08 ago 2020

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La final del Camp Nou

Toque al Barça para evitar pitos al himno

«No se pueden imponer comportamientos», dice Vilarrubí

JORDI TIÓ
BARCELONA

El Barça recibió ayer un toque preventivo para intentar evitar lo que parece inevitable: que se pite el himno de España antes del inicio de la final de Copa en el Camp Nou. Una situación que no es nueva pero que ha adquirido mayor dimensión en las últimas finales entre Barça y Athletic, tanto en Mestalla (2009) como en el Calderón (2012). Para evitar una nueva rechifla, el club catalán, y también el vasco, recibieron ayer una misiva «de tipo personal y redactado cordial» conminando a que se respete el himno de los españoles.

La carta, enviada por el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, en nombre del Gobierno, recuerda al Barça que «es un club prestigioso» al que invita a adoptar «las medidas para hacer respetar los símbolos de convivencia democrática». La misiva también le recuerda a la institución azulgrana su buena labor en los últimos años en la lucha contra los violentos gracias a la «tolerancia cero» aplicada a los grupos radicales. La carta también fue enviada al presidente del Athletic, Josu Urrutia.

DESPROPORCIÓN / Cardenal, en declaraciones a Efe, consideró que «no se entiende en ningún lugar del mundo que un himno de un país se silbe. A nadie se le pide que se adhiera a ideas o postulados que no comparte, pero sí que respete los de los demás. El respeto es un elemento básico en la convivencia democrática».

La respuesta azulgrana llegó por parte del vicepresidente del área institucional, quien consideró desproporcionado todo lo que se está generando sobre la más que posible pitada. «El Barça pide a todo el mundo que respete los himnos y las instituciones, pero lo que no se puede imponer son los comportamientos», dijo Carles Vilarrubí en RAC-1.

El dirigente agregó que hay alguien «que está agrandando esto, en un debate que creemos que es falso. Las cosas se están saliendo de madre», sentenció. Vilarrubí también recordó que el partido es algo ajeno a ambos clubs. «No organizamos nada. Somos unos invitados y me piden responsabilidades sobre el comportamiento de las 37.000 personas que son nuestros socios, pero estos tienen sus derechos individuales».