Ir a contenido

EL DERBI CATALÁN DE CORNELLÀ

El Espanyol, con sed de venganza ante el Girona

El equipo perico espera resarcirse de la dolorosa derrota del año pasado en Cornellà

Raúl Paniagua

Los jugadores del Espanyol forman una piña para celebrar un gol ante el Villarreal en Cornellà.

Los jugadores del Espanyol forman una piña para celebrar un gol ante el Villarreal en Cornellà. / EFE / ALBERTO ESTÉVEZ

Ha pasado casi un año pero esa fría noche del 11 de diciembre del 2017 perdura en la cabeza de muchos pericos. El Espanyol perdió con el Girona (0-1) algo más que tres puntos en un ambiente de pesimismo y mal rollo que presidió la mayor parte del segundo curso de Quique Sánchez Flores en el club blanquiazul.

En Cornellà también estaba Chen Yansheng, que tuvo que escuchar los gritos de una afición dolida con todo. El "¡Quique vete ya!" retumbó en un estadio que acabó desangelado. Este domingo (18.30 horas) se repite el pulso en un contexto totalmente diferente. El día y la hora también acompañan. Toca venganza.

Lunes negro

Apenas 13.800 pericos sufrieron en directo aquella afrenta en un lunes negro en Cornellà. Un gol de David Timor al filo del descanso tras un error de la zaga local acabó condenando a un equipo sin respuestas que siempre sufría cuando se ponía por detrás en el marcador.

Los jugadores del Girona celebran el gol de Timor, el 11 de diciembre del 2017 / JORDI COTRINA

Es cierto que el daño quedó algo restablecido con el 0-2 logrado en Montilivi en el estreno de David Gallego en el banquillo, pero aquel fiasco de diciembre quedó marcado como uno de los puntos más nefastos del pasado curso.

El segundo equipo de Catalunya

Al final, la Liga terminó con el Girona en 10ª posición con 51 puntos, justo por delante del Espanyol, que fue 11º con 49. Ese teórico pulso por ser el segundo equipo de Catalunya, que se avivó especialmente desde tierras gerundenses, atormentó a un club que ahora vive tiempos mejores.

Quique Sánchez Flores, junto a Baptistao, cabizbajo, y Darder, tras la derrota del pasado año ante el Girona / jORDI COTRINA

Todo ha cambiado en la casa perica en un año, empezando especialmente por el banquillo. Quique fue el primero en recoger el guante de esa rivalidad con un discurso beligerante. "Estamos en un rinconcito y se nos hace el caso que se nos hace. El Girona viene a ocupar un poco más de nuestro espacio y esto nos debe dar un sentimiento de rebeldía para luchar por estar en el puesto que nos toca por historia. Tenemos que enfrentarnos en la competición a cualquier enemigo u oponente que nos quiera quitar protagonismo", proclamó entonces el técnico madrileño.

El valor de la historia

No se esperan arengas públicas de este estilo de Rubi, que prefiere devolver al Espanyol al puesto histórico que le corresponde con triunfos sobre el césped. El próximo rival le trae buenos recuerdos. En Girona volvió a los banquillos tras una época complicada y guarda un cariño especial hacia ese club, pero es el primer interesado en cumplir los deseos de la afición.  

"Estamos deseando que lleguen los partidos contra el Girona y el Barça. A los culés ya sabe todo el mundo que les tenemos ganas, pero te diría que al Girona casi igual. Lo del año pasado no se olvida. Somos el cuarto o quinto equipo por historia de la Liga y se dijeron muchas tonterías", cuenta un veterano seguidor en la ciudad deportiva Dani Jarque.

A por la sexta victoria

Las sesiones a puerta abierta de Rubi siempre facilitan la presencia de aficionados en Sant Adrià. No le falta razón al socio. El Espanyol suma 84 temporadas en Primera, las mismas que el Valencia. Está por delante del Atlético (82) y solo le supera el trío formado por el Barça, el Madrid y el Athletic. El Girona cumple su segunda campaña en la máxima categoría.

Rubi da instrucciones a sus jugadores en una sesión de entrenamiento en Sant Adrià / JORDI COTRINA

La plantilla es consciente de los deseos de su afición, que espera llevarse la sexta alegría de la temporada. "En el partido del año pasado nadie ofreció su mejor versión. No nos sentimos cómodos, pero nos sirve de experiencia. Nos enfrentamos a un rival aguerrido que no ha perdido fuera. Es un reto para nosotros”, explica Piatti, que destaca la mutación vivida en el vestuario. "El equipo respira otro ambiente, se ven cosas diferentes y eso es bonito en el día a día. Es una temporada ilusionante".

El mensaje de Granero

Granero, uno de los más reflexivos, también recuerda perfectamente aquel encuentro ante el Girona. "Fue un mal partido, pero ahora han cambiado muchas cosas, tanto para ellos como para nosotros. Saldremos a ganar como siempre para mantener nuestra dinámica positiva. Sabemos que es un duelo especial para nuestra afición. Si imponemos nuestro estilo el rival nos da igual", valora el 'Pirata', uno de los hombres que ha recuperado su mejor versión con Rubi