Ir a contenido

LA FINAL DE KIEV

Klopp, el apasionado

el entrenador del Liverpool transmite seguridad y confianza pese a tener en frente al Madrid

Pol Gustems

A Klopp le gusta seguir en directo el entrenamiento del rival.

A Klopp le gusta seguir en directo el entrenamiento del rival. / CARL RECINE

Hay algunos entrenadores que se molestan con una costumbre de Jürgen Klopp. Al técnico alemán le gusta presenciar los calentamientos sobre el campo, una práctica cada vez menos habitual entre los managers de primer nivel. Klopp pisa el césped, se planta en el círculo central y durante algunos minutos suele fijar su mirada sobre las prácticas y ejercicios del conjunto rival. Hay quién lo considera un intento de intimidación y quién cree que es un ritual innecesario o incluso molesto.

Klopp es extremadamente pasional y quizás sus ritos deben entenderse por ahí. Sale media hora antes porque le gusta ver, brinca en el área técnica porque disfruta celebrando y se comporta a veces como un excéntrico porque, por qué negarlo, a veces la locura se apodera de él. Klopp y su ‘heavy metal football’ llegan por segunda vez al partido más importante de Europa.

"Vengo de la Selva Negra"

En la tienda oficial del Liverpool se comercializan camisetas con el lema ‘The Normal One”. Cuando Klopp llegó a Anfield quisieron buscarle un apodo especial, como el que representó a José Mourinho a su llegada a Inglaterra. Se desmarcó: “Soy un tipo normal. Vengo de la Selva Negra en Alemania”. Nos engañó porque es un entrenador extraordinario. Engañó también al director de su escuela, que cuando Klopp acabó las clases no tenía ninguna fe en su devenir: “Espero que hagas algo en el fútbol, porque sino, no tengo las mejores sensaciones para tu futuro”. 

"Estamos preparados para esta final. Es todo lo que sé. No sé si será suficiente, porque nos enfrentamos al Madrid"

Jürgen Klopp

Entrenador del Liverpool

La que más impacta de Klopp es su confianza. Incluso en las horas previas a una final en la que no parten como favoritos. Su Borussia Dortmund perdió la Champions League a manos del Bayern de Munich en 2013. Tres años más tarde perdería la Europea League contra el Sevilla. Sin embargo, el alemán cree que están a ese nivel, que este sitio es el que les corresponde, que no es demasiado pronto: “Es completamente distinto a las otras finales. Estamos preparados. Es todo lo que sé. No sé si será suficiente, porque nos enfrentamos al Real Madrid, pero estamos preparados”. 

Mo Salah, la estrella del Liverpool, con su entrenador / ANDREW YATE (REUTERS)

En una charla con una leyenda red, Robbie Fowler, Klopp y él discutieron en el Mirror sobre la mejor manera de frenar a los blancos. Fowler señaló que la debilidad es Marcelo, cuando suba, porque dejará ese espacio para las intervenciones de Salah. El entrenador del Liverpool respondió con una evasiva y recordó que lo que mejor le funcionó contra el Madrid, en las semifinales de 2013, fue un marcaje al hombre de Mario Götze sobre Xabi Alonso. “Me gusta la idea de un caos organizado, asumiendo que lo la parte de organización la imponga nuestro equipo y la del caos el equipo contrario”, describió el alemán.

Firmino, el imprescindible

Únicamente tres jugadores siguen el once inicial que perdió la Europa League contra el Sevilla: Lovren, Milner y Firmino. Solo este último es imprescindible. La reconstrucción de la plantilla maniobrada por Klopp ha sido excelente, y aunque no es amplia, el equipo inicial es demoledor. Nunca antes en la historia un conjunto había marcado 46 goles en su ruta hacia la final de la Champions. Un camino que empezó en la previa, contra el Hoffenheim, terminará en Kiev con la voluntad de sumar la sexta Copa de Europa de los 'reds'.

“Puedo asumir la presión. Puedo con ella. No sé porqué, pero puedo”, explica Klopp a Fowler. “Otra cosa es el acuerdo con mis jugadores. Si la actuación es buena, ellos son los responsables. Si es mala la responsabilidad es mía. Los jugadores necesitan a alguien en los momentos decisivos. Y ese es mi trabajo”. Klopp y su pasión vuelven en Kiev, el mejor escenario posible.