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El toque inglés

La camiseta de fútbol más fea del mundo

Puma vestirá al City los próximos diez años mientras que Raineri se queda en pelotas tras siete derrotas en los últimos ocho partidos

Josep Martí Blanch

Claudio Ranieri, en su debut como técnico del Fulham.

Claudio Ranieri, en su debut como técnico del Fulham.

Aquí va una perogrullada: hay de todo en todas partes. Anoto esta tontería porque, aunque la digamos mil veces, vivimos siempre aferrados al prejuicio, al cliché. Por ejemplo, hasta hace nada tenía la convicción que los ingleses eran la gente peor vestida del mundo. Confundiendo la parte por el todo, imaginaba el Reino Unido poblado en exclusiva por clones de los integrantes de las despedidas de soltero que arrasan Barcelona los fines de semana o que colapsan de mal gusto los destinos turísticos con la canícula estival. Ya saben, mujeres que parece que se hayan vestido tirando primero toda la ropa del armario al aire con los ojos cerrados para acabar poniéndose encima lo que el azar haga caer en sus manos sin ton ni son, y chicos con atuendos que los asimilan a participantes de cualquier programa de desintoxicación de una película de los años 80.

Los hay, claro, y son legión. Pero como en toda sociedad de grandes contrastes resulta que en Londres también están las señoras y los señores mejor ataviados del planeta. Son todos ricos, eso sí. Quizá lo que diferencia a los británicos del resto de Europa es que en las islas aún puede adivinarse la clase social a la que pertenece un paseante con una ojeada a los trapos que lo cubren. Tengo para mí que en Italia, Francia o España, por concretar otros países, el gusto razonable en el vestir está más extendido y no hay tanta relación de causalidad entre la elegancia y la cuenta corriente. A lo mejor no y todo esto no es más que una estúpida teorización de mis prejuicios.

El City pasa a ser el segundo club mejor pagado de la Premier en concepto de equipación

Quien vestirá de punta en blanco a partir de la temporada que viene es el Manchester City, que acaba de firmar un contrato con Puma y se deshace de Nike durante las próximas diez temporadas. Están muy contentos los 'cititzens', que dejan atrás al Chelsea en la clasificación de los patrocinios mejor retribuidos. Con los 65 millones de libras que van a embolsarse cada temporada pasan a ser el segundo club mejor pagado por este concepto tras el Manchester United, que mete la mano en la caja de Adidas para sacar de ella 73 millones de libras al año. Por cierto, ambos lejísimos del Barça, para que luego digan que los mejores gestores están en la Premier.

Lo que no va a arreglar el nuevo patrocinio es que el azul celeste siga convirtiendo la zamarra del City en la camiseta de futbol más fea del mundo.  Así que consuélese. Porque, aunque a usted nadie le pague por enfundarse un jersey de lana, seguro que lo ha escogido con mejor gusto que quienes idearon el uniforme de los 'citizens'. Es verdad que el dinero no lo es todo, sólo se queda en el casi.

La nueva camiseta del City.

Por el contrario, Claudio Ranieri ya no tiene que dar explicaciones a nadie y puede vestirse de nuevo como le apetezca. Vuelve a la vida civil.  Su paso por el Fulham ha sido fugaz y desastroso. Prácticamente desahuciado de la Premier, se lo han sacado de encima tras encadenar siete derrotas en los últimos ocho partidos. El hombre que hizo campeón al Leicester y que llegaba al Craven Cottage como un milagroso remedio no ha sabido convertir el agua en vino y se marcha dejándolo a diez puntos de la salvación.

El último cántico que los aficionados corearon tras la última derrota fue “No sabes lo que estás haciendo”. El mérito creativo de los 'supporters' para convertir en una proclama bien sonorizada y rítmica una frase tan desaborida como esta es más que meritorio y conviene reseñarlo. Cantan mejor que visten. Aunque algunos desafinen. Hay de todo en todas partes.