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LOS SUBIDONES DEL MATAGIGANTES

El triplete del Espanyol

El equipo blanquiazul maquilla una discreta temporada con triunfos en casa ante Atlético, Barça y Madrid, una proeza que no sucedía desde 1981

Raúl Paniagua

Quique Sánchez Flores felicita a sus jugadores tras la épica victoria ante el Madrid.

Quique Sánchez Flores felicita a sus jugadores tras la épica victoria ante el Madrid. / JORDI COTRINA

No hay mejor maquillaje posible para una temporada discreta que tres triunfos heroicos contra los mejores equipos de España. El Espanyol ha demostrado que puede pasar del cero al infinito en cuestión de horas. Es un equipo tan capaz de perder en casa contra el Leganés y el Girona como de tumbar al AtléticoBarça Madrid. A los tres. Igual empata contra un Depor en descenso dando pena que doblega al campeón de Europa cuatro días después. "Es fútbol. No tiene ningún sentido", resumió Quique Sánchez Flores. Será eso.

El triunfo del martes con el gol de Gerard Moreno en el minuto 93 puso la guinda a una trilogía que no se vivía en la casa blanquiazul desde la temporada 1980-81. Aquel triplete empezó un 5 de octubre contra el Madrid de Boskov en Sarrià (2-1) con un gol de Verdugo en el minuto 88. Antes habían marcado Marañón y Del Bosque.

Continuó con un triunfo ante el Barça de Helenio Herrea (1-0) y acabó con otro éxito contra el Atlético (2-0). El equipo perico acabó la Liga en 10ª posición. La temporada siguiente se logró un doblete ante Barça y Madrid, igual que en la 2001-02, pero en ambas ocasiones se resistieron los colchoneros.

Una sociedad estelar

El equipo blanquiazul ha sumado siete puntos contra los tres primeros de la tabla. Hacía dos décadas que los pericos  no saldaban sus tres partidos en casa de la Liga contra Barça, Atlético y Madrid sin perder. Son datos que demuestran la gesta del conjunto de Quique, que tuvo su momento álgido el martes con el golazo de Gerard Moreno al rematar un pase de Sergio García.

"Es ridículo pensar que podemos tener más complacencia con el Madrid que con el Barça" (Víctor Sánchez)

Esa sociedad entre el nuevo ídolo blanquiazul y el veterano genio de Bon Pastor permitió acabar con una racha de 20 partidos de Liga sin tumbar al Madrid (3 empates, 17 derrotas). Desde el 20 de octubre del 2007, con Ernesto Valverde en el banquillo, no caía el cuadro blanco en el feudo perico. Ocurrió en Montjuïc (2-1) con tantos de Riera Tamudo, meses después de caer en la final de la UEFA de Glasgow ante el Sevilla.

Quique, reforzado

Siete jornadas sin ganar llevaba el Espanyol antes de recibir al Madrid. Pocos creían en un nuevo milagro. ¿Qué motivos había para pensar que se podía repetir otra hazaña? "La razón principal para creer es que ya lo hemos hecho. Si ganamos a alguien que no perdía nunca se puede volver a hacer", respondió el técnico blanquiazul el lunes. La clavó esta vez.

Quique volvió a salir reforzado en una cita de altura. Ganó al Barça y doblegó al Madrid. No todos sus antecesores pueden decir lo mismo. Mauricio Pochettino, por ejemplo, disputó cuatro partidos en casa contra los blancos en la Liga con un nefasto balance: cuatro derrotas, cero goles a favor y 10 en contra. Hizo méritos para llegar algún día al banquillo merengue.

Sergio García y Melendo

La historia del matagigantes se inició en el último partido del 2017. En la noche del viernes 22 de diciembre, justo antes de las fiestas navideñas, visitó el RCDE Stadium el Atlético de Madrid. El partido parecía encaminado hacia un 0-0 si alguna genialidad no lo remediaba. Llegó gracias a Sergio García en el minuto 88. Fue el primer subidón de la trilogía. El equipo rojiblanco bebió de su propia medicina. Quique tumbó al Cholo.

Un mes después, el 17 de enero, se produjo el milagro de la Copa. El Barça invencible perdió en la ida de los cuartos con un gol de Melendo, otra vez en el minuto 88. Antes del gol también hubo otros momentos claves, como la parada de Diego López en el penalti lanzado por Messi.

El canterano, de 20 años, firmó la primera victoria en Cornellà contra los culés, que luego remontaron en el Camp Nou. Melendo fue un héroe efímero. Ahora ni siquiera entra en las convocatorias de Quique. La guinda se produjo este martes, cuando Gerard Moreno demostró a todos los azulgranas que el Madrid también puede perder en el templo perico. "Ojalá la victoria nos impulse, estábamos en deuda con nuestra gente", dijo el 'pichichi' blanquiazul.

La leyenda del filial blanco

Estos triunfos deberían espolear a la plantilla en su lucha por alcanzar la zona europea. "La mente y el factor psicológico son muy importantes en un futbolista. La afición tiene que estar contenta por ganar al Madrid, pero el fútbol no son matemáticas. Si estamos donde estamos es porque hemos fallado en otros partidos", reflexionó Víctor Sánchez, que quiso enterrar la leyenda que considera al Espanyol el filial blanco. "Es ridículo pensar que podemos tener más complacencia con el Madrid que con el Barça", remarcó.