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Bravo, entre valentía y errores

"Me ha enseñado su personalidad, ha estado increíble con el balón en los pies", dice Guardiola recordando que el chileno solo había hecho 2 entrenamientos

POL GUSTEMS / MANCHESTER

Bravo se lamenta del error que cometió en Old Trafford.

Bravo se lamenta del error que cometió en Old Trafford. / EFE / PETER POWELL

El estreno de Claudio Bravo con la camiseta del Manchester City dejó conclusiones confusas. Su maestría en la precisión de pase encandiló a Guardiola. También su valentía tras cometer el error que cambió el estado de ánimo del encuentro. Ese descuido, cuando se le escapó entre las manos un esférico que debería haber controlado y lo dejó en los pies de Zlatan, resucitó en Inglaterra el recuerdo de Joe Hart. Los periodistas rescataron su particular ironía porque los artículos asignados para toda una semana. ¿Qué pensaría Joe, allí en Torino, sentado delante del televisor?

Seguramente el fútbol asociativo del City no habría sido el mismo en la primera mitad sin la sabiduría de Bravo, que encontró siempre al compañero mejor posicionado para construir la jugada. Sin embargo, el nerviosismo de su debut le pasó factura. Llegó tarde, por poco demasiado tarde, a un encontronazo con Wayne Rooney que según José Mourinho fue merecedor de penalti y tarjeta roja. No lo vio así el colegiado Mark Clattenburg. Tampoco el portero chileno, que se levantó como si nada hubiera pasado. Orgulloso, pero más inseguro de lo habitual, debutando en la Premier League en el escenario de mayor tensión posible.

En su estreno en Inglaterra, se vio al Bravo más inseguro y nervioso de los últimos años, pero después se levantó de su fallo 

“Bravo nos ha enseñado algo. No es un fallo porque ataca el balón. Después un gran gol de Ibrahimovic marca la diferencia. No estuvo afortunado, pero en la segunda parte volvió a jugar igual. Sé que hay riesgo, pero ganamos muchísimo en otros aspectos”, le defendió a ultranza Guardiola. “Me ha enseñado su personalidad. Ha estado increíble con el balón en los pies. Como ha leído la situación. Le han hecho un gol pero se ha levantado y ha seguido jugando. Estoy contento con él porque no es nada fácil jugar así después de solamente dos entrenamientos”, concluyó.

Guardiola sabe que la decisión más comprometida que ha tomado este verano ha sido despedir a Joe Hart y suplirle por un guardameta que aquí no conocen. Aún están aprendiendo a valorar lo que aporta un portero con una salida desde atrás satisfactoria. El primer tanto del City, cuyo origen parece un balón rifado por Kolarov desde la defensa, en realidad es una jugada que comienza Bravo, que espera una buena situación del lateral serbio para entregarle el balón y comenzar la acción.

Cuando salió al césped, Bravo fue ovacionado por la esquina de aficionados citizen. Era su primera toma de contacto, junto a Willy Caballero y Xabi Mancisidor en el calentamiento. En un encuentro de alto voltaje, esa parte azul del graderío sufrió cuando vio a su portero pasar algún mal rato. El comportamiento del público local de Old Trafford fue parecido, murmurando cuando el balón se acercaba a los dominios del chileno.

Pep Guardiola

TÉCNICO DEL CITY

Ganar esos balones aéreos a Fellaini, Pogba, Ibra... Es casi imposible. ¡Hay que usar una silla!"

Bravo no tuvo que mostrar sus reflejos en ningún disparo complicado. Guardiola explicó tras el partido el porqué de la sensación que cualquier cosa podría ocurrir: “Hemos tenido problemas en los últimos minutos de la segunda mitad. Especialmente cuando mi compañero [Mourinho] ha hecho buenas sustituciones. Ganar esos balones aéreos a Fellaini, Pogba, Ibra… es casi imposible. ¡Hay que usar una silla!”

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Quizás esta sea la gran prueba a superar para Claudio Bravo. Que cuando esos saltos se produzcan en su zona, como en la acción del gol, anticipar mejor la acción ante las torres más altas de Inglaterra.

“¿Tenía errores de este tipo en Barcelona?”, preguntaban periodistas ingleses tras la conferencia de Guardiola. La mirada más práctica del fútbol inglés, la dominante, no le aceptará hasta que le vea desviar tiros con las yemas de sus dedos. La duda, y el foco de atención en las actuaciones de Bravo, es más amplia por la figura a quién sustituye. El fantasma de Joe Hart no se ha ido de Manchester.