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EL MUNDIAL DE RESISTENCIA

Fernando Alonso vuelve a ganar

El asturiano triunfa en las Seis Horas de Spa tras un dura lucha con el segundo Toyota

Miguel Martínez

Fernando Alonso, con su Toyota TS050-Hybrid.

Fernando Alonso, con su Toyota TS050-Hybrid. / EFE / NICOLAS LAMBERT

"En el 2018 volveré a ganar", se había prometido Fernando Alonso a finales del año pasado,tras otro calvario en F-1 con McLaren, después de rozar el triunfo en las 500 Millas de Indianápolis. Se refería óbviamente al Mundial de Resistencia en el que se ha estrenado con victoria en las Seis Horas de Spa, y con la mente puesta en las 24 Horas de Le Mans del próximo mes de junio, su gran objetivo del año. Fue en Spa donde una victoria en el 2000 le abrió la puerta de la F-1 cuando pilotaba un F-3.000. Y ha tenido que ser en Spa donde se ha reencontrado con una victoria que la F-1 le niega desde el 12 de mayo de 2013 en Barcelona. "Estoy encantado. Ha sido un debut genial, me quedaría dormir aquí", dijo al bajarse del podio.

No fue una carrera sencilla, al contrario. Una y otra vez las circunstancias jugaron en contra del coche pilotado por Fernando Alonso, Sebastian Buemi y Kazuki Nakajima. Los dos primeros coches de seguridad habían agrupado el pelotón y las diferencias habían volado. Pero en su segundo relevo, Alonso se bajó del coche a media carrera, a falta de tres horas, con casi dos minutos de ventaja sobre los dos coches de Rebellion y el segundo Toyota.

Pero en la primera vuelta de Kazuki Nakajima, el japonés la lio. El japonés, el más flojo del equipo del coche número ocho, se había colocado mal los cinturones, y completó un trompo en su segunda vuelta, con lo que arruinó la ventaja que Alonso había conseguido. "Ha sido muy difícil para mí. He cometido muchos errores", reconoció el japonés. Era lo que necesitaba el otro Toyota de Kamui Kobayashi, Jose María López y Mike Conway para echarse encima tras aprovechar los dos primeros coches de seguridad para enjugar la desventaja de una vuelta con la que comenzaron la carrera tras un incumplimiento del reglamento con el flujo de combustible. Pero a media carrera, ya eran segundos tras el primer Toyota, y a solo a 40 segundos del líder.

Decisión de equipo

Nakajima no logró estirar esos 40 segundos de ventaja sobre el segundo Toyota, cuando a falta de hora y media para el final entregó el testigo a Alonso. Gasolina y ruedas nuevas para acabar la carrera. Todo parecía controlado de nuevo, a pesar de los problemas "de sobreviraje" que Alonso había reportado en los anteriores 'stints'. Y otra vez las circunstancias jugaron en contra con la entrada del coche de seguridad. Así que a falta de una hora, la carrera comenzó de nuevo con todos los coches agrupados, y con Mike Conway al volante del segundo Toyota en segunda posición, a solo seis segundos. El duelo entre los dos Toyota hizo que Alonso y Conway bajaran los tiempos por vuelta hasta que las mecánicas los dos Toyota comenzaron a resentirse con sobrecalentamiento.

La imagen del coche rojo y blanco averiado cuando era líder a solo 5 minutos de la última edición de las 24 Horas de Le Mans cruzó el box de Toyota, que puso fin a la lucha por radio. El coche número ocho que toda la carrera fue por delante y que solo pedió la ventaja a causa de los coches de seguridad, era el elegido para ganar con Fernando Alonso al volante. "Ha sido un debut fantástico en el Mundial de resistencia. Y demuestra que estamos preparados para Le Mans”, concluyó el asturiano.

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