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RADIOGRAFÍA DE LAS JUEZAS DEL DEPORTE

El balonmano abona el camino a la élite para las mujeres

Tres árbitras están presentes en la División de honor masculina

Irati Vidal

Lorena García, en acción, en un reciente encuentro de balonmano

Lorena García, en acción, en un reciente encuentro de balonmano

“Es curioso que España, que tiene un balonmano tan potente a nivel internacional, no tenga una pareja femenina arbitrando en grandes competiciones. Porque en el resto de países europeos es muy normal encontrarte con mujeres dirigiendo los mejores torneos”. Habla Lorena García, una de las tres árbitras españolas presentes en la División de Honor masculina.

Su historia va de abrir caminos y trabajar sin descanso. Empezó a arbitrar para conocer un poco más el deporte que practicaba. Al principio, el arbitraje no fue más que un hobby. Hasta que se dio cuenta que con el silbato en mano podía romper barreras. Y no se detuvo. Tras años de trabajo y un apoyo “incondicional de la Federación aragonesa y la española” logró formar parte, junto a su compañera Tania Rodríguez, de la primera pareja arbitral 100% femenina de la historia que dirigía un encuentro de la segunda máxima categoría de hombres del país.

Apuesta federativa

“Si que es verdad que al principio los guardas de seguridad de algunos pabellones no se creían que fuésemos las árbitras del encuentro y que mucha gente venia a ver cómo calentábamos porque les sorprendía, pero dentro de la pista nos hemos sentido respetadas desde el minuto 1”, explica Lorena mientras recalca que ni ellas ni ninguna mujer han vivido el machismo en una pista de balonmano. “Somos pocas, pero a diferencia de otros deportes más mediáticos en los que se ven casos bochornosos, nos sentimos muy respetadas”.

Susanna Soler Prat

Profesora de Teoría e Historia del Deporte del INEFC (UB)

Y aunque a día de hoy solo hay 18 mujeres entre los 226 árbitros de las tres máximas categorías del balonmano español, Lorena está convencida de que esto cambiará en los próximos años. “La federación está intentando conseguir que en las altas competiciones del balonmano nacional haya alguna pareja femenina más” y porque “los consejos territoriales ya trabajan con los clubs para introducir a la mujer en el arbitraje”. De hecho, ella misma lo hace. Ha creado un proyecto que llamado ‘Yo quiero ser árbitra’ y trabaja convencida de que “las mujeres árbitras son un ejemplo de valores, superación y lucha por la igualdad”.

Temas: Balonmano