Ir a contenido

EL BARCELONA OPEN BANC SABADELL

Albert Ramos, primer obstáculo de Nadal camino de la novena

El tenista catalán eliminó a Davydenko y pondrá a prueba al ocho veces campeón

JOAN CARLES ARMENGOL / Barcelona

Rafael Nadal, que el mes que viene será declarado Hijo Adoptivo de Madrid, iniciará su intento de coronarse rey vitalicio de Barcelona en la jornada de hoy del Open Banc Sabadell, donde se encontrará con el tenista de Mataró Albert Ramos con una plaza de los octavos de final en juego. Nadal no pierde un partido en el torneo Masters 500 de Barcelona desde que, con 15 años y en su primera participación, en el 2003, cedió en segunda ronda ante Àlex Corretja.

Desde entonces, lleva una estadística de 40 victorias y ocho títulos (del 2005 al 2013, ya que en el 2010 no jugó, lesionado), y hoy empezará a perseguir otro récord que añadir a su extraordinario palmarés: ser el primer tenista masculino capaz de ganar nueve veces un mismo torneo. Con ocho, comparte esa plusmarca con el argentino Guillermo Vilas, coronado ocho veces en Buenos Aires. Nadal perseguirá también dentro de unas semanas el noveno título en un Grand Slam, el Roland Garros de París. Otra primicia.

Mientras el fenómeno manacorense se entrenaba por cuarto día consecutivo en el Reial Club Tennis Barcelona, Albert Ramos luchaba en la pista número 1 para alcanzar la segunda ronda ante el veterano ruso Nikolai Davydenko. Lo logró en menos de una hora y media, por un doble 6-4, y luego compareció ante la prensa para explicar lo mal que se le presenta el partido de hoy, en el tercer turno de la central (sobre las 15.30 horas, Teledeporte).

«No sé exactamente cómo se puede ganar a Rafa. Supongo que él debe tener un muy mal día y yo, muy bueno. La verdad es que me podía haber tocado un poco más adelante, pero el sorteo lo ha dictado así y yo voy a dar el máximo y jugar un partido sin ninguna presión. Haré lo que pueda», aseguró el zurdo mataronés de 26 años y actual 103º del mundo, que el año pasado ya sucumbió fácilmente ante Nadal en los cuartos de final de Barcelona (6-3 y 6-0).

Robredo y Cervantes

El último tropiezo de Nadal, la semana pasada en cuartos de final de Montecarlo ante David Ferrer, no es contemplado por Ramos como una ventaja; al contrario. «Este tipo de jugadores que no están acostumbrados a perder se ponen las pilas tras una derrota y luego juegan con más intensidad. Por tanto, será más complicado de lo que iba a ser», explicó Ramos, que jugará ante un tenista, declarado madridista en cuestiones futbolísticas, que el próximo 5 de mayo (coincidiendo con el Masters 1.000 de la ciudad) recibirá la distinción de Hijo Adoptivo por parte del Ayuntamiento de Madrid. «Reúne los méritos y circunstancias de prestigio y consideración general indiscutibles», aseguró ayer la alcaldesa Ana Botella, que convocará un pleno extraordinario para aprobar el nombramiento.

Mientras Nadal buscará hoy un puesto en octavos, Tommy Robredo fue ayer el primer jugador local en asegurárselo, al derrotar con autoridad al australiano Marinko Matosevic por 6-3 y 6-4. El de Hostalric celebró los 10 años que se cumplen ahora de su victoria en Barcelona, en el 2004, en una final a cinco sets ante el argentino Gastón Gaudio.

El resto de jugadores españoles no brilló, a excepción de Íñigo Cervantes, un irundarra de 24 años, castigado por las lesiones el año pasado (pasó cuatro veces por el quirófano), que aprovechó muy bien la invitación de su club, el RCT Barcelona, para alcanzar sus primeros octavos de final en un torneo importante del circuito. Cervantes derrotó al ruso Tursunov y ya espera a David Ferrer, si este gana hoy a Gavashvili.