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EL RETO SIN PRECEDENTES DEL ALPINISMO CATALÁN

Òscar Cadiach: 14 ochomiles sin oxígeno

El veterano alpinista tiene previsto atacar en julio el Broad Peak, la última gran cima que le falta

JORDI TIÓ / BARCELONA

Òscar Cadiach, en la expedición al Broad Peak del 2016.

Òscar Cadiach, en la expedición al Broad Peak del 2016.

Hace una semana que unas banderas de oraciones tibetanas ondean en lo alto del monumento a Sant Magí, en Tarragona, frente al mar, entre las playas de la Arrabassada y del Miracle. Allí las colgó Òscar Cadiach, llevando a cabo el tradicional ritual de la puyauna petición a los Dioses de la grandes montañas para que le ayuden en su próxima ascensión al Broad Peak (8.047 metros), la última gran cumbre del Himalaya que le queda para convertirse, a sus 64 años, en el primer catalán que conquista los 14 ochomiles sin oxígeno artificial, una ayuda de la que echó mano Ferran Latorre el pasado mes de mayo en el tramo final para llegar a lo alto del Everest, el último ochomil que le faltaba.

Cadiach, que partió el pasado domingo hacia Pakistán y ya ha llegado a Skardu, punto de inicio hacia el campo base, tiene previsto atacar la cima a mediados de julio, siempre que la climatología se lo permita.

No es la primera vez que Cadiach se cita con el Broad Peak, un coloso que se le ha resistido en cuatro ocasiones. Especialmente duro fue el abandono en el 2014, cuando se encontraba a tan solo 22 metros de desnivel de la cumbre. Sin embargo, el precario estado de salud de una compañera de cordada, que sufría congelaciones, propició el sensato regreso al campo base.

BUEN TIEMPO PREVISTO

Cadiach irá acompañado esta vez del pakistaní Ali Sadpara (44 años), el primer montañero que junto a Alex Txikon y Simone Moro coronó el año pasado el Nanga Parbat (8.126 metros) en invierno. Seguramente es el mejor compañero que pueda llevar para abrir traza hasta el collado del Broad Peak, a unos 7.900 metros, un tramo complicado por la inclinación de la pendiente y la gran cantidad de nieve que suele acumularse.

Òscar Cadiach

alpinista

"Quiero seguir siendo fiel a mi ética y filosofía de hacer las cumbres sin oxígeno"

A partir de ahí, queda la temida arista hasta la cumbre, una afilada cornisa de hielo muy expuesta por la vertiente china. "Con buenas condiciones climatológicas, este tramo final se ha llegado a hacer en poco más de dos horas", explica Cadiach, esperanzado porque los partes meteorológicos vaticinan buen tiempo durante el periodo en que tiene previsto atacar la cumbre. De hecho, Cadiach ya ha estado en la cima del Broad Peak, pero no en la más alta. "Es una montaña con tres puntas, una de 7.600 metros, otra de 8.020 y la más alta. Es la que me falta", explica este experimentado himalayista que ha participado en un total de 66 expediciones y que contabiliza 16 ochomiles en su extraordinario palmarés, entre ellos dos ascensiones al Everest sin oxígeno, algo que solo han hecho nueve montañeros.

"Quiero seguir siendo fiel a mi ética y filosofía de hacer las cumbres sin oxígeno", destaca el veterano alpinista, que cuenta con el apoyo de la ciudad de Tarragona, el Val d'Aran y el Vall de Boí. Cadiach afronta su último gran reto para seguir engrandeciendo una leyenda nacida en agosto de 1985, cuando junto a Toni Sors y Carles Vallès culminó con éxito la primera expedición catalana al Everest.