión de pelota. Me acuerdo de habernos mirado con mi ayudante y diciéndonos: ¡donde hemos ido a parar! Por dónde empezamos… Porque una posesión solo se puede hacer si dominas los conceptos básicos: el cuerpo, la perfilación… Era como el patio de un colegio, todos detrás de la pelota.

-La falta de formación táctica. Sí. Aquí se ganan muy bien la vida, pero ellos juegan como si fuera un hobby. Llegarán a adquirir hábitos y conocimientos, pero has de pensar por qué y para qué haces cada cosa… Y que entiendan lo que explicas. Primero que lo entienda el traductor… Al cabo de seis meses decidimos que lo haríamos todo a través de imágenes.

-En este sentido, ¿el futbolista chino tiene una mentalidad abierta o cerrada? Abierta, porque han visto el progreso que han hecho. No por los resultados, que también, sino porque se sienten más cómodos en el campo, ven que avanzan. Hacemos ejercicios rutinarios porque si dejas de practicarlos, dejan de hacerlos.

"El primer día que llegué hicimos una posesión de pelota. Me acuerdo de habernos mirado con mi ayudante diciéndonos: ¡dónde hemos ido a parar! Porque una posesión solo se puede hacer si dominas los conceptos básicos. Era como el patio de un colegio, todos detrás de la pelota"

-Lógica la desesperación. No es indisciplina, sino la falta de decisión propia. Tampoco puedes echar broncas, porque son muy dolorosas en público y esto he debido controlarlo, optar por charlas individuales.

-Un mundo distinto. He tenido que hacer un reset y volver a la época del juvenil del Barça, aunque existe una capacidad de mejora muy grande. No es que partamos de cero, porque si están donde están es porque tienen un don. Con los cinco fichajes trabajamos de forma individual. Ha venido un central que saca muy bien el balón, pero defensivamente parece mi hijo.

-¿Qué virtudes y defectos ha detectado en general? Es un fútbol muy joven que aspira a ser una potencia y quieren aprender. Por el contrario, el índice de sacrificio bajo. Les falta constancia de exigirse a sí mismos cada día.

-Debe ser un gran aprendizaje para usted. Muchísimo. Y pruebo cosas nuevas que en España no podría probar por la exigencia tan alta que hay.

-¿Como qué? Enseñar nuevas formas de salida de balón desde atrás. En España no te dan tiempo para ensayar cosas. Aquí tengo tiempo porque, en cierto modo, aunque se equivoquen, podemos corregirlo.

-La presión no existe aquí. Si, sí que existe. Aquí también tengo un jefe. El año pasado ganamos los dos primeros partidos, pero perdimos los dos siguientes y nos querían echar. Por eso hemos adquirido experiencia con los fichajes.

-¿Qué puede aplicar y qué no? ¿Qué quiere enseñar? Intento aplicarlo todo. Si este equipo hubiera jugado a lo mismo durante tres años ahora sería diferente. Aquí no se hacen  faltas tácticas. Enseñaría jugadas que se hacen en el Barça.

"He tenido que hacer un reset y volver a la época del juvenil del Barça, en la formación, aunque existe una capacidad de mejora muy grande. Pero aquí no puedes echar broncas, son muy dolorosas en público"

"Deberían alinearse mucho los astros para continuar. Mi deseo, en el fondo, es hacer carrera en España. Vine aquí por un proyecto, pero si en el minuto uno, al cuarto partido, te quieren echar, es que no hay proyecto"

-¿El futuro en China? No lo veo muy largo. Es una experiencia que disfruto, pero quiero evitar que me cause problemas de índole familiar que ahora no tengo. Deberían alinearse mucho los astros para continuar. Mi deseo, en el fondo, es hacer carrera en España. Vine aquí porque hubo una propuesta, pero si en el minuto uno, al cuarto partido, te quieren echar, es que no hay proyecto.

No repetiría otra experiencia fuera… No en un lugar tan lejano. La distancia hace mucho. Pero también las diferencias culturales, aunque mi familia se ha sentido muy bien aquí cuando ha venido. Con esta aventura estoy aprendiendo mucho: otro enfoque futbolístico, otra cultura, otra forma de pensar. ¿Otro idioma? Tengo 30 o 40 palabras para los partidos y los entrenamientos.

-¿El objetivo es subir? Todos los equipos de Segunda quieren subir. Tengo un equipo compensado, bastante equilibrado, pero los recursos no son los adecuados para subir. Digamos que hay dificultades que serían subsanables.

-La situación en el fútbol español no es para tirar cohetes. Esto me servirá para escoger la mejor opción cuando la tenga. No quiero tener el cartel de que cojo equipos con necesidades, quiero coger equipos con proyectos desde el inicio. 

Temas: Fútbol