España, de atropellada a resucitada en Wembley

La selección empata con Inglaterra con dos goles de Aspas e Isco en los últimos minutos (2-2)

Isco marca el segundo gol de España en el minuto 95 con Dier incapaz de pararle.

Isco marca el segundo gol de España en el minuto 95 con Dier incapaz de pararle. / SHAUN BOTTERILL

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CARLOS F. MARCOTE

'La Roja' se levantó en el último suspiro para evitar la primera derrota de la era Lopetegui (2-2). Wembley le había quedado grande, muy grande, durante más de una hora, pero aparecieron Aspas e Isco para arreglar un partido en el que la selección española resultó atropellada durante mucho tiempo y que podía haber significado un grave retroceso en su puesta al día a las órdenes del relevo de Vicente del Bosque.

En el último encuentro del año, después de un despegue más o menos esperanzador, habían vuelto a aparecer sombras sobre su capacidad para recuperar a corto plazo una porción estimable de las virtudes que la hicieron campeona de todo no hace demasiado tiempo. Su reacción en los últimos minutos hizo renacer la ilusión después de que Lallana, de penalti, y Vardy hubiesen adelantado a Inglaterra.

Lo tuvo muchísimo más claro el conjunto inglés, para el que jugar en su gran templo londinense no es ninguna broma. Tampoco lo era para la selección española, que debía sentirse en la obligación de cerrar esta primera etapa a las órdenes de Lopetegui con una actuación convincente, pero que no  pudo entrar en el encuentro con la autoridad que le convenía y la claridad que deseaba.

DEFENSA EXPERIMENTAL

Para empezar, el seleccionador español decidió poner en juego una defensa aún más experimental de lo aconsejable, colocando a Azpilicueta como central al lado de Íñigo Martínez, dos de las cinco novedades respecto a la alinación ante Macedonia, con Nacho a la izquierda.

El primer robo inglés en la banda del madridista generó un gran pase de Lallana a la espalda del central de la Real, que no estuvo nada fino y permitió que Vardy se plantara ante Reina, que le hizo penalti.

Lo marcó el citado Lallana (m. 9) y para el conjunto británico fue la mejor excusa para intensificar su presión y confirmar a cada paso que se movía a una velocidad mucho mayor que la del español. Con una tensión y una convicción a las que 'La Roja' apenas podía responder, privada de la posibilidad de establecer conexiones entre sus jugadores más creativos.

En ese sentido, la estrechísima vigilancia sobre  Busquets lastró decisivamente la fluidez del equipo español, que se vio colapsado y en situación de verse sorprendido una y otra vez tras pérdidas en zona de alto riesgo por las salidas de los ingleses, sobre todo de Sterling, un verdadero puñal por la banda izquierda. Azpilicueta salvó en última instancia una de las internadas del atacante del City y Vardy no llegó por centímetros a rematar un gran servicio en la recta final del primer tiempo.

ACOSO A REINA

Todo esto sin que España hubiese dado más señales de vida en ataque que un tiro fuera de Vitolo al cuarto de hora y una jugada mal resuelta por Aduriz con un pase deficiente al canario diez minutos después. Un panorama que no cambió tras el descanso porque nada más reanudarse el juego una pérdida de Thiago precipitó otra llegada con todo de los ingleses, que acabó con un cabezazo inapelable de Vardy a centro de Henderson para ampliar la ventaja local (m. 48). Casi a continuación, Reina evitó el tercero ante Walcott después de otro despiste en el centro del campo.

Tras una aislada acción entre Koke y Silva que solventó Heaton se sucedieron nuevas y grandes dificultades para Reina, víctima de la ceguera de sus compañeros a la hora de adaptarse a las circunstancias del choque hasta que el carrusel de cambios dio algo de vuelo al equipo. Todo cambió con la obra de arte con que Aspas metió a España en el partido en el minuto 89.

Una rosca con la zurda que dejó boquiabiertos a quienes hasta ese momento celebraban el triunfo, que eran todos los aficionados ingleses presentes. Enmudecieron cuando Isco, que acababa de tener la oportunidad de empatar en un córner, acertó en el último  instante a colar el balón bajo las piernas de Heaton para establecer un empate inimaginable un cuarto de hora antes.

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Inglaterra, 2 - España, 2

Campo: Wembley (80.000).