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LA REVELACIÓN DE LA TEMPORADA

'Pitu' Abelardo, el señor de los milagros

El central asturiano dirigirá mañana, en Montilivi, su partido nº 100 en Primera tras meter al Alavés en puestos de Champions

'Pitu' salvó al 'Glorioso' del descenso a Segunda el pasado año y, ahora, lo ha convertido en el equipo de moda del fútbol español

Emilio Pérez de Rozas

Pitu Abelardo conversa con uno de sus asistentes, hoy, en Ibaia (Vitoria).

Pitu Abelardo conversa con uno de sus asistentes, hoy, en Ibaia (Vitoria). / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Puede pensar en la eterna felicidad (casi interior) de Leo Messi. O en la sensación de conquista (o casi) de Vinicius Júnior. En la creencia que tiene, ahora sí, Antoine Griezmann de que es el ‘puto amo’ del Atlético. O en la situación de privilegio que vive Pablo Machín, después de demostrarles a los que desconfiaban que su Sevilla sería candidato a todo.

Puede pensar en todos ellos y pensar que son seres felicísimos. Y se equivocara. Solo tiene que estar tres, cinco, ni quisiera diez minutos, pegadito al ‘Pitu’ Abelardo, Abelardo Fernández, aquel enorme central del Spórting, del Barça, de la selección y, luego, ‘mister’ de los ‘yogurines’ de Mareo, para darse cuenta de que en LaLiga solo hay un ser inmensamente feliz, contento, un ser regalado, que vive en la gélida Vitoria y dirige al modesto Alavés, como si fuese el entrenador del Manchester United.

Abelardo, de 48 años, juega mañana, en Girona, en Montilivi, su partido nº 100 como entrenador de Primera División. Y no es, no, un partido cualquiera. En Montilivi empezó todo, todo lo bueno, grande e inmenso que le ha pasado a este maravilloso ser desde el 4 de diciembre del 2017, que es salvar a un hundido ‘Glorioso’ y, meses después, colocarlo en la Champions tras la mejor primera vuelta de la historia del club de Vitoria.

'Pitu' Abelardo habla por teléfono poco antes de iniciar el entrenamiento de hoy en Ibaia. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

No solo eso, ‘Pitu’ salvó al Alavés un mes antes de acabar la pasada temporada cuando, aquel 4 de diciembre, era último de la Liga con 6 puntos. Y, ahora, un partido antes de acabar la primera vuelta, tiene al equipo a solo tres (o cuatro) victorias de la salvación (su objetivo), cuando restan 19 partidos. ¿Más?, ‘Pitu’ lleva jugados con el Alavés 43 partidos de Liga y ha ganado más de la mitad (22), empatado 6 y perdido solo 15. Lleva 10 partidos sin perder en Mendizorroza y eso que por allí han pasado Real Madrid, Sevilla, Valencia y Betis, entre otros.

Pensando en la ampliación

Hay quien ya cree que las gestas de Abelardo son perfectamente comparables al mítico Alavés del no menos querido José Manuel Esnal ‘Mané’, que llevó al ‘Glorioso’ de Segunda a una final de UEFA, en el 2001. Es más, Josean Querejeta, el llamado ‘ser superior’ de Vitoria, dueño del Alavés y Kirolbet Baskonia de basket, ya tiene sobre la mesa de su despacho los planos de la ampliación de Mendizorroza, que pasará de 20.000 a 32.000 localidades. Aunque, antes, eso sí, debería asegurarse la continuidad del ‘Pitu’, a quien aún no le ha llegado propuesta de renovación alguna por parte del ‘Glorioso’, y que se ha convertido en el entrenador de moda del fútbol español.

"¿De qué estoy más orgulloso? De que el equipo crea todo lo que le digo y pido. Si los jugadores no creyesen en mí, estaría muerto como entrenador"

'Pitu' Abelardo

Entrenador del Deportivo Alavés

“En Girona, en aquel mes de diciembre”, comenta ‘Pitu’, apoyado en uno de los muros blancos de la Ciudad Deportiva de Ibaia, “empezó un sueño del que todavía no me he despertado. No puede haber nadie más feliz que yo. Ese partido empezó a cambiar la dinámica del equipo, de todos. Y mira que fue un partido que no jugamos nada bien, pero, en los últimos 20 minutos, le dimos la vuelta al 2-0. Y, a partir de ahí, todos empezaron a creer en el milagro, que, luego, se produjo con varias jornadas de antelación”.

Si los sueños tienen un final apoteósico, el de aquel triste ‘Glorioso’ y este motivado ‘Pitu’ arrancó, en efecto, de una manera sorprendente, impensable. Ganaba el Girona 2-0 e Iban Gómez, precisamente la estrella que Abelardo acaba de perder en el mercado de invierno, pues se ha ido al Athletic por 4 millones de euros, consiguió un triplete en los minutos 71, 87 y 93. Y de ahí, a la salvación. Le sobraron ¡4 jornadas de Liga! Y, ahora, a falta de 19, lo tiene en Champions (4º) y, con 31 puntos, a solo tres (o cuatro) victorias de la salvación, con el Real Madrid detrás, y el glamuroso Betis de Quique Setien…y ya no digamos las risas que se echan en Vitoria con el Athletic (18º), a 15 puntos del ‘Glorioso’.

Los jugadores del Alavés, en el entrenamiento de hoy en Ibaia. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Pero el hombre más feliz del mundo (bueno, digamos que de España; vale, de LaLiga) jamás ha despegado los pies del suelo. Dicen que lo quieren en la Premier, han publicado que el nuevo presidente del Athletic sueña con él, que el representante de ‘Pitu’ ya ha hablado con la Real (él, no solo lo niega, sino que no sabe nada de nada, ni quiere saber), pero Abelardo no suelta la calculadora y reconoce que “primero, la salvación y, luego, buscaremos más premio”.

Su argumento para mantener a la gente atenta, a la afición atada en corto y a los medios tranquilitos es recordarles que “el Eibar de Gaizka Garitano (2014-15) hizo una primera vuelta de campeonato muy, muy, muy parecida a la nuestra, sumando 27 puntos, acabando octavo entrado el año. Pues bien, en los 18 últimos partidos consiguió ¡8 puntos!, acabó 18º y descendió a Segunda”. Lo que ocurrió fue que el Elche protagonizó un descenso administrativo y el Eibar se mantuvo en Primera.

La historia del 'Pitu' con el Alavés empezó el 4 de diciembre del 2017, con una remontada que hizo creer a su equipo en la salvación

Abelardo está solo en Vitoria. Su equipo técnico es el equipo técnico del Alavés. Él no pidió nada. Lo ves entre los jugadores y parece uno más. Es más, todos cuentan que su éxito empezó cuando la muchachada detectó, a los diez días de estar con ellos, que era uno de los suyos. Y ‘Pitu’ lo demuestra cada día, defendiéndolos a todos, a los que juegan y a los que no. Ayer, sin ir más lejos, Iban Gómez, una de sus estrellas junto al meta Pacheco, el central Laguardia, el centrocampista Pina y el escurridizo Jony, se despidió de todos, se va al Athletic y ‘Pitu’ le dedica las primeras palabras de su conferencia de prensa: “De Ibai solo puedo decir cosas buenas y darle las gracias, pues he tenido el privilegio de entrenarlo y, tanto fuera como dentro del campo, ha tenido un comportamiento impecable. Ha sido un grandísimo profesional y un ejemplo para mí como entrenador”. Ya ven. Y con Iban se van goles, centros, asistencias, correrías, desmarques…

Pero, claro, tal y como explica ‘Pitu’, “este Alavés está siendo espejo, escaparate, para los clubs más poderosos gracias a la gran temporada que está haciendo y no podemos pelear contra otros presupuestos, así que Ibai se ha ido y lo único que podemos hacer es desearle lo mejor. Nosotros, desde luego, no vamos a jugar con 10 en Girona, saldrá otro que tratará de hacerlo tan bien como él, pues no hay que olvidar que esta plantilla es la misma que nos salvó de bajar y nos ha metido en Europa”.

‘Pitu’ es un cántico a la modestia y la confirmación de que los entrenadores españoles son buenísimos. “Mira el Levante de López, mira el Getafe de Bordalás, el mismo Girona de Eusebio, el Sevilla de Machín…el protagonismo de los técnicos españoles es tremendo y están demostrando que sus equipos funcionan. Eso es muy bueno para nuestra Liga, porque lo que interesa es que no sea un monopolio Barça-Madrid, interesa que otros equipos peleen por ir a Europa, por ponerles las cosas difíciles a los grandes”.

Un dibujo, en Mendizorroza, homenajea a Francisca Ortiz 'La Paca', seguidora veterana del Alavés. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Cuando le preguntas qué es de lo que está más orgulloso desde que llegó al ‘Glorioso’, dice: “Haber cumplido los objetivos, haber unido al vestuario, provocar la alegría de nuestra gente pero, sobre todo, que el equipo sea un reflejo de lo que yo les pido y transmito. Eso es maravilloso para un entrenador. Ellos me miran, me escuchan y se creen lo que les digo y pido. Si no creyeran en mí, yo estaría muerto como entrenador. Ellos compiten como unos bestias el 99,99% de los partidos”.

Y acaba jurando que si aquel 4 de diciembre del 2017 le cuentan que va a vivir este sueño “me tiro al suelo, me pongo a reir como un animal y digo que es el mejor chiste que me han contado en mi vida”.

Abelardo Fernández. ‘Pitu’ para todos. El ser más feliz de LaLiga. El hacedor de milagros.

Temas: Alavés