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RESACA DE UNA DURA DERROTA

Emery, en la cuerda floja tras la derrota del PSG

Pesos pesados de la plantilla y toda la prensa francesa señalan al técnico, que por ahora mantiene la confianza de Al-Khelaifi

Jordi Tió

Unai Emery se lamenta al finalizar el partido.

Unai Emery se lamenta al finalizar el partido. / AP / MANU FERNÁNDEZ

En la cuerda floja anda Unai Emery desde el miércoles por la noche, señalado por casi todos en Francia como el principal responsable del estropicio del PSG en el Bernabéu, donde sucumbió por un doloroso 3-1 después de dar una imagen más que aceptable durante buena parte del duelo. Pero las decisiones del entrenador español, especialmente la de cambiar a un delantero centro, Cavani, por un lateral derecho, Meunier, una apuesta más que conservadora cuando el equipo francés tenía controlado el encuentro y medio tocado al Madrid, ha desatado una avalancha de críticas hacia el preparador que, por ahora, mantiene la confianza de Nasser Al-Khelaifi, dueño del equipo, por lo menos hasta el 6 de marzo, cuando se juegue la vuelta en el Parque de los Príncipes de París.

Quejas por el arbitraje

"Claro que creo en mi entrenador", afirmó Al-Khelaifi tras el castañazo del Bernabéu, apelando al potencial de su equipo cara la vuelta –"podemos eliminar al Madrid"- después de quejarse de la actuación arbitral, algo en lo que coincidió con Emery.

No habló nada el multimillonario jeque de las decisiones que tomó su entrenador antes y durante el partido, pero su apuesta por el once titular que salto al Bernabéu y las modificaciones que hizo luego fueron criticadas por la prensa, en general, y también por algunos jugadores, en particular. "Emery hizo una apuesta perdida", lamentaba el diario 'Le Monde', aunque otros también señalaban a las grandes estrellas del PSG, especialmente a Neymar. "Desperdició una primera ocasión y luego ya no se mostró decisivo, algo para lo que fue fichado", criticaba 'Le Figaro'.

Agarrados a la ilusión

También 'L’Équipe' culpabilizaba al entrenador –"sus cambios fueron complejos y restaron solidez al equipo"- aunque matizaba la crítica cargando contra el colegiado y su "dudosa actuación". Críticas a parte, sin embargo, la sensación general es que el PSG no lo tiene todo perdido. "Este equipo es mucho mejor de lo que demostró en Madrid, la vuelta se juega en el Parque de los Príncipes y Neymar, Cavani y Mbappé tienen pendiente una revancha", agrega el rotativo.

Sí, nadie ha perdido la ilusión, por duro que fuera el batacazo, aunque el ambiente en el seno de la plantilla respecto a la gestión del entrenador no parece la mejor coyuntura para afrontar la vuelta. Y el primero que puso el dedo en la llaga fue Rabiot, el mejor en el Bernabéu, autor del gol parisino, que todavía con las pulsaciones elevadas tras el partido afirmaba a pie de campo: "Es fácil meterle ocho goles al Dijon, pero es en partidos como este en los que tenemos que ser decisivos". Unas declaraciones que tuvieron la respuesta irónica del club aludido. "Hicimos todo lo posible para que el PSG tuviera confianza contra el Madrid… y así nos lo agradece", escribía en Twitter el club de Borgoña.

Críticas de las esposas

Con mucha menos guasa se lo tomaron Thiago Silva, el capitán del PSG, y Di María, el delantero más en forma del equipo en enero y febrero. Ambos se quedaron sin jugar un solo minuto. El central brasileño vio cómo el joven central Kimpembe le ganaba el puesto, aunque en descargo del entrenador cabe decir que el defensa hizo un buen partido. No es el caso de Meunier, el lateral que entró por Cavani y que no supo cerrar su banda en los dos últimos goles blancos.

Peor si cabe fue el caso de Di María, que llegó a calentar por la banda pero finalmente no entró al campo. La cara de ambos lo decía todo en el banquillo, en el duelo más importante de la temporada, pero no abrieron boca. Las que no pudieron evitarlo fueron sus esposas. La más contundente, la de Dí Maria. "Tu esfuerzo + tu trabajo + tus goles + tus asistencias + tu mejor momento = BANCO. Pero las que no entendemos nada de fútbol somos las mujeres", era el duro mensaje de Jorgelina Cardoso. "Táctica, táctica? O qué táctica? Afff¡¡¡", tuiteaba Belle Silva, la mujer de Thiago.

Última oportunidad

Emery agota su crédito, prácticamente en números rojos porque nadie en París ha olvidado todavía (ni lo hará nunca) el humillante 6-1 del Camp Nou, pero sigue teniendo en su mano eliminar al Madrid y mantener vivo el sueño de ganar por fin una Champions, el único título que empezaría a equiparar al PSG con los grandes de Europa. El problema es que depende de sus jugadores y contentos con él no están.