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Umtiti repite la gesta de Puyol de Sudáfrica

El central francés evoca el decisivo cabezazo del excapitán del Barça en la semifinal del 2010 frente a Alemania

Raúl Paniagua

Umtiti celebra su gol, que ha valido a Francia para ser el primer finalista del Mundial

Umtiti celebra su gol, que ha valido a Francia para ser el primer finalista del Mundial / Natacha Pisarenko (AP)

Cero faltas y un gol. Números de un delantero. Pero son números de un defensa. De Samuel Umtiti, que evocó la figura de Carles Puyol hace ocho años en Sudáfrica. El cabezazo del poderoso central del Barça, entonces y ahora, metía a su selección en la final. Puyol batió a Alemania y Umtiti perforó el área de Bélgica en su único remate a portería. Luciendo ambos el dorsal 5. Fue elegido el mejor jugador del partido.

Fue el más decisivo, sin duda. Su remate dictó la sentencia y metió a Francia en la tercera final en las últimas seis ediciones del Mundial. Ganó la de 1998 ejerciendo de anfitriona -siendo Didier Deschamps el capitán de aquel grupo- y perdió la del 2006. "Es algo excepcional, me quito el sombrero ante mis jugadores", dijo el ahora seleccionador, tras admitir que el desenlace del encuentro fue muy ajustado. "Fue un defensa quien marcó", destacó, para subrayar la igualdad que imperó en los 90 minutos.

"Un partido de hombres"

Fue Umtiti, que se declaraba "muy orgulloso de todo el equipo". El defensa azulgrana estaba en una nube y veía la posibilidad de reparar la decepción del 2016, cuando Francia perdió el título de la Eurocopa en su casa al caer ante Portugal. "Hemos hecho un gran partido; hicimos un partido de hombres, es lo que hacía falta para llegar a la final", explicó a pie de campo Umtiti, que acertó 29 de los 35 pases (83%) y recuperó tres balones.

"La decisión vino, una vez más, a pelota parada. El partido estuvo muy apretado y se resolvió con un poco de suerte. La actitud de mis jugadores fue la correcta, no les puedo pedir más", corroboraba Robert Martínez, el catalán de Balaguer que ha conducido a Bélgica a la segunda semifinal de su historia. "Esos son los detalles en un Mundial", añadió, sin ocultar "la gran decepción" que sentía todo el grupo. Sin embargo, Martínez mantenía la fe en que su plantilla está capacitada "para llegar a lo más alto".

Final inolvidable

Francia sí ha llegado, a falta del último partido que le conceda la gloria que se le negó en el 2016. Tal día como ayer, sucumbía en la final ante Portugal (0-1). Un recuerdo que planeaba en San Peterburgo. Al menos, en la mente de Deschamps. Aquel fue un disgusto inolvidable.

"Si estamos en la final del Mundial es gracias a aquellos jugadores que estaban en el campo hace dos años. Todavía no la hemos digerido, siempre está presente", confesó el técnico. Deschamps puede ser, después del brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer, el tercer personaje que haya conquistado el Mundial como jugador y entrenador.

Robert Martínez, el seleccionador de Bélgica. / FRANCOIS XAVIER MARIT (AFP)

Un sueño para Deschamps, como era un sueño para Kylian Mbappé. que a los 19 años se ve ante el partido más importante que pueda disputar jamás un futbolista. "No tengo las palabras, es increíble, incluso en mis sueños más grandes, y soy un soñador, nunca imaginé eso", comentó el delantero, que describió la alegría inenarrable que se vivió en el vestuario con besos y abrazos incluso con Emmanuel Macron, el presidente de la República.

"Es una aventura que dura 49 días, que los que llevamos juntos", destacó Deschamps. Un mes ya en Rusia. Seis partidos. Y Olivier Giroud sigue sin marcar después de siete intentos. "Me habría gustado ayudar más", se lamentaba el delantero, feliz como todos los demás. El 9 no marca, pero el 5, sí.

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