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DUELO CLAVE

Suárez reaparece en el Mundial tras su amarga despedida de Brasil

Cúpez y Tabárez repetirán en el Egipto-Uruguay, 20 años después, el duelo que mantuvieron cuando dirigían al Mallorca y al Oviedo

Joan Domènech

Luis Suárez, en el último entrenamiento de Uruguay. 

Luis Suárez, en el último entrenamiento de Uruguay.  / Natacha Pisarenko

Vio una tarjeta roja en Sudáfrica y fue expulsado de Brasil. Parece claro cuál puede ser la mayor pretensión de Luis Suárez en el tercer Mundial que disputa. Aunque seguramente estaría dispuesto a recibir otro disgusto parecido a cambio de que Uruguay se proclame campeona.

En el 2010, el once celeste llegó a la semifinal, que perdió ante Holanda (2-3), gracias a una intervención decisiva suya. No en la portería rival, sino en la propia, al despejar con la mano un cabezazo del ghanés Adiyiah en el último minuto de la prórroga (1-1) que habría dado la clasificado a los africanos. El despeje de Suárez provocó un penalti que Asamoah Gyan falló, lanzándolo al larguero. A continuación, en la tanda decisiva, los charrúas, que había recobrado la vida volvieron a mostrarse más acertados (4-2). Uruguay perdió por el tercer y cuarto puesto ante Alemania (2-3).

Una sanción ejemplar   

De Brasil se marchó por la puerta de atrás, señalado por todo el mundo y avergonzado por un increíble mordisco que le dio a Chiellini en el fragor de la siempre apasionada batalla Italia-Uruguay. Una imagen inolvidable que Luis Suárez se ha esforzado por limpiar con un comportamiento intachable. No la vio el árbitro, pero sí millones de personas y la FIFA le impuso una durísima sanción de oficio: nueve partidos de castigo con Uruguay y cuatro meses de inhabilitación, más una multa de cien mil francos suizos.

"Suárez es mucho más maduro, sin duda. Lo que pasó en Brasil es parte de la vida real y fue una lección para él, para madurar, no solo en el fútbol sino en otros de la vida personal y familiar", explicaba Óscar Tabárez, el seleccionador, presente siempre en los principales avatares futbolísticos de Lucho. "Le conozco desde los 18 años", recordaba en Ekaterimburgo.

Tabárez se dirige hacia el entrenamiento de Brasil en Ekaterimburgo. / NATACHA PISARENKO (AP)

Cúper ganó por la mínima

Héctor Cúper le conoció cuando tenía 36. En 1991. Tabárez ya era entrenador (del Boca Juniors) y Cúper un veterano defensa a punto de dar el salto del césped hacia el banquillo en el Huracán. En Ekaterimburgo repetirán los duelos de Argentina y la doble confrontación que protagonizaron con el Mallorca y el Oviedo, respectivamente, cuando coincidieron en la Liga. Empataron en Palma (1-1) y venció Tabárez en el Carlos Tartiere (0-1).

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