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EN SOLITARIO Y SIN OXÍGENO

Dos de seis: Sergi Mingote se mantiene imparable y conquista el K2

El alpinista ha hecho dos cumbres en una semana y está un poco más cerca de lograr su gran desafío de ascender seis ochomiles en un año

Aitana Glasser

Sergi Mingote en la cima del Broad Peak, a 8.047 metros 

Sergi Mingote en la cima del Broad Peak, a 8.047 metros  / EL PERIODICO

Tras 13 horas de ascenso, el alpinista paretano Sergi Mingote ha logrado hacer cumbre en el K2 (8.611 metros), la segunda montaña más alta del mundo, tan sólo una semana después de coronar el Broad Peak.

Tal y como tenía previsto, Mingote ha logrado alcanzar la cima sin oxígeno suplementario y ha logrado ya dos de los seis objetivos que engloba su gran desafío de ascender seis ochomiles en un año, para intentar alcanzar un récord Guinness.

El pasado domingo, el escalador intentó hacer cumbre del Broad junto a su compañero, Lluís Cortadellas, que finalmente tuvo que dar media vuelta y no pudo acompañarle. Esta vez ha decidido y logrado coronar este gran coloso en solitario.

Su compañero de expedición ha tenido que quedarse en el Campo Base haciendo labores de logística y comunicación, puesto que ha sufrido una congelación de tercer grado en el dedo gordo de pie que le ha impedido continuar.

Se trata del primer doblete en una misma misión logrado en estas mismas condiciones desde que lo hiciera el búlgaro Boyan Petrov en 2014, quien consiguió coronar ambas cimas –Broad Peak y K2- en solo ocho días y sin oxígeno.

Una decisión arriesgada

Contra todo pronóstico, Mingote anunció el pasado jueves que no se tomaría la semana de descanso que había pensado hacer tras alcanzar la cima del Broad Peak. Aunque el resto de escaladores decidió esperar a que mejorara el clima el día 27 de julio, el ex alcalde de Parets no se mostró confiado y decidió partir este mismo fin de semana partir hacia el K2.

“No es un ‘tiro’ seguro, ya que la meteo no acaba de ser buena, pero es una posibilidad” anunciaba entonces. Aunque aseguraba “no estar recuperado del todo” se mostraba convencido de poder intentarlo: “me siento fuerte y confiado” decía entonces el alpinista.

Y dicho y hecho. El día 20 a las cuatro de la madrugada empezaba el que sería el largo camino hacia el pico más alto de este gran gigante: primera decisión arriesgada, partir del Campo Base del Broad Peak, donde se encontraba, directamente hasta el Campo Base 2 del K2. Un desnivel de más de 1.600 metros que estaba dispuesto a asumir con el único objetivo de coronar la montaña ese mismo fin de semana. 

Tras más de 12 horas, en las que Mingote se cercioró de "la gran envergadura de esta montaña" y con "una fatiga que se nos traduce en las caras", el paretano partía junto al pakistaní Ali -quien le ayudó a portear todo lo necesario-, hacia el Campo 3, a 7.300 metros, y luego hacia el 4, a 7.700 metros.

Duro final

Es entonces cuando "empiezan las dudas", dice Sergi. Con el tiempo en contra y prácticamente solos en la montaña, se deciden finalmente "de la manera más pura, autosuficiente y auténtica" a alcanzar la cumbre. 

Después de 13 horas ascendiendo y ahora sí, completamente solo, vislumbra "al final de la arista, un pequeño tótem con banderas de oración tibetana congeladas, una estala y una botella de oxígeno. ¡Estoy en la cumbre!", describe Mingote. 

Tanto esfuerzo y tantos sueños que se materializan en ese momento, que él decide inmortalizar con su cámara. Mingote lograba en ese instante su segundo ochomil en menos de una semana, situándose un poco más cerca de lograr su gran desafío. 

"El 3x2x8000 no podía empezar de mejor manera -dice el alpinista-. El águila ha vuelto a volar". El paretano se encuentra ya junto a sus compañeros en el Campo Base, a 4.800 metros de altura, donde permanecerá para descansar tras una larga y dura travesía.