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LA CAÍDA DEL CAMPEÓN

Un "vergonzoso" fin de ciclo

La prensa alemana, estupefacta, cuestiona la continuidad de Löw, que asume la responsabilidad del fracaso

Carles Planas Bou

Marco Reus y Thomas Müller, abatidos.

Marco Reus y Thomas Müller, abatidos. / AP / FRANK AUGSTEIN

Eran las 18:30 de la tarde. El seleccionador alemán, Joachim Löw, entraba cabizbajo en la abarrotada sala de prensa para dar explicaciones. "Ha sido una gran decepción, estoy extremadamente decepcionado", aseguraba. La dolorosa derrota ante Corea del Sur echaba a la calle al conjunto germano en la primera ronda, algo que no sucedía desde hace 80 años, en los días del 'Anschluss' y las esvásticas en las camisetas. Un humillante fracaso que ha dejado tocados a sus seguidores.

Ya son cuatro las veces en dos décadas que la campeona es eliminada antes de llegar a octavos. Pero en lugar de echar mano de maldiciones futbolísticas, Löw ha preferido la autocrítica. "No hemos merecido seguir adelante en el Mundial", ha remarcado, sin excusas ante su fracasada defensa del título.

Aunque de momento nadie ha pedido su cabeza, Löw ha descartado hablar sobre su continuidad al frente de la ‘Mannschaft’. Un cargo para el que fue renovado hace solo cinco semanas, en una decisión que hoy ha vuelto a defender el presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Reinhard Grindel. Aun así, muchos especialistas cuestionan duramente al técnico por no haber sabido gestionar la transición del equipo ni responder a las tácticas de sus rivales. "Debería considerar su renuncia", apuntaba 'Die Welt'.

Un equipo desdibujado

Aunque el técnico ha cargado con toda la responsabilidad asegurando que no puede hacer reproches a su equipo, el pésimo rendimiento del conjunto alemán en este Mundial ha sido una realidad. "La imagen colectiva dada ha sido miserable. La irresponsable e impotente actuación frente a Corea del Sur marca el vergonzoso final de una brillante era de ocho años", ha sentenciado 'Kicker', la revista deportiva más importante e influyente de Alemania. La época dorada de los Neuer, Boateng, Hummels, Müller y Özil parece haber llegado a su final. "Ha sido patético", reconocía tras el partido el cancerbero del Bayern de Múnich. Con tan solo dos goles a favor, la falta de un artillero ha sido clave.

Humillación, desastre y tragedia. Con estos calificativos, la prensa alemana ha llorado la debacle futbolística de la selección nacional, una incomprensible eliminación que achacan a la falta de energía e inspiración de un conjunto para el que también pasan los años. "Löw optó por la experiencia en lugar del desenfado de los jóvenes. Es comprensible pero fue una señal fatal", ha remarcado el diario 'Der Tagesspiegel'. Una de las perlas que se quedó fuera del Mundial fue Leroy Sané, extremo del Manchester City, un descarte que indignó a grandes figuras como Michael Ballack.

Juego político

La derrota alemana también ha llegado el ámbito político. A través de su portavoz, la cancillera Angela Merkel ha lamentado de forma concisa la eliminación de la selección. "Este no ha sido nuestro Mundial, qué pena", ha apuntado. Mañana la líder democristiana afronta en Bruselas una cumbre europea trascendental para el futuro de su Gobierno después de que el ministro del Interior, Horst Seehoferla amenazase con cerrar las fronteras del país si no se llega a un acuerdo de restricción migratorio.

Con ese tema acaparando toda la tensión y focos mediáticos, el líder de las juventudes socialdemócratas, Kevin Kühnert, y el dirigente de los Verdes, Cem Özdemir, han tirado de ironía para recordar después de la dura derrota contra Corea que Seehofer también es el responsable de la cartera de Deportes.