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LA PRIMERA CITA DEL 2018

Coma: "Este Dakar es puro 'rock and roll' desde el primer día"

El antiguo pentacampeón de motos ha diseñado un recorrido muy exigente entre Perú, Bolivia y Argentina

"No habrá calentamiento, ni semana de contacto, la primera duna surge en el kilómetro uno", señala el catalán

Emilio Pérez de Rozas

Marc Coma, ganador de cinco ediciones del Dakar en moto, diseñador del recorrido de este año.

Marc Coma, ganador de cinco ediciones del Dakar en moto, diseñador del recorrido de este año. / VALENTI ENRICH

Estamos, como diría Pep Guardiola, ante el 'puto amo'. Marc Coma (Avià, Berguedà, Barcelona, 7 de octubre de 1976), ganador, en moto, que es lo difícil, de cinco ediciones del Rally Dakar (2006, 2009, 2011, 2014 y 2015), es el hombre que ha diseñado, como la anterior, la presente edición y el piloto que se muerde las uñas por no poder correrlo.
Muchos, todos, creen que Coma podría, si se lo propusiese, no solo correr, participar, en este Dakar-2018, sino ganarlo. Ganarlo de nuevo, claro. Pero, ahora, está detrás del mapa, marcando las normas.

–Usted hace tiempo que ha pagado la novatada de estar al frente de una aventura de este calibre. Porque usted, lo quiera o no, ya sufrió su debut como organizador. De ahí, tal vez, quién sabe, que haya preparado el Dakar de su vida. Bueno, he preparado el Dakar que me encantaría correr y no puedo. Pero, sobre todo, he tratado de diseñar el Dakar que tenga un equilibrio entre duro y menos duro, entre poder ganarlo y acabarlo y, sobre todo, quisiera que todos llegasen a la meta tras sufrir. Porque si no sufres, no es el Dakar. Y, además, llevo meses diciéndoselo a los participantes: el kilómetro uno de este Dakar es una duna. Así que no hay calentamiento, ni etapas de tanteo, ni nada que se le parezca. Se lo he dicho a todos los participantes, se lo he avisado desde hace mucho: este Dakar es puro rock and roll desde el primer día.

Marc Coma, a la derecha, junto a su equipo mientras revisaban uno de los tramos del Dakar. / DAKAR MEDIA PRESS

–Exprese tres deseos, venga. Fácil: uno, que nadie se haga daño. Ni mucho, ni poco, cero, nada. Que todos cumplan su sueño, acabar, supongo; o ganar; o sobrevivir, pues los hay que vienen a probarse, a demostrarse a ellos mismos que pueden hacerlo. Y, por último, que las condiciones climatológicas no nos compliquen la carrera. Da la sensación que, en los primeros días, en Perú, las condiciones nos son favorables; sabemos que en Bolivia estamos en época de lluvias y, al final, en Argentina, deberemos de ser muy cuidadosos con las altísimas temperaturas que sufriremos. Necesitaremos agua extra, desde luego.

–En quien ha pensado más a la hora de diseñar este Dakar, en los profesionales o en los aficionados. Tengo la obligación de pensar en todos. He de perseguir el equilibrio. No lo puedo hacer demasiado fácil para los profesionales, ni excesivamente exigente para los amateur. Yo parto de la base de que el Dakar siempre ha sido una carrera de aficionados donde los profesionales tienen cabida. Ese es, a mi entender, uno de los grandes atractivos del Dakar.

–El Dakar sigue siendo el mejor escaparate para las grandes fábricas. El Dakar es real, el Dakar no es mentira, el Dakar es verdadero, el Dakar es duro, es maratoniano, es una prueba de fuerza pero también de habilidad, de hombres y mujeres pero también de mecánicas, de pericia al volante o sobre la moto, pero también de supervivencia y, sobre todo, estrategia y orientación, navegación. El Dakar lo gana el mejor piloto, hombre o mujer, el mejor coche y la mejor moto. Por eso las marcas saben que ganar el Dakar les da prestigio, mucho prestigio, pues el aficionado y, por supuesto, su futuro cliente, sabe valorar lo que significa ganar el Dakar. Por eso estamos tan orgullosos de que siete grandes marcas de motos y otras tantas de coches se hayan inscrito en nuestra carrera. Y ellas sí lo hacen para ganar.

–Diez años ya en América. Es un dato muy importante, mucho. Como nuestra 40ª edición, también lo es. Porque hasta los más dakarianos llegamos a dudar de que abandonar nuestra querida África podía significar la muerte de nuestra carrera favorita. Y aquí estamos, de regreso en Perú, tras cinco años de ausencia, y con una inscripción que es la envidia de todos los organizadores del mundo. Pero estamos en Suramérica sin olvidarnos de África, donde podríamos volver, sin olvidar China y otros muchos lugares que son potenciales escenarios de esta maratoniana y ya mítica carrera.

"El Dakar es un reto personal. Es como ascender al Everest, ir al Polo Norte o participar en una regata en solitario. Es uno de los pocos desafios que quedan"

Marc Coma

Pantacampeón del Dakar en moto y diseñador del recorrido del rally suramericano

–Las claves para ganar serán las mismas de siempre, supongo. Bueno, yo creo que en esta edición habrá que ser muy cuidadoso con todos los detalles. Por supuesto con la mecánica, que habrá que mimar mucho. También, claro, con la estrategia, pues habrá días que, de cara a la salida de la siguiente etapa, tal vez no sea conveniente ni muy inteligente ganar. Habrá navegación, mucha navegación. ¡Es el Dakar! Habrá que saber salir de los líos, de las dunas, ir con cuidado, no atascarte, en los fuera pista. Y, sobre todo, no querer adquirir ventaja o ganar donde no se puede. Habrá que escoger muy bien, como siempre, sí, el punto, el día, la etapa, el tramo para atacar. Yo creo que será un Dakar para viejos rockeros, donde la experiencia puede ser decisiva y tendrá su premio.

–¿Cómo definiría al Dakar? Como uno de los pocos retos que quedan en el mundo. El Dakar es un desafío para el ser humano, una aventura, una pared que debes superar. Nadie te obliga, tú lo persigues y por eso te preparas con tanta dureza. Es como subir al Everest, ir al Polo Norte o participar en una travesía en solitario a vela. ¿Peligroso?, sí, pero lo más importante en esta vida, no solo en el Dakar, es conocer tus límites y no querer sobrepasarlos. En eso tambien consiste el Dakar.

Temas: El Dakar

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