Ir a contenido

Copa América de fútbol

Argentina pasa a semifinales con un golazo de Messi

Derrota 4-1 a Venezuela y Leo alcanza a Batistuta como máximo goleador de la selección que se enfrentará a EEUU el martes

Chile aplasta a México (7-0) y disputará a Colombia la otra semifinal

ABEL GILBERT / BUENOS AIRES

Messi celebra su golazo frente a Venezuela en la Copa América.

Messi celebra su golazo frente a Venezuela en la Copa América. / AFP / JIM ROGASH

“Feliz con el record, con la cabeza en la Copa (América)”. Leonel Messi se vistió otra vez con el traje de héroe en la goleada ante Venezuela (4-1) que lleva a Argentina a las semifinales ante Estados Unidos, el próximo martes, en Houston. La Pulga hizo un gol y ocurrió lo inevitable: desde anoche comparte con Gabriel Batistuta la condición de máximo artillero de la historia de la selección, con 54 goles dianas. Pero todos saben que eso es provisorio. “Ya lo igualó, pero me gustaría que lo supere en esta Copa”, dijo GerardoTata Martino. El entrenador volvió a elogiar a todos sus jugadores pero elogió especialmente al mejor del mundo. “Estamos contentos por cómo ha evolucionado de su lesión y cómo se ha ido reinsertando en el equipo”.

                El astro del Barcelona salió al campo encendido. Su condición de titular, la primera desde que comenzó el torneo, auguraba buenas noticias para los argentinos. Messi no defraudó: asistió mágicamente a Higuain para que abriera el marcador, fue una pesadilla para la “vinotinto”, regateó, manejó el ritmo del partido y, de postre, convirtió su gol 54. “Estar a la altura del Bati  me pone muy faliz por lo que significa, pero lo que queremos es levantar la Copa”.  Son estas horas de “Messimanía” en Argentina y Estados Unidos. Su barba se ha convertido en símbolo para muchos hinchas que decidieron imitarlo, bajo la promesa de afeitarse cuando concluya la Copa.

ESTO ES AMÉRICA

             “Esto es América. Acostumbrate. Acá se juega así”, le dijo a Messi hace casi un año el árbitro mexicano Roberto García Orozco, ante sus reiteradas quejas por las faltas repetidas del rival. Messi y García Orozco volvieron a encontrarse en el Gillette Stadium. El juez podría haberle repetido su sermón. Tuvo una enorme tolerancia con los venezolanos. García Orozco debió ser el único espectador del estadio que no vio el penal que le cometió Figuera al diez, con el agravante que estaba a metros de la jugada. En el complemento, Rincón y Figuera trataron con saña a Leo. Messi nunca se amilanó. Se levantaba como si nada, dispuesto a hacer las cosas cada vez mejor. “Ellos tuvieron 15 minutos del primer tiempo en que nos dominaron: perdimos el control. El resto del partido fue todo nuestro. Ya con el tercer gol, el equipo manejó mejor la pelota. El segundo tiempo fue muy bueno”, analizó. “Hay que centrarnos en nuestro próximo rival y ponernos en esa posición”, reflexionó Martino.

“Hicimos las cosas bien para pasar a las semifinales”, dijo Gonzalo Higuaín, autor de dos tantos que terminaron con su sequía. Ahora vienen los anfitriones. “Por los argumentos futbolísticos que tiene y por ser locales, es un rival de cuidado”, advirtió Martino.

CHILE TRITURÓ A MEXICO Y REVALIDA SUS ASPIRACIONES

            El Chile de Juan Pizzi aplastó a México 7-0. Además de protagonizar un partido perfecto, la “roja” ratificó lo que venían diciendo algunos de sus jugadores: quieren volver a ser campeones, como en 2015. Para llegar a la final tendrán que derrotar primero a la Colombia de James Rodríguez. Por lo que el equipo mostró, su condición de candidato se ha fortalecido.

             “Una actuación soñada”, dijo el diario La Tercera. “Apareció el campeón de América”, consideró el portal del diario El Mercurio. México parecía local en el San Francisco Levis Stadium. Pero los gritos de su hinchada no le dieron mayor confianza al equipo que conduce un Juan Carlos Osorio que ha pasado a la historia como el entrenador más goleado del seleccionado. 

          Chile impuso el ritmo y giró alrededor de Arturo Vidal y Alexis Sánchez. Si ellos están inspirados, el seleccionado. A los 15 minutos se terminaron las ilusiones mexicanas. Edson Puch capitalizó un rebote en el área y puso las cosas 1-0. A partir de ese momento, México se desmoronó. Lo que nadie sabía era qué tan profunda era su caída. Eduardo Vargas los puso de rodillas. Gritó sus goles cuatro veces, y superó por ahora a Messi en este torneo. Los mexicanos abandonaron el estadio en masa. Pero faltaban mayores humillaciones. Sánchez y Puch anotaron los goles restantes. En la madrugada del domingo, Chile disfrutaba de un momento inédito. Todos quieren ahora volver a jugar una final con Argentina, que venció a la “roja” en el debut.