Los pilotos se unen para correr por Salom

"Todos queremos ganar para recordar a Luis", proclaman los líderes del Mundial

Homenaje a Luis Salom tras su fallecimiento

Homenaje a Luis Salom tras su fallecimiento

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EMILIO PÉREZ DE ROZAS
MONTMELÓ

Es día de carreras. Hoy, no ayer. Ayer siguió siendo día de dolor, de mucho dolor, de demasiado dolor. Y recuerdo. La vida de Luis Salom, que se volatilizó en la curva 12 del Circuit de Catalunya, hizo que los pilotos se levantaran con el corazón en el lado derecho, con la mente en su casa, con las piernas temblando y pensando que no debían correr.

Pero hoy, según explicaron ayer todos, van a pelear de firme y, sí, volverán a poner sus caballos de acero a 350 kilómetros por hora para ganar y dedicarle la victoria a su amigo. No tienen otra intención. Hoy. Ayer quisieron hablar, emocionados, casi llorando, de esa sensación que tenían en el estómago todo el día, de esas mariposas que anidaban en sus orejas, de ese cosquilleo en las yemas de sus privilegiados dedos, esos que aprietan de firme contra la maneta para frenar más tarde que el otro.

Es más, el atrevido Johann Zarco, francés, campeón del mundo de Moto2 y hasta ayer una auténtico mosquita muerta, se enfrentó con dureza extrema a un periodista italiano que les llamó mentirosos a ellos o a Carmelo Ezpeleta, el jefe de todos, porque quiso saber si habían o no pedido el cambio de la curva 12. "Eso solo te preocupa a ti; deja de buscar lío, olvida esa pregunta de mierda, no tiene sentido", le gritó Zarco muy, muy, enfurecido.

Y fue entonces cuando Marc Márquez, que está a solo 10 puntos de Jorge Lorenzo en el Mundial, puso 'seny' en la discusión. "No miente nadie, te lo aseguro y ¡por supuesto! que hablamos de la curva 12 y ¡por supuesto! que se tomaron decisiones pero ahora, cuando ha ocurrido lo que ha ocurrido, cuando hemos perdido a Luis, es cuando nos damos cuenta de que, posiblemente, lo que decidimos no contaba con que ocurriese algo así. Así de simple y de doloroso. Pero, sí, Johann tiene razón, no movamos más eso, por favor".

MÁRQUEZ, DEMASIADO VELOZ 

Fue Márquez quien se convirtió ayer en protagonista en todos los sentidos, no solo a la hora de poner 'seny' a un día y fin de semana durísimo. Márquez logró una pole brutal (1.43.589 minutos) y relegó a todo el mundo a más allá del medio segundo. Eso sí, los otros once que le intentarán perseguir hoy están metidos en un segundo, desde el 1.44.056 minutos de Jorge Lorenzo al 1.45.030 de Scott Redding. Habrá pelea. Y mucha.

Puede pasar todo, incluso que las dos Yamaha, la de Lorenzo y Valentino Rossi, que ahora creen estar metidos en el fango, renazcan de sus cenizas. Es domingo. "La chicane de la F-1 ha aumentado hasta a tres las curvas cerradas de primera velocidad, cuando solo había una y hemos perdido", dice el triampeón mallorquín. "Pecato, salimos derrotados, pero vamos a ver qué podemos sacar de este desastre", señaló el Doctor.

LO PIDIÓ LA FAMILIA SALOM

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Zarco, Márquez, Lorenzo, Pedrosa y hasta el joven surafricano Brad Binder, presentes en la conferencia de prensa estelar del gran premio, dijeron que les costó muchísimo levantarse y pensar en correr. Solo Pedrosa reconoció que "no me hubiese disgustado que se hubiera suspendido el gran premio". Los demás dijeron moverse por el empuje de la familia de Luis Salom, que fue consultada al respecto y dieron su OK: "Luis hubiese querido que se corriese, así que correr". Y correrán. Es más, invitarán a Luis al podio. O eso dijeron todos. "Luis vivía para correr, trabajaba duro para ser campeón, hagámosle el mejor de los homenajes, convirtamos este desastre, en una positiva pasión, hagamos honor a esa familia que ha confiado en nosotros", dijo Zarco, a quien Lorenzo acarició la rodilla bajo la mesa de la sala de prensa, como diciéndole "bien dicho".

Todos saldrán a cazar a Márquez que, a ese ritmo, puede escaparse. Incluso Lorenzo, que ayer dijo, con razón, que "nada importa más que recordar a Luis; todo lo demás es secundario". A Márquez, que ya homenajeó a Sole, su abuela, con la conquista de su pole nº 61, ya solo le quedan dos trazados en los que aún no ha ganado la quali: Assen (Holanda), la próxima estación del Mundial, y Motegi (Japón). Es evidente que Márquez, en Barcelona, se siente más un piloto de F-1 que un chaval de MotoGP, de ahí que le siente tan bien el trazado de los monoplazas.