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REAL MADRID-VIKTORIA PILSEN (21.00 H.)

Esperpento madridista

Vuelve la Champions al Bernabéu en medio de una crisis en la que Lopetegui sobrevive forma precaria

Sergio Ramos pierde las formas con Reguilón en el entrenamiento tras un choque fortuito con el canterano

Alejandro García

Julen Lopetegui, entrenador del Real Madrid, durante el entrenamiento de este lunes.

Julen Lopetegui, entrenador del Real Madrid, durante el entrenamiento de este lunes. / AFP

Como si estuviera ante un espejo cóncavo, que muestran la realidad deformada, como en Luces de Bohemia, Florentino Pérez se frota los ojos ante los sucesos que asolan al proyecto 18-19, ya muy torcido aún en el 18. Con el entrenador en entredicho, se empieza a cuestionar la planificación de fichajes, la competitividad de la plantilla y la confianza en el proyecto.

Con argumentos deportivos de sobra para prescindir del entrenador, viendo los precedentes, el Real Madrid mantiene a Lopetegui en el cargo con el clásico a la vista. La calma tensa a la espera de acontecimientos condiciona una vuelta a la Champions que se presenta como un salvavidas gigante para un Lopetegui a la deriva en el océano.

La imagen es la de un entrenador que se va a sentar en el banquillo en ante el Viktoria Pilsen mientras la prensa cercana a la cúpula del club especula, no ya con la destitución de Lopetegui, si no con cuál es el momento ideal para que sea menos traumática. “Si esperáis ver un entrenador abatido o hundido, no miréis hacia aquí”dijo este lunes Lopetegui en un arrebato, en una leve reivindicación en una rueda de prensa repleta de tópicos.

Con la caída de Lopetegui se desvanece la ilusión de ocultar otro año más una deficiente planificación deportiva. Todavía en pretemporada, casi con la boca pequeña, Lopetegui dio por sentada la llegada de un sustituto de Kovacic, que nunca llegó. Tras la marcha de Cristiano Ronaldo, el único refuerzo para el ataque fue Mariano, además de Vinicius, casi inédito con el primer equipo. El mercado no da tregua a un Real Madrid inmerso en una política deportiva de fichajes de futuro que no están rindiendo al nivel exigido.

Mientras, en Italia se dan por hechos los contactos con Antonio Conte, en paro y disponible. Solari se contempla como solución de necesidad, Mourinho ha negado su interés y la lista se amplía con Roberto Martínez, Guti o Laudrup.

El esperpento lo terminó de escenificar Sergio Ramos en el último entrenamiento antes del partido de Champions. El capitán sufrió un golpe fortuito de Reguilón, el canterano que está completando su primer año en la primera plantilla, y reaccionó con rabia y soberbia, con dos balonazos al lateral, que en ningún momento hizo ademán de recriminar su actitud a Ramos. Después del trabajo, los dos publicaron mensajes de cordialidad en las redes sociales.

LA VUELTA DE LA CHAMPIONS

La máxima competición europea remueve las pasiones más ingentes del madridismo. Desde la etapa victoriosa de los últimos años, a la que recurrió Isco en rueda de prensa, hasta el partido de esta temporada ante la Roma, al que ha recurrido Lopetegui, la Champions es el clavo ardiendo al que todo el mundo se quiere agarrar.

“Ha pasado mucho en las seis temporadas que llevo en este club, los que nos han critican durante la temporada, al final terminan metiendo el rabito entre las piernas cuando ganamos la Champions”, reivindicó Isco, que se alineó con el bloque de defensa de Lopetegui, con Sergio Ramos a la cabeza: “Me parecería una locura despedir al entrenador. Si lo echan nos tienen que echar a todos”, dijo.

El inminente partido de Champions League ante el Viktoria Pilsen abre un nuevo escenario. Otra derrota en el haber de Lopetegui, además de complicar el grupo tras caer en Moscú ante el CSKA, sería demasiado para la estabilidad del club y precipitaría un relevo inmediato, a cinco días del clásico ante el Barcelona.

La tesitura frente al triunfo ante el Viktoria Pilsen terminaría de completar el esperpento, con un entrenador despedido después de una victoria. La otra opción es que llegue al Camp Nou, con finiquito redactado salvo heroico renacer. Nadie, ni el propio Lopetegui, confirma que se vaya a sentar en el banquillo ante el Barcelona: “Te puedo garantizar que estoy aquí vestido”, respondió a la pregunta directa.

POCAS ROTACIONES

En la rotación asimétrica de la portería, la confianza en Keylor Navas parece intacta y se postula como titular, mientras que la intrascendencia de Courtois en las últimas de derrotas evidencia un problema más allá de la portería, el puesto mejor reforzado por el club en verano. Sin bajas en el equipo, más allá de Carvajal, se prevé la vuelta de Bale y Benzema y la suplencia de Asensio, menos protagonista de lo que el Madrid necesita de él.

Alineaciones probables

Real Madrid: Navas (1); Odriozola (19), Ramos (4), Varane (5), Marcelo (12); Casemiro (14), Kroos (8), Modric (10); Isco (22), Benzema (9), Bale (11). Julen Lopetegui. Banquillo: Courtois (25), Nacho (4), Reguilón (23), Ceballos (24), Lucas Vázquez (17), Asensio (22), Mariano (7).

Viktoria Pilsen: Hruska (16); Rezník (14), Hejda (2), Hubník (4), Limberský (8); Procházka (6), Hrosovský (17); Petrzela (11), Horava (7), Zeman (9); Krmencík (15). Pavel Vrba. Banquillo:  Kozacik (1), Hajek (21), Havel (24), Kovarik (19), Bucha (20), Chory (18), Rezniecek (37).

Árbitro: Orel Grinfeld (Israel).

Estadio: Santiago Bernabéu.

Hora: 21.00.