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LAS RAZONES DE LA PATRONAL

En defensa de los derechos

El presidente del Villarreal, dueño de Pamesa, se sorprende de que la AFE exija estar en la negociación de TV «Cuando vendo azulejos no me llevo a ningún trabajador», dice Roig

EMILIO PÉREZ DE ROZAS / BARCELONA

Si hay un presidente elogiado en el fútbol español, ese es Fernando Roig, dueño de Pamesa y del Villarreal, club que no solo juega un fútbol precioso, sino que lo hace, mayoritariamente, con canteranos. El Villarreal, a falta de dos jornadas para acabar la Liga, no solo ha logrado la permanencia, sino que ha conseguido ya plaza europea. Más aún, le acaba de ganar la Copa de Campeones juvenil al Espanyol.

Roig fue sin duda uno de los más rebeldes cuando el otro día descubrió que, sin comerlo ni beberlo, en la junta de la Federación Española de Fútbol, presidida por un desaparecido Ángel María Villar, Luis Rubiales, presidente de la Asociación de Futbolistas (AFE), propuso una huelga. Roig dijo que él «no jugaba ese juego» y, cuando se habló de dinero para el fútbol modesto, le propuso a Villar: «Renunciemos a nuestras dietas, que no tienen ningún sentido, para dedicarlas al fútbol base». Y a Rubiales le dijo más. «Si necesitas dinero, discutamos el convenio, o pídeles a tus afiliados el 1%, solo el 1%, de sus fichas millonarias para los más modestos». No tuvo respuesta.

Más sensatez en los clubs

El presidente del Villarreal, que se gasta cada año 400.000 euros en ayudar a los equipos de baloncesto de su zona, al Playas de Castellón, a los tenistas más jóvenes y ha empezado a construir ya una segunda ciudad deportiva para un club asociado que les ayuda con los jóvenes», considera que «desde que los clubs, a través de la Liga, se han hecho cargo del fútbol, todo ha dado un cambio brutal». Roig considera que la federación y Villar están celosos. «Parece que le sepa mal que la Liga haya empezado a arreglar los problemas que tenía el fútbol».

«Hace tiempo que entre los clubs se ha impuesto el sentido común. Hay control de presupuestos; los que pueden fichar, fichan; y los demás tratamos de apañarnos con lo que tenemos o echamos mano de la base, de la cantera. Cada vez se debe menos, cada vez somos más serios, cada vez hay menos violencia y, por supuesto, ya nadie habla de amaños de partidos», insistió Roig en una conversación con El partido de las 12 de la COPE. «Y ahora, con la firma de este decreto ley, habrá dinero para todos. Yo no estoy de acuerdo al cien por cien, sé que a algunos no les gusta, pero es imposible hacer una tortilla sin romper huevos. Lo cierto es que los grandes han cedido y el reparto es más justo. No sé a qué viene esa actitud de la federación y la AFE si los clubs, que somos los dueños, estamos todos de acuerdo».

En busca de un acuerdo

Roig se sorprende cuando oye decir a Rubiales que los futbolistas deberían haber estado en la negociación de la venta de los derechos de televisión. «Pero, ¿perdón? ¿Me puede decir dónde se ha visto eso? Yo, cuando voy a vender azulejos por el mundo me llevo a mi vendedor y a mi director comercial, pero nunca, jamás, me he llevado al comité de empresa o representante alguno de los trabajadores. No entiendo por qué para vender los derechos de un producto que es de los clubs tiene que venir, también, el sindicato de futbolistas. Si quieren, revisemos el convenio colectivo, pero la negociación de la venta de un producto, el que sea, la hacen los propietarios de los clubs».

Roig, considerada una de las voces más sensatas del fútbol español, espera y desea que la AFE reflexione. «Ni hay fechas ni tiene sentido el paro, entre otras cosas porque hay mucho en juego y millones de aficionados pendientes de sus equipos, del presente y del futuro»«Insisto, -acabó diciendo el dueño del Villarreal- si lo que quieren es más dinero, hablemos, pues ahora habrá más dinero para todos, pero la amenaza del paro no es una manera de hablar».

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