A LA FELICIDAD POR EL DEPORTE

Emelie Forsberg, la alegría innata de correr

La campeona de 'trail running' relata en un libro la felicidad de un estilo de vida basado en la naturaleza, el deporte y el 'running'

La corredora sueca espera un hijo de Kilian Jornet, a quien define como «compañero de vida y de montaña»

Emelie Forsberg, el pasado martes en Barcelona.

Emelie Forsberg, el pasado martes en Barcelona. / FERRAN NADEU

3
Se lee en minutos
Joan Carles Armengol

"Lo que más me gusta de ella es que siempre está riendo, y aun así nos gana". Núria Picas, campeona mundial de carreras de montaña, define así la virtud que más envidia de una de sus grandes rivales y, sin embargo, amiga, la sueca Emelie Forsberg, que ahora ha querido compartir con la multitud de amantes del 'trail running'  y el 'skyrunning' (ultradistancias en montaña) sus experiencias de todo tipo en un libro que se acaba de poner a la venta. En 'Correr y vivir' (editorial GeoPlaneta) –'Còrrer i viure' (Columna), en catalán– la pareja de Kilian Jornet (autor de las fotos) esboza una auténtica oda a la felicidad que le proporciona su estilo de vida basado en el deporte, en la comunión con la naturaleza y sobre todo, en correr.

"El hecho de correr ha sido un amigo toda mi vida. Iba corriendo a casa de mis amigos, a la escuela o a practicar otros deportes como el fútbol, el baloncesto, el esquí de fondo o la escalada. Pero en el 2008 esa amistad se convirtió en algo más grande; poco a poco pasó a ocupar el centro de mi vida y todo giraba alrededor de esto. Como los planetas y el Sol. Todos los planetas, con sus características, tienen su importancia, pero todos giran alrededor del Sol. Correr era lo más importante", explica Emelie en el libro, en el que recoge no solo sus experiencias en la montaña, en la competición y en sus pinitos en el alpinismo, sino también su clara filosofía de vida, alimentada también por el yoga que aprendió en su visita a la India en el 2016 y por su compromiso con el medio ambiente, que hizo que a los 14 años se convirtiera en vegetariana, sin vuelta atrás. En 'Correr y vivir' incluye una docena y media de recetas con las que combatir sin problemas la teórica ausencia de proteínas o de omega 3 incluso en dietas tan exigentes como las de los deportistas de élite.

Pero, como adelantaba Picas, lo más sobresaliente de la personalidad de esta pequeña sueca de 32 años afincada en Noruega es su eterna sonrisa, reflejo de un estilo de vida que la hace feliz. Lo demostró a su paso esta semana por Barcelona, en el que lució su avanzado estado de embarazo, primer fruto de su vida en común con Kilian Jornet (que se remonta a principios de esta década), a quien ella define como "compañero de montaña y de vida".  Con Kilian compartió desde el 2013 el chalet de Chamonix (Francia), al pie del Montblanc (la meca de los corredores y esquiadores de montaña), antes de que, en la primavera del 2016, decidieran buscar la tranquilidad de los fiordos noruegos en Romsdalen.

Emelie Forsberg, con Núria Picas, el pasado martes en Barcelona. / FERRAN NADEU

Rivalidad con Núria Picas

Noticias relacionadas

"Con Kilian no vivimos ningún tipo de rivalidad en casa, ni él ni yo somos así. No somos rivales, sino compañeros. Entre nosotros hay más de inspiración que de rivalidad. Aunque cuando le 'repaso' al ajedrez o a las cartas, sí que se enfada, sí", bromea Emelie, que tiene ya un abultado historial de éxitos, a pesar de que empezó en la competición en el 2012, muchos más tarde que el catalán. Forsberg es campeona de las Skyrunner World Series del 2014 y de la Vertical Race del 2017. Posee además los récords de subida y bajada del Montblanc (7.53.12 horas) y del Monte Rosa (5.03.56 horas). Ha ganado varias de las principales pruebas: Pierra Menta, Mezzalama y Ultrapirineu, donde con el nombre aún de Cavalls del Vent coincidió por primera vez con Núria Picas en el 2012.

 "Una compañera me dijo: ‘Recuerda quién manda en casa’. Y sí, aquella vez la gané, pero después me ha ganado ella otras veces", explica Picas, de 42 años, con quien Emelie se ha ido retroalimentando para mejorar. "Ella es un poco mayor que yo (risas), pero precisamente por eso es una inspiración y una motivación porque me enseña que me quedan aún muchos años. Y le envidio que haya ganado el Ultra Trail del Montblanc, cosa que yo aún no he hecho".