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LA HEMORRAGIA PERICA

El Espanyol se desangra en el estadio más vacío de la Liga

El equipo blanquiazul ha pasado de luchar por el liderato a sufrir cuatro derrotas con 12 goles en contra

El RCDE Stadium, con 18.574 espectadores de media, es el único de la Liga que no cubre ni la mitad de su aforo

Raúl Paniagua

Javi López, el capitán perico, se lamenta en plena celebración de Arturo Vidal, Alba, Piqué y Messi, el sábado en Cornellà.

Javi López, el capitán perico, se lamenta en plena celebración de Arturo Vidal, Alba, Piqué y Messi, el sábado en Cornellà. / AP / JOAN MONFORT

El Espanyol ha bajado a la tierra de golpe después de un prometedor inicio de Liga. El ilusionante proyecto de Rubi atraviesa su peor momento. El equipo perico ha pasado de pelear por el liderato (estuvo segundo, a un punto del Barça, tras la jornada 9) a desangrarse con cuatro derrotas consecutivas en las que ha encajado 12 goles, una sangría preocupante que ha hecho saltar las primeras alarmas.

Los excelentes números del comienzo de curso mantienen al bloque blanquiazul en la zona media-alta y su técnico, uno de los más meticulosos y analistas, asegura el máximo esfuerzo para voltear la situación, pero es necesario un golpe de efecto. Hay que volver cuanto antes al origen.

"Una noche jodida"

Dos citas le quedan al Espanyol para terminar el 2018 y romper con una mala racha que ha oscurecido su gran despegue. El próximo domingo recibirá al Betis en el pulso que se ha marcado en rojo para regresar al buen camino. No se puede fallar ante el cuadro de Quique Setién, que en su anterior visita a Barcelona se llevó un fantástico triunfo en el Camp Nou (3-4). Ese mismo Barça se dio un homenaje este sábado en Cornellà con Messi de maestro de ceremonias.

Hernán Pérez se desespera durante el derbi disputado en Cornellà / TONI ALBIR (EFE)

"Fue una noche jodida, pero tenemos que darle la vuelta. La magia del Espanyol no se ha acabado. Tenemos que volver a la idea del inicio, cuando teníamos el balón pero también defendíamos bien y éramos un equipo sólido. Nos está costando jugar como antes", reflexionó Víctor Sánchez, uno de los elegidos por Rubi para el derbi.

El centrocampista, que ha perdido peso en el equipo este curso, apuesta por un discurso pragmático, más próximo a la época de Quique Sánchez Flores que a la filosofía que ha proclamado Rubi desde el comienzo. "Esto solo se soluciona ganando. Todo depende de los resultados. Si no sumas tres puntos por muy bien que juegues no sirve de nada".

Mutación en casa

En Cornellà se ha apreciado a la perfección la mutación de un conjunto que empezó ganando los cinco primeros partidos en casa con triunfos destacados ante el Valencia (2-0) y el Villarreal (3-1). Ese tanto de los castellonenses fue el único que encajó el grupo de Rubi como local hasta el 25 de noviembre, cuando el Girona asaltó el RCDE Stadium en la primera bofetada del curso (1-3). 

Diego López y Diego López miran como el tiro de Luis Suárez acaba en la red en el tercer tanto del Barça en el derbi / QUIQUE GARCÍA (EFE)

Dos semanas después llegó el batacazo contra el Barça (0-4). Siete goles en dos partidos que ponen de manifiesto los desbarajustes de un Espanyol que también perdió a Mario Hermoso horas antes del choque ante los culés. El central zurdo ha sido el mejor defensa perico en estas 15 jornadas.

Zaga agrietada

El Espanyol no perdía cuatro partidos consecutivos en la Liga desde el 2012 con Mauricio Pochettino en el banquillo. El técnico argentino fue destituido con el equipo en la última posición a finales de noviembre. Con Rubi la situación es distinta. El técnico de Vilassar ha demostrado que se pueden combinar buen juego y resultados positivos. Sabía que podían llegar momentos complicados, pero la base existe y se trata de solucionar esos errores en un bloque que empieza a ser calado por los rivales. El factor sorpresa ya no existe.

La zaga se ha agrietado en el último mes y también se han reducido las prestaciones ofensivas. El Espanyol depende demasiado de Borja Iglesias, el máximo goleador perico con ocho goles. "No nos queda otra que seguir adelante y revertir la situación contra el Betis. Hasta ahora hemos demostrado cosas buenas. La propuesta es válida. En muchos partidos nos fue bien", comentó el ariete.

Evitar los nervios

Analizar los detalles que han causado el bache es el objetivo del cuerpo técnico en esta semana que debe concluir con una reparadora victoria ante el Betis. De lo contrario, aumentarán los nervios y las dudas. La cúpula proclamó en la reciente junta de accionistas que Europa debe ser un objetivo innegociable. Terminar el año con calma es clave para afrontar la cuesta de enero, en la que podrían acumularse ocho partidos, cuatro de Liga y cuatro de Copa si el equipo perico supera los octavos. 

El templo perico solo llena el 46% de su aforo

Una semana después de conocerse la pérdida de casi 3.500 socios respecto a la temporada pasada, el Espanyol afrontaba el derbi ante el Barça en Cornellà con ganas de registrar una cifra destacada de asistencia. Todo se había preparado con mimo con 35.000 banderas blanquiazules para dar colorido al estadio. Al final todo falló. El juego, con un doloroso 0-4, y el público: solo hubo 24.037 espectadores.
 

Con un aforo de 40.000 localidades, el RCDE Stadium es el que cuenta con una peor media de asistencia de la Liga. En el derbi se registró la mejor entrada, por encima del duelo ante el Girona (22.716), pero se esperaba una respuesta más masiva de los socios. El horario, en sábado por la noche, era bueno, pero el hecho de caer en un puente no benefició demasiado para que las gradas tuvieran mejor aspecto. Además, muchos pericos se marcharon a casa antes de tiempo, por lo que la imagen del estadio, con numerosas sillas vacías, fue muy decepcionante.
 

Dembélé celebra su gol antes el lamento de Dídac, Javi López y David López. Al fondo, se aprecian las sillas vacías en el estadio blanquiazul / ALBERT GEA (REUTERS)


Con una media de 18.574 espectadores en los siete partidos disputados en Cornellà (la peor entrada fue de 13.469 ante el Eibar), el estadio blanquiazul cubre un 46% de su aforo. Es el único del campeonato con menos de la mitad de asientos ocupados. Le siguen el Celta (52% en Balaídos), el Getafe (58% en el Coliseum Alfonso Pérez), el Villarreal (67% en la Cerámica) y el Valladolid (67% en Zorrilla).
 

El Atlético, con un 85% del Wanda Metropolitano, tiene el mejor porcentaje de aforo en su estadio, junto al Huesca, aunque el Alcoraz apenas cuenta con 7.600 localidades. El Barça y el Madrid presentan idéntico porcentaje en sus estadios (un 76%), aunque el club azulgrana reúne una media de 76.306 espectadores y el conjunto blanco acoge a 65.105.