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Polémica racial y patriótica en el deporte de EEUU

Alejandro Villanueva, el soldado conocido

Un malentendido con sus compañeros en los Steelers durante el himno ha convertido al español-estadounidense, un Ranger del Ejército, en estrella de la NFL

Idoya Noain / Nueva York

El jugador de los Steelers Alejandro Villanueva escucha solo el himno estadounidense antes de un partido.

El jugador de los Steelers Alejandro Villanueva escucha solo el himno estadounidense antes de un partido. / AP / NAM Y. HUH

Alejandro Villanueva odia la atención. El ‘tackle’ de los Steelers de Pittsburgh ni siquiera tiene cuentas en las redes sociales. Cuando los periodistas entran en el vestuario tras los partidos da “clichés”, según les ha confesado, “para que me dejéis en paz”. Desde el domingo pasado, su búsqueda del anonimato ha saltado por los aires.

Villanueva es un condecorado Ranger del Ejército estadounidense formado en West Point que ha estado desplegado tres veces en Afganistán. Hijo de una familia militar española, es el único de los cuatro hermanos que nació, hace 29 años, en una base en Misuri y se crió entre España, Bélgica y EEUU. Está casado desde hace un par de años y estudia Administración de empresas. El domingo, en un partido en Chicago contra los Bears, fue el único 'steeler' al que se vio con la mano en el pecho cantando el himno nacional. En un país sacudido por las críticas de Donald Trump a quienes protestan, el “gigante” (2,1 metros), “Big Al”, se convirtió en un héroe inmediato para quienes están de acuerdo con el presidente. Fue trending topic. Se dispararon las ventas de sus camisetas con el número 78.

Todo fue, según explicó Villanueva el lunes, fruto de un malentendido, un “error” que considera su culpa y por el que se ha disculpado repetidamente. El equipo había decidido respetar las diferentes posturas de sus jugadores e intentar evitar la polémica quedándose en el vestuario mientras sonaba el himno. Pero en el último momento Villanueva habló con los capitanes para intentar seguirlo desde la entrada del túnel y pactaron que lo harían juntos. Avanzó hasta que tuvo a la vista la bandera. Pero el caos en el túnel en los últimos momentos antes del partido hizo que nadie más pudiera llegar a ese punto. Se volvió icono, a su pesar.

“Yo juego al fútbol, no tengo nada que decir del comandante en jefe y sus decisiones”, decía el lunes Villanueva. Y reiteraba algo que ya ha explicado en otras ocasiones: no comparte la protesta iniciada por Colin Kaerpernick, pero respeta su derecho a hacerla. Hablando por otros veteranos, aseguró que “nadie piensa que cuando hincas la rodilla están ofendiendo a la bandera y lo están diciendo”. A la vez, explica que “nadie que se pone en pie ante la bandera no está respetando el hecho de que hay muchas injusticias y división racial en nuestro país”. “No me ofendo y no creo que ofenda a los veteranos”, añadió. “A fin de cuentas, te enlistas y luchas para que cualquiera pueda protestar pacíficamente por lo que quiera”.

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