Un minuto de gloria

El Open Camp, primer parque temático deportivo, dinamizará el Anillo Olímpico de Barcelona con su nuevo concepto de 'sportainment'

Imagen virtual de un juego de fútbol que se podrá practicar en el Open Camp.

Imagen virtual de un juego de fútbol que se podrá practicar en el Open Camp.

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JOAN CARLES ARMENGOL / BARCELONA

Andy Warhol dijo en una ocasión que en este mundo supertecnológico todo el mundo llegaría a tener 15 minutos de fama. A partir del año que viene, todo el mundo que se pasee por el Anillo Olímpico de Barcelona, en la montaña mágica de Montjuïc, podrá aspirar al menos a un minuto de gloria, a competir en las instalaciones que en su día acogieron los Juegos de 1992 y contra los grandes monstruos del deporte mundial. Eso será posible en el Open Camp, un ambicioso proyecto que pretende aunar el potencial turístico de la ciudad, su tradición deportiva y el legado olímpico en un parque temático único en el mundo, con la práctica deportiva y el entretenimiento como nexo de unión.

El 16 de junio del 2016 es el día que los promotores, encabezados por el director general, Paco Medina, han fijado para abrir las puertas del Open Camp, que pondrá al servicio de los visitantes las últimas tecnologías para hacer posible una atractiva mezcla entre lo virtual y lo real. El Estadi Olímpic Lluís Companys, el Palau Sant Jordi, la Torre Calatrava de Telecomunicaciones, la plaza Europa, la explanada que une todo el anillo y, a partir del 2107, las instalaciones del INEFC, acogerán este «Port Aventura del deporte», en palabras de Medina, con un total de 10 experiencias reales y otras 9 virtuales de todo tipo de deportes, desde el fútbol y el baloncesto hasta la esgrima, tiro con arco, atletismo, natación, ciclismo, voleibol, béisbol, hockey o fitness y entrenamiento con pesas. En complejo también incluirá en la misma entrada, con precios entre 18 y 45 euros, el acceso al Museu Olímpic i de l'Esport, ya existente, y el proyectado museo paralímpico, el primero de este tipo en el mundo.

«Es una idea que nació en el 2011 y que no ha parado de crecer hasta convertirse en un proyecto que ha entusiasmado a mucha gente», asegura Paco Medina, que está ultimando la puesta en funcionamiento de este primer parque temático deportivo en el mundo. Este viernes ofreció una pequeña muestra en el Palau Sant Jordi, donde con motivo de las Festa del Súpers de este fin de semana miles de niños podrán experimentar ya la emoción de lanzar triples en la instalación olímpica, puntuando contra todos sus rivales y viendo su imagen, su nombre y sus resultados reflejados en el videomarcador, como si fueran auténticos profesionales. «El Open Camp es la simbiosis de dos conceptos, el deporte y el entretenimiento, un nuevo concepto que hemos denominado sportainment», explica Medina. «La idea es que cualquiera, padres, hijos, amigos, pueda sentirse protagonista de unos Juegos Olímpicos, no solo espectador, gracias a las tecnologías que ofrecen soluciones en todos los deportes. Gracias a esto, todos podremos vivir ese minuto de gloria que siempre hemos soñado».

230 DÍAS AL AÑO

Catalogado también como un Smart Park (parque inteligente), el Open Camp reunirá en 44 hectáreas y 60.000 metros cuadrados de instalaciones cubiertas una oferta que pretende aprovechar el enorme tirón turístico de Barcelona. Unos 4,2 millones de visitantes pasan cada año por el Anillo Olímpico, con la única posibilidad, ahora, de tomar alguna foto del estadio desde los graderíos.

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Esa pasividad dejará paso a la interactividad. Los promotores, con un 85% de capital catalán, íntegramente privado, invertirán 35 millones de euros en los primeros cinco años, y esperan 1,6 millones de visitantes al año en sus previsiones más modestas. El parque funcionará 230 día al año, generá 240 puestos de trabajo directos y un impacto económico en la ciudad de 65 millones de euros.

Y, como valor añadido, el Open Camp supondrá recuperar para la ciudad instalaciones olímpicas poco utilizadas y con el peligro, 25 años después, de deteriorarse.