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UN CLUB DE FUTURO INCIERTO

La crisis del Reus se agrava con el aplazamiento del partido contra Las Palmas

Joan Vidal

Los jugadores del Reus, al leer el manifiesto contra la propiedad del club, el pasado diciembre.

Los jugadores del Reus, al leer el manifiesto contra la propiedad del club, el pasado diciembre. / JOAN ALFONS LÓPEZ

Golpe de teatro en el partido que debían disputar el Reus ante el Las Palmas este sábado en el Municipal. El juez de disciplina social de la patronal decidió este viernes por la tarde aplazar el encuentro contradiciendo las directrices de la RFEF en la que se confirmaba la disputa del encuentro, en contra de la voluntad de AFE y jugadores.

El presidente de la Liga Javier Tebas, en una entrevista al diario 'Marca', anunciaba que prevalecía la decisión del organizador de la competición por encima de la Real Federación Española de Futbol. Una afirmación que traerá cola pero que obligará a retrasar la contienda hasta la decisión final del juez acerca del expediente abierto al club del Baix Camp por los impagos.

Con la voluntad de no desvirtuar la competición, LaLiga no ha querido que el Reus inicie la segunda vuelta a la espera de una decisión que, salvo sorpresa en forma de venta del club, será la de expulsar al conjunto rojinegro.

Guerra fría

Puntos de vista diferentes; la RFEF no ve motivos deportivos para aplazar el partido, mientras que LaLiga se basa únicamente en la situación financiera del club reusense para apartarlo de la competición. La guerra fría entre las dos instituciones se trasladará, con toda probabilidad, al Consejo Superior de Deportes, ya que la RFEF le llevará el caso.

Un quilombo en el que el más perjudicado, de momento, es el Las Palmas que ya había viajado a tierras catalanas en busca de los tres puntos. La situación es insostenible en la capital del Baix Camp ya que este mismo viernes también se había conocido la decisión de Miguel Linares, delantero centro y pichichi del equipo rojinegro, de negarse, antes de conocerse la medida provisional del juez de disciplina social, de no volver a vestir la camiseta rojinegra.

“O se vende el club este fin de semana, o no llegaremos a tiempo”, pronosticaba en la previa Xavi Bartolo, técnico del Reus Deportiu, que se mantenía sorprendentemente optimista acerca del futuro a corto plaza de la entidad dirigida por Joan Oliver. El final del culebrón tiene los días contados y antes de terminar el mes de enero el Reus Deportiu tendrá su sentencia.