Ir a contenido

MISTERIOSO CASO EN ESTADOS UNIDOS

California cierra un hipódromo ante la sorprendente muerte de 22 purasangres

Nadie sabe las causas por las que, en los últimos meses, han fallecido 22 valiosos caballos qué corrían o se entrenaban en la pista de Santa Anita

El centro ha prohibido galopar hasta que no se conozcan las causas, mientras hay mil rumores desde al mal estado de la pista hasta la mafia del juego

José I. Castelló

Activistas defensores de los derechos de los animales protestan, en la puerta del hipódromo de Santa Anita (Arcadia, California, EEUU), por la muerte de 22 purasangres.

Activistas defensores de los derechos de los animales protestan, en la puerta del hipódromo de Santa Anita (Arcadia, California, EEUU), por la muerte de 22 purasangres. / AFP / MARIO TAMA

Sherlock HolmesHércules PoirotPepe CarvalhoHoratio Caine. Tal vez, incluso, el teniente Colombo. Pero no, tal vez mejor, CSI en el hipódromo. Todos detectives, y famosos, lo que necesita ahora el hipódromo de Santa Anita Park, en Arcadia (California), para resolver la misteriosa muerte de 22 purasangres en su recinto durante los tres últimos meses. Un caso que tiene en vilo al mundo de las carreras hípicas, un deporte que en mayo celebra la 145 edición del Derby de Kentucky, la competición más seguida en Estados Unidos tras la Super Bowl y la final de la NBA.

Pocas pistas se tienen de las causas que han provocado la muerte de estos caballos de miles y miles de euros, algunos fallecidos repentinamente y otros sacrificados por el método de la eutanasia debido a la gravedad de sus lesiones. Una tragedia que ha llevado a que el hipódromo californiano cierre sus puertas indefinidamente hasta que se esclarezca el caso en una decisión sin precedentes para la industria hípica estadounidense. “Algo está pasando que no sabemos. Nunca he visto nada igual y la única forma de averiguarlo es cerrando el recinto e investigando lo sucedido”, ha dicho el entrenador hípico Art Sherman a Los Angeles Times.

Algo más que la pista

Las primeras sospechas de los investigadores se han centrado, como en las películas, en las huellas, no dactilares, sino equinas: de los 22 ejemplares fallecidos desde diciembre, siete han ocurrido durante carreras en tierra, cinco en césped y diez entrenando sobre tierra. De ahí, que los primeros indicios como causa de las muertes sea el mal estado del terreno, aunque las investigaciones han verificado que todos los componentes de la superficie —limo, arcilla y arena—, así como el contenido de humedad, son consistentes y están en buen estado.

Otro de los factores que se baraja como causante de la oleada de muertes es la inusual climatología de las últimas diez semanas en el sur de California, con el invierno más frío, lluvioso y húmedo de la década. Los expertos niegan esta hipótesis, contradiciendo a Tim Ritvo, director del Grupo Stronach, la empresa propietaria del hipódromo, quien cree que es el motivo que ha afectado en la salud de los caballos y en el estado de la pista. “Nuestras instalaciones no están preparadas para soportar la dura climatología como en otros lugares, y creo que puede haber provocado esta desgracia”, ha declarado.

Si no es la superficie ni la climatología, queda el dopaje y el sobresfuerzo de los caballos. Los movimientos de defensa de los animales son los que sostienen esta línea de investigación. Esta acusación indaga a  entrenadores y veterinarios, y ha provocado que el hipódromo, tras la víctima 22 sucedida este pasado jueves, se haya visto obligada a tomar medidas para asegurar el bienestar de los caballos a la espera de aclarar el caso.

Buscando la verdad

Por si no fuese poco, nadie descarta la teoría de los más atrevidos, quienes señalan que detrás de la muerte de los caballos está la mafia del juego. O sea, las apuestas: la fuente de riqueza de todo negocio hípico, como lo demuestra que el primer día de carreras de la temporada se llegaron a jugar 23 millones de euros en el hipódromo de Santa Anita.

Ese día, el 26 de diciembre, murió el primer caballo de esta trágica lista donde hay ilustres corceles, como  Battle of Midway, toda una superestrella de los hipódromos, con 1,5 millones de euros ganados y con opciones de ganar los  12 millones de euros que repartirá la Dubai World Cup el próximo 30 de marzo en el emirato árabe. Pero no lo hará: se partió inexplicablemente una mano durante su entrenamiento y fue sacrificado.

Un misterio todo este asunto de unas consecuencias económicas y deportivas incalculables, pues con la pista cerrada ningún caballo corre y ningún aficionado apuesta.  “Puedo decir que estamos invirtiendo todos los recursos para saber lo qué ha pasado”, ha afirmado Mary Scollay, directora médica de la Comisión de Carreras de Caballos de Kentucky. Más le vale, la resolución del caso, propio de la serie CSI, evitará cualquier rumor que pueda dañar la imagen de un deporte que está  a dos meses de celebrar el Derby. De Kentucky.