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ALERTA MÁXIMA A CUATRO MESES DEL TORNEO

Rusia, un Mundial con miedo

LA FIFA ratifica su "plena confianza" en las autoridades, pero la vergüenza de Bilbao incrementa los temores

Raúl Paniagua

Los ultras rusos del Spartak de Moscú siembran el pánico en los alrededores de San Mamés, el jueves en Bilbao.

Los ultras rusos del Spartak de Moscú siembran el pánico en los alrededores de San Mamés, el jueves en Bilbao. / EFE / MIGUEL TONA

La barbarie vivida en Bilbao, con los ultras del Athletic y el Spartak de Moscú campando a sus anchas por los alrededores de San Mamés desafiando a todos los elementos, ha traído a la memoria las peores imágenes de la Eurocopa del 2016 en Francia.

El ertzaina fallecido por un infarto ha aportado la dosis final de dramatismo a otro episodio con presencia de los radicales más peligrosos del mundo, que recibirán en su casa el próximo verano a los aficionados de otros 31 países. Quedan menos de cuatro meses para el inicio del Mundial y hay miedo. Se teme alguna tragedia.

La sangre de Marsella

El puerto de Marsella acogió los mayores episodios de violencia en la pasada Eurocopa. Allí se vivieron batallas campales entre los 'hooligans' ingleses y rusos, que llenaron de sangre las calles. Más de 10.000 hinchas rusos se movieron por el país, con 150 ultras de máximo riesgo.

Un hincha inglés sangra tras recibir un golpe de un ultra ruso en la pasada Eurocopa en Marsella / REUTERS

El pánico se palpaba también en otras ciudades, como Lille Toulouse, donde la selección disputó su último partido ante Gales. Allí la policía deseaba la eliminación rusa para evitar daños mayores, mientras los hoteles extremaban los controles con listas exhaustivas de todos los hinchas.

Xenófobos y homófobos 

En Bilbao se dieron cita los ultras del Spartak de Moscú, los más violentos de Rusia. En la Eurocopa también hubo grupos de este club, caracterizados por su excelente preparación paramilitar y un claro sentimiento homófobo xenófobo.

 "Para algunos el Mundial será un festival de fútbol, para otros será un festival de  violencia"

Son unidades que viven solo para combatir, como explicaba el documental de la BBC 'Russia’s Hooligans Army'. "Si somos buenos nadie se fija en nosotros, tenemos que ser malos para que nos recuerden y respeten", decía un cabecilla. "Para algunos el Mundial será un festival de fútbol, para otros será un festival de  violencia", advertían sin tapujos. Los ultras rusos ya han prometido alguna emboscada a los ingleses en el Mundial.  

Entrenamientos en los bosques

Por San Mamés se pudo ver a cabezas rapadas rusos enfrentándose a los ultras de Herri Norte Taldea, que mantienen lazos con la izquierda 'abertzale'. El campo de batalla, azuzado por los 500 ultras del Este, acabó con una decena de heridos, lejos de las cifras de Marsella, donde grupos salvajes como Fratia Gladiator Firm 96 causaron un destrozo lamentable, demostrando sus duros entrenamientos en los bosques.

  

La UEFA multó a la federación rusa con 150.000 euros y rozó la expulsión del torneo, una medida que siempre cuesta aplica. Los controles se extremaron después de estos graves incidentes, pero la amenaza vuelve a estar presente. 

El recuerdo de la Copa Confederaciones

La FIFA ratificó este viernes su "plena confianza" en Rusia para gara garantizar la seguridad de la Copa del Mundo. El organismo lamentó "profundamente" los incidentes y se refirió al buen funcionamiento de la seguridad en la Copa Confederaciones para calmar los ánimos.

"Como se demostró en ese torneo los elevados estándares de seguridad de Rusia han sido adaptados para satisfacer las necesidades específicas de estos grandes acontecimientos", dijo un portavoz de la FIFA. Los expertos en vandalismo consideran que el poderoso servicio de seguridad ruso del FSB ha elaborado una lista negra con todos los líderes violentos, por lo que no hay que exagerar la situación. También habrá una tarjeta de identificación especial para todos los hinchas que adquieran entradas. 

Paliza con secuelas

En Rusia no se duda del éxito organizativo y se consideran desorbitados los temores que llegan de occidente. El Spartak de Moscú y el Kremlin no se pronunciaron este viernes sobre los altercados de Bilbao, informa Marc Marginedas.

La policía detiene a un ultra del Spartak de Moscú antes del partido del jueves contra el Athletic / ÁLVARO BARRIENTOS (AP)

La indignación llegó por la detención en el aeropuerto de Múnich de un hincha ruso que viajaba a Bilbao sobre el cual pesaba una orden de arresto internacional emitida por Francia. Según los investigadores,  el detenido propinó una grave paliza a un británico en Marsella durante la Eurocopa,  que le provocó la parálisis en medio cuerpo, y graves secuelas.

Pasividad y racismo

Las oenegés rusas han denunciado la pasividad y la actitud ambivalente de las autoridades sobre la violencia y el racismo. Tras los ataques de los ultras rusos a los hinchas ingleses en Francia, prominentes miembros del 'establishment', como el diputado Igor Lebedev de la facción ultranacionalista LDPR, alabaron sin ambages las agresiones, difundiendo en Twitter que no veían "nada malo" en las peleas

"Estamos todos afectados. El futbol está pensado para que la gente pueda disfrutar y vivir alegrias con su equipo, no para utilizarse como coartada para otras cuestiones" (Ernesto Valverde)

Ante tanta barbarie, Ernesto Valverde intentó aportar su clásica cordura: "Estamos todos afectados, es una situacion dura. El futbol está pensado para que la gente pueda disfrutar y vivir alegrias con su equipo, no para utilizarse como coartada para otras cuestiones", reflexionó el técnico del Barça

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