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Clásico en Copa

El optimismo exacerbado del Madrid

El equipo de Solari afronta un mes de máxima exigencia en el momento más dulce de la temporada

Alejandro García

Benzema y Vinicius celebran un gol del Madrid.

Benzema y Vinicius celebran un gol del Madrid. / EFE

Después de innumerables vicisitudes, la sobredosis de Clásicos contra el Barcelona le llega al Madrid en el mejor momento de la temporada. El equipo de Solari acumula los mejores números y las mejores sensaciones del curso, todo en una semana en la que se ha vaciado la enfermería, pero en la que esperan Barça, Atlético y Ajax a domicilio para intentar enterrar a paladas la euforia que embriaga al madridismo.

Como un náufrago en una isla desierta que encuentra un manantial de agua fresca, Solari siente la confianza del que ha resuelto los problemas más vitales del Madrid, pero los desafíos no se detienen ahí. Ahora tiene que seguir evolucionando para dejar de subsistir y demostrar que puede aspirar a manjares más altos.

El sorteo de Copa ha deparado una semana de exigentes pruebas para el proyecto de Solari, con visitas al Camp Nou y al Wanda Metropolitano en cuatro días, antes de la ida de octavos de final de la Liga de Campeones, una piedra de toque que puede asentar al Madrid o desmoronar la endeble estructura construida para soportar tanta exigencia. Demasiado pronto para un Madrid que, pese al optimismo que rodea todo el entorno, con apariciones fugaces de la palabra triplete en las ruedas de prensa, puede verse fuera de toda pelea en el mes de marzo.

SOLIDEZ AL SERVICIO DE BENZEMA

El Madrid ha encontrado la solidez colectiva necesaria para aupar a Benzema al escalafón de estrella magnánima, y con él la confianza del madridismo. El francés acapara más focos y elogios que nunca, con los que ha iluminado momentáneamente la alargada sobmbra de Cristiano Ronaldo, que todavía oscurece las ambiciones del Bernabéu.

Con un once inicial bastante definido y con buenas noticias, desde Llorente hasta Benzema, pasando por Vinicius, el siguiente reto es recuperar para la causa a los lesionados durante los últimos buenos partidos sin trastocar por el camino nada de lo bueno construido, sobre todo en ataque.

LA VUELTA DE LOS LESIONADOS

La vuelta de Bale y Asensio abren un nuevo panorama en el ataque blanco, en el que se han asentado Vinicius y Lucas Vázquez junto al inconmensurable Benzema. Solari tiene que gestionar los minutos o acumular compañía para Isco en el ostracismo.

Vinicius mantiene intacto su potencial entre la afición blanca, cansada de la irregularidad de Bale y entusiasmada con la entrega del joven brasileño. Lucas aporta una consistencia al equipo con su trabajo que se antoja fundamental en los inminentes compromisos de los de Solari.

Con Marcelo recuperado para la causa y el alta médica de la inmensa totalidad de la plantilla, la gran esperanza del invierno, Brahim Díaz, acumula dos ausencias en la convocatoria, una situación a la que forzosamente se tienen que unir más habituales, como Fede Valverde, con un nuevo rol dentro del equipo.

El primer nuevo problema para Solari es este domingo, en el Bernabéu ante el Alavés (20.45 h.), con la obligación de empezar a descubrir sus cartas con vistas a las tres visitas más exigentes de lo que va de temporada.