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Cuatro corredores de la Behobia-San Sebastián siguen en la UCI

Un participantes navarro se convirtió el domingo en el cuarto fallecido en la carrera desde el 2002

Un participante descansa en la acera tras acabar la Behobia-San Sebastián este domingo.

Un participante descansa en la acera tras acabar la Behobia-San Sebastián este domingo. / EFE / JUAN HERRERO

Cuatro corredores que disputaron este domingo la 51ª edición de la carrera popular Behobia-San Sebastián continúan ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Donostia, mientras que otros 15 permanecen en observación en la planta de urgencias. El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha informado de que en total son 19 los atletas que continúan ingresados por diferentes problemas físicos padecidos durante la disputa de una carrera popular en la que participaron más de 34.000 corredores y en la que un participante falleció por una parada cardiaca al finalizar el recorrido.

El calor y la humedad que presidieron ayer esta popular carrera pedestre multiplicó el número de asistencias a corredores, con un balance que la organización de la carrera comunicará a lo largo del día de hoy. La 51 edición de Behobia-San Sebastián se tiñó de luto por la muerte del corredor navarro José Javier Suescun, de 31 años, quien se desvaneció en la zona de meta y entró en parada cardiorespiratoria, tras lo que fue atendido en el lugar y trasladado al Hospital Donostia, donde los médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida.

Conmoción en Berbinzana

José Javier Suescun  es la cuarta persona que muere en esta prueba de 20 kilómetros de recorrido desde 2002. La muerte del joven corredor ha dejado "conmocionada" a la localidad navarra de Berbinzana, donde el joven estaba "muy integrado" y era muy conocido. Según ha explicado a EFE el alcalde de la localidad, José Chocarro, el fallecido, que era hijo de su compañero de partido (UPN) y exalcalde de la localidad Santiago Suescun, era un joven deportista que se cuidaba y que había jugado en el equipo local como futbolista federado hasta hacía dos años.

Suescun, que se había desplazado hasta San Sebastián junto a otros dos amigos con quienes había comenzado la carrera, había llegado hasta las inmediaciones de la meta, pero allí se desvaneció, por lo que fue asistido por los equipos de emergencia, que le trasladaron al hospital, aunque allí se confirmó su fallecimiento.

Suescun es el segundo navarro que fallece en la Behobia-San Sebastián, ya que en 2013 una atleta de 30 años, vecina de Zizur Mayor, murió a causa de una parada cardiorespiratoria tras desvanecerse, también cerca de la meta, cuando había corrido casi la totalidad de la prueba. Tres años antes, en 2010, el vizcaíno César E.B., de 40 años sufrió un desvanecimiento antes de llegar el puente del Kursaal, a pocos metros de la meta, y falleció en el hospital central de la prueba tras ser atendido de urgencia. En 2002 el joven Asier Torrente, de 23 años, sufrió un paro cardiaco a pocos metros de la meta y murió cuatro días después en el Hospital Donostia, donde había ingresado en estado de coma.