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LOS MUNDIALES DE ATLETISMO EN PISTA CUBIERTA

Mechaal se queda corto en el 3.000 y acaba quinto

El español se ve superado por los africanos en una final excesivamente lenta

Adel Mechaal, en la final de 3.000 metros en Birmingham.

Adel Mechaal, en la final de 3.000 metros en Birmingham. / REUTERS/ JOHN SIBLEY

Adel Mechaal, actual campeón de Europa de 3.000 metros, terminó quinto en la final de los Mundiales en pista cubierta de Birmingham, que dio el segundo título consecutivo al etíope Yomif Kejelcha con un tiempo de 8.14.41.

Selemon Barega, segundo con 8:15.59, completó el doblete etíope y el keniano Bethwell Birgen completó el podio con 8.15.70. El tercer etíope, Hagos Gebrhiwet (8.15.76), precedió en la meta a Mechaal, que terminó en 8.16.13.

La carrera se planteó muy lenta, sin nadie decidido a atacar. Se pasó el primer kilómetro en 3.08.24 (el paso más lento en las finales de un Mundial), y el segundo en 5.51.71, casi al ritmo de una carrera femenina. Mechaal intentó tirar del primer en los primeros 1.000 metros, pero sin desgastarse demasiado para no pagarlo al final.

El último kilómetro, rapidísimo (2.22), fue dominado por los cuatro africanos presentes en la final, que acreditaban todos ellos mejor marca que Mechaal. A pesar de provenir del 1.500 (fue cuarto en los Mundiales al aire libre de Londres del 2016), el atleta catalán, de origen marroquí y afincado en Madrid no encontró fuerzas para superar a etíopes y kenianos y se quedó con la quinta plaza.

España se irá de Birmingham con dos medallas de bronce (Ana Peleteiro en triple y Saúl Ordóñez en 800) y tres puestos más de finalista: Mechaal (5º), Álvaro de Arriba (5º en 800) y Eusebio Cáceres (8º en longitud). Óscar Husillos, que había logrado el oro en los 400 metros con nuevo récord de Europa (44.92), fue descalificado el sábado minutos después de la victoria al comprobarse que había pisado ligeramente la línea interior de su calle en la final.

El balance en un Mundial en sala es el mejor para España desde que, en Doha 2010, logró tres medallas (las tres de plata) y cinco finalistas.

Cierre fallido

Adel Mechaal cerró la presencia española en los Mundiales en pista cubierta de Birmingham con una quinta plaza en la final de los 3.000 metros, dominada íntegramente por atletas africanos. El fondista español de origen marroquí tenía fundadas esperanzas de poder sorprender a etíopes y kenianos, pero a la hora de la verdad se impuso la lógica: partía con la quinta mejor marca del año entre los finalistas y acabó quinto en una carrera muy falseada -la más lenta de la historia en Mundiales en sala- en la que le faltó capacidad de reacción en las dos últimas vueltas, a pesar de proceder de los 1.500 metros.

La de Mechaal era la última bala de un equipo español que se despidió, sin embargo, con una buena impresión general, a pesar de las sombras de la fallida final del 3.000 y de la eliminación el sábado de Óscar Husillos tras haber ganado con asombrosa brillantez la final de 400 metros. Una única pisada inoportuna en la línea interior acabó con la gesta del palentino, que había ganado con un nuevo récord de Europa (44.92) y se habría llevada la segunda medalla de oro en el historial español en la competición.

Solo un título

Solamente el lanzador de peso Manolo Martínez, precisamente en Birmingham, pero en el año 2003, fue capaz de llevarse el título. Las otras 33 medallas que figuran en el balance español son de plata o bronce, incluidas las dos de este último metal logradas en este 2018. Dos medallas y 5 finalistas es el mejor botín de los últimos ocho años, conseguido además sin la presencia, por primera vez en 17 temporadas, de la retirada capitana Ruth Beitia.

Las dos medallas en Birmingham llegaron de la mano de dos atletas no seleccionados en principio y repescados por marcas por la federación internacional. Ana Peleteiro (triple salto) y Saúl Ordóñez (800) se han consagrado entre la élite tras esa afortunada repesca. Álvaro de Arriba (5º en 800) y Eusebio Cáceres (8º en longitud) son los otros finalistas.

El atletismo español, además, sumó este domingo una medalla con retraso al recibir la saltadora de longitud Concha Montaner el bronce de Moscú 2006, tras la descalificación por dopaje de la campeona rusa Tatyana Kotova decidida por la IAAF en el 2013.

Fue la de este domingo una jornada de sentidos homenajes, y no solo por la restitución de varios medallistas perjudicados en su día por la lacra del dopaje. La muerte de Roger Bannister, el atleta que en 1954 pasó a la historia por haber bajado en Oxford de la barrera de los cuatro minutos en la imperial distancia de la milla, mereció el reconocimiento de los presentes y del actual presidente de la IAAF, Sebastian Coe, uno de los sucesores de Bannister en el listado de plusmarquistas. "Fue el hombre que hizo posible lo imposible y aquel hito trascendió más allá del atletismo y del deporte", se emocionó Coe.

Un récord mundial

Hubo otros motivos para la emoción, como el único récord mundial batido, por Polonia en el relevo 4x400 masculino, truncando seis títulos seguidos de EEUUZalewski, Omelko, Krawczuk y Krzewina -ninguno de ellos finalista en la prueba individual- cerraron el crono en 3.01.77, superando los 3.02. 13 de EEUU del 2014.

Después del doblete de Genzebe Dibaba en 1.500 y 3.000, Etiopía vivió otra jornada gloriosa, con el triunfo de Samuel Tefera en el kilómetro y medio y el doblete en el 3.000 de Yomif Kejelcha (que renovó título) y Selemon Barega. El tiempo ganador (8.14.41) sorprendió a todo el mundo, y también a Mechaal. "Ha sido un pequeño 'shock' ver una carrera tan lenta porque esperaba que los etíopes la rompieran". Pero el 2.22 del último mil fue letal para Adel.

Temas: Atletismo