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PERSONAJE DE LA SEMANA

Michael Oliver, árbitro de familia

Retrato del mejor colegiado de Inglaterra, cuestionado por el penalti y la expulsión de Buffon en el Bernabéu

Pol Gustems

Sergio Agüero y Michael Oliver durante el derbi de Manchester.

Sergio Agüero y Michael Oliver durante el derbi de Manchester. / AP / JON SUPER

“¿Hay algún árbitro cualificado en el estadio? Si es así, por favor, podría comunicarlo?” El ruego se produjo en agosto de 2015 durante un partido de la Continental Cup. Se enfrentaban los equipos femeninos de Arsenal y Reading en Meadow Park, un estadio de quinta división. Uno de los asistentes se había lesionado y el partido necesitaba un recambio para continuar.

Curiosamente, uno de los mejores árbitros del país acudiría al rescate. Era una de las 873 personas que presenciaba el encuentro en la grada. Michael Oliver (Ashington, 1985) saltó al césped para suplir al asistente y fue vitoreado por la afición al grito de “Sólo hay un Michael Oliver”. Sólo uno. Aunque no el único miembro de su familia. Michael cogió el banderín y se puso a las órdenes de su mujer, Lucy Oliver, árbitra principal del encuentro.

La pasión de Michael viene de su padre. Clive Oliver dirigió en la Football League más de 150 partidos, aunque nunca en la máxima división. No era tan tarjetero como su hijo y sólo sacó cinco rojas durante su carrera. Michael dejó de jugar a fútbol a los 13 años, probó el golf, no le convenció, y aún adolescente empezó a sentir curiosidad por la profesión de su padre.

Fan del Newcastle

Desde entonces devoró récords. Fue el primer árbitro en dirigir en el nuevo Wembley, en 2007, un partido de playoff de la Conference National. Y a los 25 años y 182 días se convirtió en más joven de la historia de la Premier. Su primer partido fue un Birmingham City-Blackburn Rovers en agosto de 2010.

Fan del Newcastle, su escalada es meteórica y desde hace un par de temporadas es el más popular de Inglaterra, juntamente con Martin Atkinson. Esta pareja suple el vacío de Mark Clattenburg, que se fue a Arabia Saudí la temporada pasada, y de Howard Webb, retirado en 2014. Oliver también ha recibido ofertas para abandonar la Premier League, pero de momento es la apuesta segura del comité. La temporada pasada dirigió más partidos de Premier que ningún otro compañero: 33. A tres de distancia de sus perseguidores y arbitrando hasta siete veces a equipos como Liverpool y Tottenham.

Este curso va camino de repetir sus registros. Hasta la fecha lidera el número de encuentros arbitrados con 26, seguido de cerca por el mencionado Atkinson con 25. Oliver es árbitro FIFA desde 2012 y empezó a tocar la Champions en 2016. Después de un ascenso progresivo en Inglaterra, donde también ha arbitrado dos finales de Copa, el Real Madrid - Juventus era el partido más importante de su vida deportiva.

Más allá del penalti, lo que no sorprendió en su casa fue la expulsión a Gianluigi Buffon. Hace tres temporadas, durante un derbi de Manchester, el entonces guardameta del City, Joe Hart, protestó de forma deliberada y llegó a contactar con su cabeza sobre la frente de Oliver. No tuvo sanción. Hart podía haber sido expulsado y los principales analistas del país criticaron que no hubiese amonestado a Hart. Aprendió de aquella acción y no tuvo compasión con Buffon.

Entre Mourinho y Klopp

Oliver volverá a trabajar este lunes en el West Ham-Stoke. Lleva unos registros de 90 amarillas y 5 rojas en la Premier. Ha tenido sus días malos y decisiones controvertidas, como cuando José Mourinho dijo que “tenía un enorme potencial” después de expulsar a Ander Herrera. Jürgen Klopp también se quejó de él por impedirle hacer un cambio: “El árbitro no nos dio la oportunidad. Queríamos cambiar el sistema con cinco atrás. Y ahí fue cuando llegó el gol en contra”. En general, sin embargo, tiene buena aceptación entre los entrenadores.

La prensa inglesa ha cerrado filas y la gran mayoría cree que acertó, tanto en la señalización del penalti como en la expulsión de Buffon. La defensa más contundente la ejerce  el exárbitro internacional Graham Poll: “Qué pena que la Federación no lo haya ascendido antes y no pueda ir al Mundial”. 

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