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CRISIS MERENGUE

Lopetegui aún sobrevive en la cuerda floja

Florentino Pérez ha barajado un cambio inminente de técnico antes del partido de Champions

Alejandro García

Julen Lopetegui, en la previa del Real Madrid-Levante.

Julen Lopetegui, en la previa del Real Madrid-Levante. / AP

Lopetegui se mantiene en un precario equilibrio entre las premuras del calendario, que le hacen al Madrid estar ya inmerso en la previa del partido de mañana en Champions ante el Viktoria Pilsen, y la falta de un relevo de entidad. Este domingo, el despido de Lopetegui se aceleró por momentos, pero mientras la opción de Antonio Conte se tendría que demorar hasta después del clásico, la prensa madrileña se debatía especulando entre Guti y Solari como relevos inminentes para paliar la mala dinámica deportiva.

Solari, que empató este domingo en Vigo con el Castilla (1-1 con buen gol de Vinicius de falta directa en el tramo final, antes de terminar expulsado), es la opción de la casa. Guti, que se marchó de la cantera blanca a ser segundo entrenador del Besiktas turco porque quería dar el salto a un banquillo profesional, se ha postulado en varias ocasiones para el puesto.

Sería una solución temporal, salvo resultados extraordinarios, hasta que llegue un entrenador de primer nivel o, ya en verano, se aborde de nuevo el fichaje de Mauricio Pochettino, técnico del Tottenham, el gran deseado tras el adiós de Zidane.

Se demoraría algo más la alternativa de Antonio Conte, que es la que cumple el perfil de entrenador que se buscaba en verano, con experiencia y resultados satisfactorios en equipos grandes: con la Juventus, la selección de Italia y su primera temporada en el Chelsea.

EL CONTRASTE DE CONTE

El italiano, que promulga una doctrina de fútbol alejada de los preceptos de Lopetegui, con un carácter más férreo y exigente con sus jugadores; supondría el enésimo bandazo en la política deportiva del club. Mientras que el actual entrenador del Real Madrid se deshace en elogios al trabajo de todos sus jugadores, Conte tiene en su historial diversos enfrentamientos con sus jugadores, a los que tiene fama de exigir hasta el límite. Lopetegui ha adolecido de esa personalidad arrolladora que alinea a sus jugadores entorno a la idea con la fe un cruzado que marchaba hacia Jerusalén en el siglo XII, aunque haya algún damnificado por el camino.

Aunque Lopetegui haya sobrevivido al fin de semana y dirija al equipo ante el Viktoria Pilsen, salvo una restauración histórica de la moral, el juego y los goles ante el Barcelona en el clásico (victoria entre semana mediante) su futuro en el banquillo del Real Madrid está sentenciado.

Sin esperar una temporada excelsa, teniendo en cuenta los problemas para encontrar entrenador y que la plantilla ha perdido potencial, el club aspiraba a que el técnico sacara más rendimiento de este equipo. El fracaso del Real Madrid en el mercado no ha hecho más que evidenciar la sensación de que Lopetegui no ha explotado los recursos, que no son muchos, con los que cuenta, comenzando por el poco protagonismo de Vinicius. 

El revolcón en Sevilla, apaciguado por un empate en el derbi más sobrio que brillante, marcó una tendencia agravada en Vitoria, Moscú y, este domingo, en casa ante el Levante. Tres derrotas que han dilapidado la confianza en el plan de Lopetegui.