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LAS ELECCIONES AZULGRANAS

Debate único

Los cuatro candidatos se enfrentan por primera y última vez en el Camp Nou

DAVID TORRAS / MARCOS LÓPEZ / BARCELONA

Preparativos en el Camp Nou para el debate de los cuatro candidatos a la presidencia del Barça.

Preparativos en el Camp Nou para el debate de los cuatro candidatos a la presidencia del Barça. / JOAN PUIG

Un plató en la tribuna del Camp Nou acogerá este martes (22.00 h, TV3-Catalunya Ràdio) el primer y último debate de los cuatro aspirantes a sentarse justo encima de ese escenario. Haciendo honor al lema que tendrán justo enfrente, el 'més que un club' escrito en el lateral del estadio, dos expresidentes, Josep Maria Bartomeu Joan Laporta, y dos candidatos que también han vivido el Barça desde dentro, Agusti Benedito y Toni Freixa, jugarán un partido de dos horas con la mirada puesta en la final del sábado en las urnas cuando un total de 109.367 socios elegirán el presidente número 41 de la historia.

Un partido con estilos muy distintos, pero con el trazo común para tres de ellos de tener que remontar una desventaja de diferentes puntos frente a quien preferiría no presentarse a este encuentro, convencido de que no tiene nada que ganar y si algo o mucho que perder. Bartomeu ha rehuido hasta hoy los cara a cara y ha evitado entrar en el cuerpo a cuerpo con sus rivales por más que lo han buscado, en especial Laporta. Curiosamente, quien se presenta con el cartel del triplete y la bandera de un Barça que mira siempre adelante, se ha echado atrás y ha ejercido una táctica ultra conservadora,  a la altura del mejor 'catenaccio', siguiendo las consignas de sus asesores, bajo la obsesión de no exponerse, no correr riesgos y explotar su perfil más conciliador. Una campaña muy estratégica, reforzada por la evidente y en algunos momentos sonrojante complicidad de la junta gestora y algunos empleados del club, como en la retransmisión de las negociaciones por Pogba para acabar diciendo que Luis Enrique no lo ha pedido ahora.

LA ESTRATEGIA DE BARTOMEU

 El deseo de Bartomeu es que el tiempo corra y que este largo partido acabe cuanto antes, sin nada que lo altere y que la superioridad que marcaron las firmas se concrete en votos. Así ha sido hasta ahora por más que sus rivales le hayan señalado como cómplice de Rosell (del que tanto él como Freixa se desvinculan ahora) en todos los conflictos que han salpicado al club y hayan minimizado su responsabilidad en los éxitos deportivos, recordándole entre otras cosas haber estado cerca de despedir a Luis Enrique tras la crisis de Anoeta. El contrato de Catar y las dudas sobre el modelo de la Masia han sido foco de críticas comunes. En su equipo convive la certeza de ir por delante de los demás y tener cerca el triunfo con una inquietud que ni siquiera ahora acaban de sacarse de encima. En este sentido, el debate de hoy provoca cierta incomodidad, conscientes de que es la última gran baza de sus adversarios y que van a intentar aprovecharla sin reparar en ataques.

Pese a que Bartomeu es el rival a batir, la campaña no ha sido un tres contra uno, y LaportaBenedito y Freixa también se han esforzado en marcar distancias entre ellos, simbolizada en la negativa de estos dos últimos a negociar cualquier pacto con el expresidente y hacer un frente común que tendría muchas garantías de éxito. Pero las diferencias entre ellos son grandes y así se escenificarán hoy también en el debate.

LA OCASIÓN DE LAPORTA

Para Laporta la cita es trascendental, y aparece como la oportunidad de recuperar la desventaja que le dan las encuestas en un terreno donde se encuentra mucho más cómodo. Su mensaje se ha centrado en recuperar la memoria y el cambio que sufrió el club en su etapa de presidente y achacar los éxitos actuales a esa herencia. Esa estrategia ha quedado plasmada también en un equipo de nombres carismáticos (Abidal, Masip, Grimau, Norris, Cairo) y el apoyo de dos figuras de gran peso: Cruyff y Guardiola.

Uno de los focos más beligerantes y que hoy se repetirá ha sido incidir en que la imputación de Bartomeu por el 'caso Neymar' puede suponer su condena ejerciendo de presidente. Para Laporta, Benedito Freixa el debate es una final que empieza con el partido perdido y muy cuesta arriba. Para Bartomeu es un  encuentro al que se presenta sabiendo que va a recibir mucha leña. Solo quiere salir entero.

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