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EL PERSONAJE

Yuki Kawauchi, el 'runner' insaciable

El veterano atleta japonés sorprende por una programación de carreras que le ha permitido ganar el reciente maratón de Boston

Gerardo Prieto

Kawauchi entra vencedor en la meta de Boston.

Kawauchi entra vencedor en la meta de Boston. / Scott Eisen

El rocoso, infatigable e incombustible Yuki Kawauchi ha vuelto a sorprender al mundo del atletismo con su victoria el pasado lunes  en el maratón de Boston. El corredor japonés marcó el peor tiempo de un ganador desde 1997, en un día de perros y superando a rivales a priori mejor acreditados para la victoria. En una edición ciertamente inaudita, Sarah Sellers, una anestesista a tiempo completo que había pagado 180 dólares por la inscripción, se llevó los 75.000 dólares como segunda clasificada. Kawauchi, los 150.000 dólares con los que se premia al ganador del decano de los maratones.

Sin apenas tiempo para celebrar su épica victoria, Kawauchi regresó a Tokio rápidamente porque el miércoles a las 11 de la mañana debía estar en su puesto de trabajo como conserje en la universidad de Saitama. 'Citizen runner', como se le conoce popularmente en su país, atiende su trabajo durante cinco días a la semana, entrena una vez al día y no acepta patrocinios para poder competir cuándo y dónde quiera. Aunque, según publicaba este viernes el 'Japan Times', el héroe de Boston planea dejar al fin su empleo en un año para dedicar todo su tiempo a superar sus registros y cumplir su sueño de ser olímpico precisamente en Tokio-2020.

Boston ha sido el cuarto maratón del año para Kawauchi, uno por mes, el mismo ritmo que el año pasado, cuando completó 12, incluyendo el disputado en el Mundial de Londres en el que se clasificó como primer japonés. Desde su debut en 2009, el corredor nipón de 31 años lleva completados 81 maratones, 79 de ellos por debajo de 2.20. Eso sin contar las carreras de medio maratón, 10 kilómetros ó 50, llueva, sople el viento o nieve.

Compite cada fin de semana

Habitualmente, un buen corredor de maratón no disputa más de dos carreras de 42 kilómetros al año. Kawauchi, cuyo mejor registro avala (2.08.14 horas en Seúl 2013)  su calidad como atleta, es sobre todo un portento por la cantidad y capacidad de recuperación entre una carrera y la siguiente. Prácticamente compite cada fin de semana. Hay quien hace tiempo ya le daba  por quemado. La pregunta es ¿cómo lo hace?, ¿cómo se recupera tan bien y tan rápidamente?

El fenómeno Kawauchi tiene su parcela de atención  en los foros de atletismo. Hay opiniones que apuntan a que simplemente es superdotado, un maratoniano de 2.06 que corre en 2.08-2.10 sin demasiado desgaste, con una capacidad de recuperación incuestionable. Otros que arderá en cualquier momento.

Pero ahí sigue, acumulando carreras a ritmos elevados para la mayoría de los mortales. Solo Ron Hill y Jack Foster corrían 6-7 maratones al año, y Carlos Lopes competía cada fin de semana, incluso antes de ganar el oro olímpico en Los Ángeles 84. Los españoles Martín Fiz  y Chema Martínez han sido también corredores prolíficos, especialmente cuando ambos pasaron a la ruta y seguían compitiendo cada fin de semana de invierno en el campo a través español. Pero ninguno se acerca a la calidad y densidad de registros del japonés en tan poco tiempo.

Kawauchi es sin duda un portento físico, aunque él tiene su propia versión para explicar su increíble capacidad de recuperación: es un cliente habitual del Onsen, los baños termales japoneses, en su origen lagos y piscinas de aguas termales cargadas de sales  volcánicas. Actualmente son instalaciones hoteleras muy populares, que incluyen además del ofuro (bañera termal), el jacuzzi, la sauna y salas de masaje. El beneficio de las aguas termales para la salud está ampliamente reconocido. Los hoteles-onsen se llenan los fines de semana de familias al completo. 'Citizen Runner', fiel a su imagen de popular corredor, las utiliza como un ciudadano más, en sesiones que a veces prolonga hasta dos días si acaba de finalizar una prueba larga, como un maratón.

Facilidad para recuperarse

En su facilidad para la recuperación, Kawauchi apunta un detalle significativo: entrena una sola sesión al día, a diferencia de los profesionales que suelen hacerlo dos veces. Normalmente corre por la mañana temprano, así que luego tiene 22 horas para recuperar energías hasta el siguiente entrenamiento. Para alimentar tamaño desgaste, el corredor japonés cuenta con a su favor con una devoradora pasión por la comida.

Su método de entrenamiento también parece el de un excéntrico, un atleta tan inclasificable como exitoso. De joven corría hasta la extenuación intentando cubrir 1.500 metros contra el crono del día anterior, dado que competía en pista en esta distancia. En esencia, Kawauchi sigue el mismo sistema, entrena a tope cada día y solo afloja en víspera de competición. Un no parar.  

El 2 de junio en Estocolmo tiene una cita con su quinto maratón del año. Como aperitivo, antes habrá corrido en Japón los medios maratones de Gifu (el próximo domingo 22 de abril); Saitama el 4 de mayo; al día siguiente el de Hokkaido y una semana antes de Estocolmo el de Iwate.

Temas: Japón

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