El RACC llama a la prudencia en el Rally Catalunya

"Que no se suspenda un tramo depende de ti", es el eslogan de este año en busca de la complicidad del aficionado

El RACC llama a la prudencia en el Rally Catalunya
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Emilio Pérez de Rozas / Barcelona

Es posible que su intención sea ver el Rally de Catalunya (Costa Daurada-España), puntuable para el Mundial de la especialidad, por televisión. Nada que objetar. Es una manera de vivirlo, pero con los ojos de los demás. Si es de los que prefiere verlo en vivo y en directo, es decir, disfrutar de su presencia en el monte, en las laderas, en los cruces, en las zonas del taller, pasearse de un tramo a otro en compañía de amigos y aficionados al ruido de los coches, a la sensación de velocidad y pilotaje única, ha de saber (y eso fijo que usted lo sabe, porque es un auténtico aficionado) que el RACC y el automovilismo español se juega mucho este fin de semana. Y eso es porque, de nuevo, intenta ser uno de los mejores ralis del mundo, como ha sido reconocido (y premiado) numerosas veces en las últimas décadas, pues ésta es la edición nº 53 de la prueba, que tiene su epicentro en la playa de Salou y que, por una extraña decisión del gobierno municipal de la alcaldesa Ada Colau ("esperamos volver el año que viene", asegura Aman Barfull, alma mater de la prueba) no vivirá su vistoso tramo en las fuentes de Montjuïc.

¿Por qué se juega tanto el RACC? Porque no quiere vivir sustos como se han vivido esta temporada (especialmente en el Rally Polonia) en un Mundial en el que este Catalunya es poco menos que decisivo. Tanto en Montecarlo como en Cerdeña, Finlandia, Alemania e, insisto, en Polonia, donde el público se jugó la vida en demasiadas zonas, han obligado a la FIA a comunicarle a la organización polaca que, cara al año que viene, se queda sin rali puntuable para el Mundial de la especialidad.

FIA, que ha adaptado muchas de las soluciones ideadas y puesta en práctica por el RACC a lo largo de los últimos años. / Usted, que sabe de esto mucho, sabe que para disfrutar de un rali hay que ser prudente, escoger el tramo, elegir la zona de público adecuada, llegar con tiempo suficiente al lugar pactado y, sobre todo, hacer caso a la organización, no solo colocándose en lugares adecuados, altos, señalados, protegidos sino hacerlo con antelación y, sobre todo, en su mano está que la prueba se celebre ("si vemos desde los helicópteros o desde los coches 0 que la gente no está bien colocada, suspenderemos el tramo y punto", añade Barfull) y continúe en el calendario internacional muchos años, siendo, desde luego, un modelo de innovación, reconocido por la