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TENÍA 40 AÑOS

El alpinista suizo Ueli Steck muere en el Everest

El escalador, apodado 'Swiss Machine', ha resbalado mientras descendía del Nuptse

El alpinista suizo Ueli Steck ha fallecido cuando descendía del Nuptse, en el Everest, este domingo.

El alpinista suizo Ueli Steck ha fallecido cuando descendía del Nuptse, en el Everest, este domingo. / AP / CHRISTIAN BEUTLER

El escalador suizo Ueli Steck, conocido por haber coronado las cimas más altas del mundo, ha muerto este domingo por la mañana en el Everest a los 40 años, según ha anunciado la Asociación de Montañismo de Nepal (NMA, por sus siglas en inglés). "Esta mañana ha tenido un accidente en el Nuptse y ha muerto. Parece que ha resbalado", ha dicho el presidente de la NMA, Ang Tsering Sherpa. Conocido con el apodo de ‘Swiss Machine’, debido al elevado ritmo que imponía en sus rutas, estuvo varias veces a punto de morir, como durante ascensión en 28 horas al Annapurna por la cara sur en el 2013.

Carpintero de formación, Ueli Steck nació el 4 de octubre de 1976 en Langnau im Emmental, al este de Berna, en una familia muy deportista. A los 12 años, se unió al Club Alpino Suizo y desarrolló una fascinación por el "contacto con la naturaleza y los acantilados". Ya de adulto, el suizo sentó las bases para futuros registros al lograr ascender por la cara norte del Eiger (3.970 metros).

"A partir de ese momento empecé a practicar sistemáticamente la escalada en mi tiempo libre. Nunca había pensado en convertirme algún día en profesional", explicó Steck en el 2015 en una entrevista con la AFP. Su rendimiento no pasó desapercibido desde el primer momento. Con la llegada de los primeros patrocinadores, el alpinista, entonces treintañero, decidió dedicarse a tiempo completo a la disciplina. Entrenaba sin cesar con la ayuda de un fisioterapeuta haciendo hincapié en la resistencia sobre la técnica.

ASCENSIONES EN TIEMPO RÉCORD

Ueli Steck se mantenía lejos de los medios de comunicación durante sus ascensos para poder tomar la "decisión más justa en una pared". Nunca se mostró sediento de dinero y fama, afirmó contento cuando con sus ingresos superó su antiguo salario de carpintero. A sus detractores, que señalan la ausencia de pruebas de GPS o fotográficas para autentificar algunas de sus hazañas, Steck les respondía siempre: "Tienen muchos celos y tengo que aceptarlo".

Polémicas a parte, lo que nadie puede discutir es que Steck era un extraordinario alpinista que había basado su fama en gestas totalmente demostrables y reproducidas en filmes. Entre ellas, la ascensión en tiempo récord a la cara norte de Eiger, en el 2008, en solo 2 horas 22 minutos y 33 segundos. En el 2011, estableció otro récord, en la cara sur del Shishapangma (10 horas y 30 minutos) y en el 2013, en la cara sur del Annapurna (28 horas), una ascensión que hizo en solitario. 

ENCUENTRO CON LATORRE

Se da la circunstancia de que el alpinista catalán Ferran Latorre, que es encuentra en el Everest, el último ochomil que le queda en su palmarés, estuvo este sábado compartiendo almuerzo con Steck en el campo 2 del techo del mundo.

En mayo del 2016, Steck y su compañero alemán David Göttler, con quien preparaba el ascenso al Shisha Pangma descubrieron en un glaciar en el Himalaya los cuerpos de los también alpinistas estadounidenses Alex Lowe David Bridges, que desaparecieron en una avalancha hacía 16 años, en 1999.

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