28 nov 2020

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GIRONA - HUESCA (0-2)

El Huesca tortura al Girona, que sigue en caída libre

Los dos goles de Chimy Avila en el tramo final de la primera parte hundieron al equipo de Eusebio, que terminó con 10

Jordi Danés

Santamaría, el portero del Huesca, salva en una doble parada la ocasión de Pedro Porro en Montilivi.

Santamaría, el portero del Huesca, salva en una doble parada la ocasión de Pedro Porro en Montilivi. / JORDI RIBOT / iCONNA

Por si no había bastantes motivos para encender la luz de alarma, el colista asaltó Montilivi y dejó el Girona en una situación delicadísima y con la sensación que, si no se le pone remedio de inmediato, el equipo rojiblanco ha pasado a tener más números que nadie para acabar descendiendo a Segunda División.

Queda todavía un mundo (15 partidos y 45 puntos), pero lo cierto es que los de Eusebio han perdido totalmente el rumbo y en la plantilla no se atisban tampoco soluciones mágicas. Son diez partidos sin ganar (4 puntos de 30 posibles) y la próxima jornada el conjunto gerundense visita nada más y nada menos que el Santiago Bernabéu.

Chimy Ávila fue ayer el factor diferencial con dos estocadas en unos diez últimos minutos antes del descanso donde todo lo que pudo salir mal salió peor. Y aunque quedaban 45 minutos por delante, ni Eusebio encontró la fórmula mágica ni ningun jugador del Girona se cargó al equipo a las espaldas. Y uno que lo podía hacer, Bernardo, se buscó inútilmente la segunda amarilla en el ecuador de la segunda parte (m. 68) y ya no hubo ni siquiera esperanzas.

Son 10 partidos sin ganar y solo ha sumado 4 puntos de 30 posibles, lo que delata la magnitud de la crisis del Girona

Con cinco bajas, un jugador del filial en el once (Valery) y dos más en el banquillo (Paik y Pachón), Eusebio confeccionó un nuevo once de circunstancias donde la mejor noticia fue sin duda la vuelta de Borja García, KO desde el partido de vuelta de cuartos de copa en el Bernabéu. Lo más sorprendente de la alineación fue la inclusión en el perfil izquierdo del eje defensivo de Raúl Carnero, fichado como carrilero en este mercado de invierno.

Una película de terror

Eusebio exigió a sus jugadores salir con los cinco sentidos y el Girona empezó el partido revolucionado, con la presión avanzada, los carrileros pisando más el campo rival que el propio y mucha actividad en los hombres de arriba. Fueron tres córners en quince minutos y sensación de mucho dominio, pero solamente Pedro Porro puso en aprietos a Santamaría en un disparo desde el vértice del área (m. 14).

El Huesca se plantó atrás con ocho jugadores, una línea de cinco y otra de tres y desactivó casi por completo la creación rojiblanca, donde Borja García entró poco en juego, Portu jugó excesivamente revolucionado y Stuani estuvo bien sujetado por los centrales aragoneses. El paso de los minutos acabó dibujando un final de la primera parte que acabó siendo como una película de terror para los intereses del Girona.

La defensa volvió a ser de cristal en la acción del 0-1, un remate desde la frontal del área de Chimy Ávila sin que nadie le molestara. Al menos, el gol en contra (decimosexto partido de los de Eusebio encajando goles entre Liga y Copa) despertó a los locales, que habian ejercido durante más de media hora el control más estéril del mundo.

Porro, por dos veces en la misma acción, tuvo en sus botas el 1-1, pero emergió un inconmensurable Santamaría para sacar dos manos prodigiosas (m 36). Poco después, Juanpe sí que alojó el balón en las redes con un certero cabezazo, pero Cordero Vega vio una falta previa de Bernardo en el lanzamiento del córner (m. 38).

Cambio de sistema estéril

Y cuando Montilivi estaba absolutamente revolucionado e intentando empujar al equipo hacia el 1-1, llegó el 0-2 en una acción pésimamente defendida por los locales y culminada por Chimy Ávila. En el descanso, Montilivi ya era un funeral.  Eusebio cambió el 5-3-2 por un 4-4-2 con la entrada de Granell y Paik (por Valery y Borja García), pero al Girona le costó horrores generar alguna ocasión. El Huesca siguió bien armado y todo lo que dejó a su rival fue forzar más de una decena de córners, la mayoría inofensivos. Y cuando Bernardo vio la roja, las luces se aparagon definitivamente. El Girona insistió, pero atacó como un pollo sin cabeza y su rival tuvo suficiente para conservar el 0-2 solamente con orden y concentración. Todo lo que le faltó al equipo local.

La ficha del Girona - Huesca (0-2)


Girona: Bounou (4); Juanpe (5), Bernardo (3), Raul Carnero (4); Pedro Porro (5), Pere Pons (5), Aleix Garcia (4), Valery (4); Borja García (4); Portu (5) y Stuani (5).
Cambios: Paik (4) por Borja García (m. 46); Granell (5) por Valery (m. 46); Ramalho (4) por Àleix Garcia (m. 70).
Huesca: Santamaría (8); Miramón (7), Etxeita (7), Pulido (7), Insua (7), Galán (7); Moi Gómez (7), Juanpi (7), Rivera (7); Enric Gallego (7) y Chimy Ávila (8).
Cambios: Dieguez (7) por Insúa (m. 39); David Ferreiro (5) por Juanpi (m. 64); Àlex Gallar (s.c.) per Chimy Ávila (m. 90).
Goles: 0-1 Chimy Ávila (m. 35) con un disparo desde fuera del área . 0-2 Chimy Ávila remató una asistencia de Enric Gallego (m. 40).
Árbitro: Cordero Vega (4), del comité cantábro.

Tarjetas amarillas: Bernardo (m. 48 m y m. 68), Àleix García (m. 69), Galán (m. 81).

Tarjeta roja: Bernardo (m. 68)

Estadio: Montilivi.

Espectadores: 11.478.