08 ago 2020

Ir a contenido

BOMBAZO PERICO

Un Espanyol en llamas despide a Quique Sánchez Flores y Jordi Lardín

David Gallego, técnico del filial, dirigirá al primer equipo este domingo en Girona

Raúl Paniagua

Jordi Lardín y Quique Sánchez Flores, cogidos de la mano, tras un entrenamiento en Sant Adrià.

Jordi Lardín y Quique Sánchez Flores, cogidos de la mano, tras un entrenamiento en Sant Adrià. / VALENTÍ ENRICH

Quique Sánchez Flores ya es historia en el Espanyol. El técnico madrileño fue fulminado este viernes junto al director deportivo, Jordi Lardín, en una decisión drástica que sorprendió más por el momento que por su justicia. Era evidente que tanto el técnico como el director deportivo no continuarían en la entidad, pero se esperaba que el relevo se produjera a final de temporada.

La nefasta marcha del equipo, quinto por la cola, y los últimos acontecimientos, sin embargo, elevaron la tensión hasta tal punto que acabó con ambos en la calleDavid Gallego, el preparador del filial, dirigirá al primer equipo este domingo en Girona.

Del sueño al despido

En las horas posteriores al nuevo ridículo del miércoles en casa ante el Eibar (0-1) ya se especulaba con la posible salida de Quique. El duelo de este domingo en Montilivi (12.00 h.) se veía como el examen definitivo. Otra derrota con una mala imagen podía adelantar su salida, aunque parecía más lógico esperar a junio y evitar el coste millonario de su despido (le quedaba un año íntegro de contrato).    

En la tarde de este viernes todo se precipitó. El presidente Chen Yansheng, que proclamó su deseo de ver al Espanyol en la Champions al llegar al club en el 2016, no tuvo más paciencia. El equipo ha pasado de ese sueño a hundirse en la zona baja con un punto de los 15 últimos.

Casi salvado

El temor por la permanencia, sin embargo, no parece motivo suficiente para el despido. Muy mal deberían darse las cosas para que el Espanyol baje. Es casi imposible, especialmente tras el empate de este viernes del Depor en Leganés (0-0).

Los pericos tienen un colchón de ocho puntos sobre el equipo gallego con un partido menos y aún deben recibir al Málaga Las Palmas, que ya estarán descendidos. A los gallegos les espera el Barça, el derbi en Balaídos, el Villarreal y el Valencia. La salvación parece asegurada, pero las sensaciones y la imagen que se estaban dando eran intolerables. Urgía tomar una decisión. 

El recuerdo del Stoke City

El club agradeció al preparador "su dedicación y trabajo en estas dos temporadas en el club, en las que ha sido una figura importante liderando el proyecto desde el banquillo", según explicó en un comunicado. La relación de Quique con la cúpula ya estaba desgastada y este desenlace parecía inevitable tarde o temprano.

Su marcha debió producirse ya en invierno, cuando estuvo a punto de recalar en el Stoke City. No hubo acuerdo económico y el técnico recalcó su compromiso el 13 de enero. Desde entonces, el equipo solo ha ganado 2 de los últimos 15 partidos de Liga, unas cifras inadmisibles que se han completado con una actitud desafiante. Quique estuvo, incluso, a punto de abandonar su última rueda de prensa al considerar que un periodista se había reído de él.

Vestuario agitado

En la plantilla tampoco gustaron sus palabras dudando del nivel del equipo tras la derrota en Getafe. Tiene razón el técnico en que la directiva no cumplió las  expectativas generadas en su llegada, pero también es cierto que muchos fichajes desastrosos llevan su aval. Es el segundo despido que sufre Quique en su carrera. Solo el Valencia le envió antes a la calle iniciada la temporada en octubre del 2007. 

El Espanyol no estaba tan mal a estas alturas de la Liga desde el 2009, con un rendimiento incluso peor que hace dos temporadas, cuando fue despedido Sergio González Chen mantuvo a Galca a pesar de las presiones. Más implacable ha sido con Quique. Gallego, el míster del filial campeón de Tercera, dirigirá ya la sesión de este sábado en Sant Adrià.  

Perarnau pilotará la remodelación

Con Quique Sánchez Flores se va también Jordi Lardín, responsable técnico del fútbol base desde el 2012 hasta noviembre del 2016, cuando asumió la dirección deportiva en sustitución de Ángel Gómez. El exjugador tenía contrato hasta junio del 2020, pero ya se había especulado con su posible salida a final de esta temporada. Lardín irrumpió esta semana en plena crisis para pedir calma al creer que la situación del equipo "no era dramática". El director general deportivo, Óscar Perarnau, asumirá temporalmente las tareas y funciones de la dirección deportiva hasta que se nombre un nuevo técnico. Perarnau y el  vicepresidente Carlos García Pont ofrecerán este sábado una rueda de prensa.