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EL TORSO MÁS FAMOSO DE RÍO-2016

Pita Taufatofua, un chico de bandera en la nieve

El taekwondista de Tonga se clasifica para los Juegos de Invierno de Pieonchang en la prueba de esquí de fondo

El deportista cobró fama al desfilar como abanderado de su país en Río-2016 con el torso untado en aceite de coco

José María Expósito

Pita Taufatofua muestra musculatura en la nieve.

Pita Taufatofua muestra musculatura en la nieve. / @PITA_TOFUA

Quizá pocos recuerden cómo era el pebetero de los Juegos Olímpicos de Río-2016, pero de aquella ceremonia de apertura muchos mantendrán en su retina la imagen de un musculoso joven descamisado y untado de aceite portando la bandera de Tonga. "Quizá la más impactante entrada de un abanderado en la historia reciente", proclamó el normalmente comedido 'Wall Street Journal'. Era Pita Taufatofua, un luchador de taekwondo que deslumbró en la calurosa noche carioca, como prueban los 45 millones de menciones que logró en Twitter en pocas horas. Taufatofua quedó eliminado en su primer combate, pero aún así volvió a brillar en la ceremonia de clausura, que debía marcar el fin de su sueño olímpico.

Pero esos no eran los planes del deportista polinesio, de 34 años, para quien Tokio-2020 quedaba muy lejos. Así que se propuso participar en los Juegos de Invierno de Pieonchang, en la modalidad que le pareció más dura: el esquí de fondo. Que quedara poco más de un año, que solo hubiera pisado la nieve una vez en su vida y que en su país la temperatura oscile todo el año entre 22 y 28 grados no le pareció un gran impedimento. Y, contra todo pronóstico, ha logrado la clasificación.

15 kilos de músculo perdidos

Aunque se crió en Tonga, Taufatofua nació y vive actualmente en Australia. Allí, a falta de nieve, improvisó una especie de esquís de madera para entrenar sobre arena, antes de descubrir los 'skiroll', un híbrido entre patines en línea y esquís para correr por el asfalto. "Es el peor invento de la historia, creado por el mismo diablo", los define él, tal fue la tortura de entrenar con ellos en su calurosa región, en la que se dejó 15 kilos de masa muscular. Los vídeos (sin camiseta) de aquellos entrenamientos que colgaba en las redes sociales no aventuraban el éxito de esta aventura.

Tampoco el siguiente paso, que recuerda sin remedio a la historia del equipo jamaicano de bobsleigh que se clasificó para Calgary-1988. Junto a otros dos deportistas de "países veraniegos", los tres con el mismo sueño, se fueron a un hostal en Austria y contactaron con un técnico de aquel país que, a saber por qué, aceptó el reto. Un tongano, un mexicano y un chileno entrenando en los Alpes austriacos para clasificarse para los Juegos Olímpicos. 'Los Exóticos', les llamaban.

A base de pasta y atún

Juntos iban descubriendo y sorteando las dificultades. "Yo no tenía ni idea de que existía la nieve húmeda, nieve seca, nieve fría... Cada una necesita unos esquís específicos y yo solo tenía unos", recuerda. 'Los Exóticos' compartían entrenador, esquís, consejos y estrecheces. "Dormíamos en la misma habitación en tres camas juntas y solo comíamos pasta y atún porque no nos podíamos pagar otra cosa", relata.

Llegó el momento de las pruebas clasificatorias, agotadoras moral y económicamente. Turquía, Polonia, Armenia, Georgia... Aunque sus actuaciones eran siempre más que dignas, a falta de una última prueba aún no la había conseguido. "Y era en el fin del mundo [Isafjordur, Islandia]. Pensé: 'Tengo que darlo todo. Es la tumba o la gloria. Y lo di absolutamente todo".

Pobre, pero feliz

Después de Fuahea Semi -que compitió en los Juegos del 2014 bajo el nombre de Bruno Banani (como una marca de moda y perfume) en una polémica estrategia de márketing-­, la cálida Tonga tendrá por segunda vez un representante en los Juegos de Invierno. "Económicamente estoy en el peor momento de mi vida, pero nunca había sido tan feliz", expresa Taufatofua, de quien un campeón olímpico noruego dijo hace un año que le sentaba mejor el aceite de coco que los esquís. "Parece un milagro. La clasificación sabe como una medalla de oro. No tenía ni idea de cómo, pero en mi interior siempre tuve claro que lo lograría".

El próximo viernes, claro, todos los focos le apuntarán a él en la ceremonia inaugural. ¿Se atreverá otra vez a desfilar únicamente con la típica 'ta'ovala'? "Creo que en Corea hace mucho frío, así que lo más inteligente será no quitarme la ropa esta vez", bromea este amante confeso de la playa. "Vengo de la arena y los cocos. Todavía miro estas montañas nevadas y pienso: '¿Qué es esa cosa blanca?'. Es precioso, amo estos paisajes... Pero hace frío, hace mucho frío".

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