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PROTAGONISTA BAJO PALOS

Pickford, el número 1 de Inglaterra

El meta del Everton, de 24 años, acaba con una larga lista de fracasos en la portería de los 'pross'

El joven arquero ha pasado por todas las categorías del fútbol inglés y lleva solo dos años en la élite

Raúl Paniagua

Pickford celebra una de sus decisivas intervenciones. 

Pickford celebra una de sus decisivas intervenciones.  / AP / FRANCISCO SECO

Tiene nombre de gloria del deporte y cara de inglés sentado en una terraza de Lloret rodeado de cerveza. Jordan Pickford (Washington, Inglaterra, 24 años) es el número 1 de los 'pross' en todos los sentidos. Luce ese dorsal típico del portero y es la sorpresa más grata que se han llevado los ingleses en Rusia. Casi todos conocían la capacidad goleadora de Kane, el sentido común de Henderson o el poder aéreo de Stones. La noticia surgió bajo palos. Inglaterra tiene al fin un guardián fiable.

La maldición en la portería inglesa comenzó en el Mundial del 2002 cuando el caduco David Seaman se zampó un gol de Ronaldinho desde 40 metros que envió a la calle a los 'pross'. Cuatro años después, Paul Robinson paró más o menos lo mismo que De Gea y Portugal echó pronto a los ingleses tras una tanda de penaltis.  

Heredero de Peter Shilton

En el 2010 se engrandeció el gafe con Robert Green, que ocupó el puesto de 'Calamity' James y se tragó un gol ante EEUU. Joe Hart, el último inquilino, tampoco dejó nada para el recuerdo con el adiós por penaltis en la Eurocopa del 2012,  la eliminación en la fase de grupos en el Mundial del 2014 o el fiasco ante Islandia de hace dos años.

Robinson, Green, James y Hart han sufrido la maldición del arco inglés desde la despedida de Seaman en el 2002

Con Pickford Inglaterra vuelve a sentirse segura. Su actuación ante Colombia Suecia ha devuelto la ilusión a un país harto de los fracasos en las grandes citas. La prensa inglesa, incluso, ya lo considera el heredero de Peter Shilton.

El peor recuerdo

No lo ha tenido fácil el meta del Everton, formado en las categorías inferiores del Sunderland desde los 8 años. Más adelante llegarían los cambios de destino, con su padre siempre como fiel acompañante en los desplazamientos en coche para los entrenamientos. 

Pickford evita un gol de Suecia con la mano derecha / david gray (REUTERS)

Su recuerdo más desgraciado tuvo lugar en el Mundial sub-17 del 2011, cuando encajó un gol del portero de Canadá de chiste. El meta sacó una falta a la desesperada desde su propio campo en busca del delantero. El balón botó delante de Jordan y acabó en la red. "Estuve desolado, pero los fallos te convierten en mejor portero y mejor persona", reflexiona.

Seis cesiones en 5 años

Luego estuvo en seis modestos equipos del 2011 al 2016, uno de ellos de la quinta división, acumulando experiencia hasta que se hizo un hueco en el primer equipo. El año pasado el Everton de Ronald Koeman pagó 28,5 millones de euros por el joven guardameta, el elegido de Southgate para la selección.

"Somos una banda de amigos con calidad y buena mentalidad. Nadie quiere volver a casa hasta el el 16 de julio. Queremos seguir igual y ganar el torneo. Hemos trabajado muy duramente estos dos años. Cada uno aporta su granito de arena y Gareth nos hace mejores como equipo", proclama el joven meta.

Sin miedo a nada

Pickford ha llenado de razones a todos los que apostaron por él. "No temía gritarle a tipos que casi le doblaban la edad si creía que estaban haciendo algo mal: no tenía miedo de nada", recuerda su técnico en el Darlington, uno de esos clubs de las catacumbas inglesas donde forjó su personalidad. En ellos se hartó de sacar balones de la red. Sufrió el lado amargo del fútbol que después le ayudaría a apreciar la parte amable.

Pickford desvía un remate envenenado de Suecia con su mano izquierda / ALASTAIR GRANT (AP)

Pickford es ahora uno de los hombres del Mundial. Sus excelentes paradas, que celebra con efusividad, son imitadas por los niños. Algún lenguaraz, como el nefasto Gary Neville, se atrevió a criticarlo tras el gol de Januzaj. Debería estar escondido ahora. Más orgulloso está Koeman, que convivió con el meta unos meses antes de su despido.

Una bestia del entrenamiento

"Jordan es una bestia del entrenamiento. Cuando llegó estaba un poco pasado de peso, pero trabajó como un loco para ser el mejor. Yo estaba convencido de su talento desde hace tiempo", asegura el técnico holandés, artífice de su fichaje por el Everton.

"Pagamos tanto dinero porque sabíamos que tenía una excelente proyección. Steve Walsh [el director deportivo] estaba también convencido de su valor. En poco tiempo avanzó a pasos agigantados. Tiene unas cualidades enormes. Sabíamos que quería ser el portero del equipo nacional en el plazo de una año. La suplencia de Joe Hart le ayudó. A veces también hay que tener un poquito de suerte", agrega el exazulgrana. Pickford ha cumplido su deseo. Inglaterra tiene portero para mucho tiempo.