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Ajedrez, el deporte 'invisible'

La poca visibilidad del ajedrez en la sociedad contrasta con la excelente salud de que goza en Catalunya

La entrada en las aulas en horario lectivo con el programa 'Escacs a l'Escola' es una apuesta de futuro

XAVIER ENSENYAT / BARCELONA

La práctica del ajedrez se consolida en Cataluña en clubes y asociaciones aunque sigue invisible para el gran público / JORDI COTRINA

"Cada semana se publican más libros de ajedrez que de todos los otros deportes juntos". Interesante reflexión del Gran Maestro Internacional barcelonés Marc Narciso. Y lo mejor es que muchos de ellos se editan en nuestro país. Estas palabras las pronuncia Narciso para EL PERIÓDICO DE CATALUNYA pocos minutos antes de impartir una clase en Mollet del Vallés a uno de sus mejores alumnos, el joven valor Cristian Fernández, quien a su vez también enseña a otros aprendices más pequeños. Una cadena de transmisión de conocimiento que sirve para forjar la prolífica cantera catalana, la comunidad donde más se practica este deporte en España.

Por cierto, estamos utilizando la palabra 'deporte'Y aquí surge la eterna discusión para ponerle una etiqueta al ajedrez. Los más puristas se oponen a esta denominación porque no hay actividad física. Sin embargo, al margen de su carácter competitivo y regulado, basta un ejemplo tan curioso como reciente para refutar esta teoría: el aspirante Karjakin perdió cinco kilos durante su preparación para el Mundial. Un tema controvertido que daría para otro reportaje.

Antes de entrar en materia, cabe decir que los ordenadores han revolucionado el arte de las 64 casillas. Narciso cree que estos «han democratizado el conocimiento ajedrecístico». Así, cualquiera tiene acceso a programas de análisis gratuitos como Stockfish o Houdini que permiten preparar aperturas sin equivocarse.

«Ahora todo el mundo sabe más, pero también hay menos improvisación». Por fortuna, los ordenadores siguen cometiendo errores -y así será hasta que no funcionen los cuánticos- porque el número de movimientos posibles es superior al de átomos en el universo.

Solo la batalla por el título mundial que libran Carlsen y Karjakin desde el viernes tiene algo de eco en los medios

En cualquier caso, el ajedrez ha sabido aprovechar la expansión de internet con webs, blogs, Youtube y otras redes sociales. De este modo, todos podemos seguir los análisis que realiza un Gran Maestro, un torneo en directo o simplemente colgar en Facebook (con visor o diagrama) la partida que acabamos de jugar y compartirla con amigos.

El ajedrez es, desde el viernes, centro de atención a causa del Campeonato del Mundo que enfrenta a Magnus Carlsen y Serguéi Karjakin. Sin embargo, apenas aparece en los medios de comunicación tradicionales si no es por algo excepcional. Lo que se acentúa en nuestro país, donde pasa desapercibido pese a que en España se establecieron hace cinco siglos las reglas del ajedrez moderno. Hasta el punto que la dama, pieza más poderosa sobre el tablero, está basada en Isabel la Católica.

Torneos y más torneos

Su poca visibilidad en la sociedad contrasta con la excelente salud de la que goza en nuestra casa. Casi 8.000 licencias -y un aumento considerable en los últimos años-, 230 clubs y más de 20 torneos internacionales. «Tenemos una densidad de jugadores muy alta comparada con zonas de nuestro entorno y una actividad brutal», afirma el presidente de la Federació Catalana d'Escacs, Toni Ayza.

El Circuit Català d'Oberts Internacionals tiene la culpa de ello, con una amplia oferta de torneos veraniegos que atrae a competidores de todo el planeta. Como curiosidad, el Open de Montcada que abre la temporada estival contó en su última edición con 32 jugadores indios, por 35 catalanes.

La joya de la corona es el Open de Sants, con cerca de 700 participantes de 47 países, lo que le convierte en uno de los torneos más multitudinarios del mundo. Desde el perfil más profesional que busca los premios en metálico hasta el foráneo que tiene en el ajedrez la excusa perfecta para hacer turismo. «En Catalunya se puede jugar un torneo internacional cada día desde Sant Joan hasta bien entrado septiembre», apostilla Ayza.

Catalunya cuenta con casi 8.000 licencias de jugadores, 230 clubs y más de 20 torneos internacionales

Por no hablar de la Lliga Catalana, el tradicional  por equipos de toda la vida que se disputa los domingos por la mañana de invierno. A excepción de la División de Honor, que se celebra la tarde de los sábados. Un ejército silencioso y camuflado de paisano se moviliza a primera hora de las jornadas dominicales para encerrarse en locales. Si los ve, no piense mal. No van de after hours sino a batirse en duelo en el noble arte ajedrecístico.

Pero el ingente número de torneos y la facilidad que otorga internet para jugar desde casa con cualquier oponente ha cambiado la cultura de club: la imagen de una sala llena de actividad y vida entre semana, con decenas de jugadores disputando partidas amistosas, rápidas, analizando o, simplemente, tomándose una cerveza con un tablero de por medio ha perdido peso.

La situación catalana

Por cierto. Se puede vivir del ajedrez en Catalunya, pero no hay profesionales que se dediquen solo a jugar (en el resto de España sí tenemos a Paco Vallejo, David Antón e Iván Salgado, los tres primeros tableros del equipo olímpico español). Por ejemplo, Marc Narciso también imparte clases y hace vídeos educativos. «Si solo juegas te puede llegar a saturar. Y lo mismo ocurre si solo das clases», admite. Y, por supuesto, los premios no son tan cuantiosos como en otros deportes.

¿Qué nos depara el futuro? El ajedrez de base ha crecido en los últimos años y cada vez hay más clubs que organizan clases para los más pequeños. La oferta es amplia. Un ejemplo es el Peona i Peó, club localizado en el Guinardó con más de un centenar de jóvenes aprendices, de los que un 30% son niñas.

«En muchos clubs catalanes han aumentado las clases organizadas para socios de todas las edades y niveles», asegura Enric Garcia Garrido, monitor y director del blog Rabiosa Actualitat, que ofrece noticias del ámbito catalán e internacional.

El deporte mental ha entrado en las aulas a través de diversas vías. Ya sea como actividad extraescolar por las tardes o como taller cultural los mediodías. Y también en horario lectivo. «Muchas escuelas han mostrado interés por una actividad que puede resultar un recurso educativo importante para el trabajo de capacidades como el razonamiento, el cálculo, la estrategia y la toma de decisiones», afirma García Garrido.

La promoción

En este sentido está resultando muy positiva la promoción en escuelas como materia obligatoria a través de la formación de maestros. Es el llamado proyecto 'Escacs a l'Escola' que organiza la Federació Catalana d'Escacs, el Departament d'Ensenyament y las universidades de Lleida y Girona. Con casi 300 escuelas que buscan utilizar el ajedrez como herramienta pedagógica para mejorar en otras asignaturas.

Toni Ayza

PRESIDENTE FEDERACIÓ CATALANA D'ESCACS

«En Catalunya se puede jugar un torneo internacional cada día desde Sant Joan hasta finales de septiembre»

Y es que el ajedrez tiene el enorme mérito de haber puesto de acuerdo a todos los políticos españoles, aunque sea de forma simbólica. En 2015 el Congreso votó de forma unánime su implantación en el sistema educativo. Sin embargo, los avances siguen siendo tímidos, con Catalunya en los puestos de cabeza

Y hablando de políticos, la ministra de finanzas letona Dana Reizniece-Ozola no solo participó en las últimas Olimpiadas (quizá la única competición deportiva capaz de reunir a 176 países de los 193 que reconoce la ONU) como primer tablero de su país. Fue, además, capaz de ganar a la campeona del mundo, la china Hou Yifan. ¿Se imaginan a según qué políticos o gobernantes en España buscando ventaja en el flanco de rey? Nosotros tampoco. Una lástima porque los beneficios del ajedrez son múltiples: desde retrasar el envejecimiento cerebral (podría prevenir el Alzheimer) a recuperar las funciones cerebrales deterioradas por el consumo de drogas.

Mientras, el ajedrez sigue siendo un deporte invisible. O jugado en una especie de clandestinidad pese a su evidente presencia y actividad.

Y no solo porque se den jaques entre cuatro paredes sin cámaras de televisión de por medio. Vive como enrocado. Y nunca mejor dicho. Tal vez el halo de misterio y extravagancia que lo envuelve también tenga parte de culpa

Si hasta el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), Kirsan Iliumzhinov, asegura haber sido abducido por extraterrestres y que estos enseñaron a jugar a los humanos. Por no hablar de las peculiaridades de sus jugadores, vistos como auténticos frikis. Pero quizá en todo ello resida precisamente su magia y atractivo. Por eso el ajedrez es una actividad tan maravillosa como inclasificable. Invisible pero real.

Temas: Ajedrez

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