01 dic 2020

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La situación azulgrana

Messi, imputado

Leo y su padre han sido citados a declarar el 17 de septiembre, que coincide con la Champions

J. G. ALBALAT
BARCELONA

Lionel Messi y su padre, Jorge Horacio Messi, declararán el próximo martes 17 de septiembre en calidad de imputados sobre el presunto fraude a Hacienda de 4,1 millones de euros del que les acusa una querella de la Fiscalía de Barcelona. Aquel día, precisamente, tendrá lugar la primera jornada de la Champions, pero todavía se desconoce si el Barça jugará esa noche o al día siguiente, en casa o fuera, y ante qué rival. Lo que sí está claro es que el delantero azulgrana deberá comparecer obligatoriamente -por tratarse de una causa penal- a las 10 de la mañana en los juzgados de Gavà, donde tiene su residencia, para someterse a las preguntas de la jueza, la fiscala Raquel Amado, y su defensa. Su padre comparecerá una hora después.

La jueza de Gavà Anju Deb Rani admitió ayer a trámite la querella presentada por el ministerio público y fijó la fecha para el interrogatorio del delantero del Barça y de su progenitor. La magistrada considera que existen indicios de que los imputados podrían haber cometido tres delitos de fraude fiscal respecto al impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) de los ejercicios de los años 2007, 2008 y 2009.

COMUNICADO DE MESSI / La familia Messi hizo un comunicado a través de sus abogados en el que expresa su confianza en poder «aclarar la disparidad de criterios» con la fiscalía, con el convencimiento de que ya se habían satisfecho las cantidades que «legamente correspondían» y expone su predisposición de «pagar las cantidades que finalmente se determinen», antes de lamentar la «indefensión mediática» del futbolista.

Fuentes judiciales precisaron ayer que la admisión acordada ayer es un paso habitual una vez presentada una querella (sobre todo si la acusación la sostiene la fiscalía) para que el juzgado pueda comenzar a investigar y llegue a la conclusión de si se ha cometido o no un delito.

«IMPORTANTES INGRESOS» / La fiscala destaca en la querella que entre el 2007 y el 2009 Messi obtuvo «importantes ingresos» (más de 10 millones de euros) derivados de la cesión de los derechos de explotación de su imagen, por los que debía tributar en sus declaraciones de IRPF. Sin embargo, no lo hizo. «Con la finalidad de burlar esa obligada tributación, la obtención de tales ingresos fue ocultada a Hacienda mediante una estrategia» que «consistió en simular la cesión» de esos derechos a sociedades instrumentales radicadas en paraísos fiscales, en concreto Belice y Uruguay. Una de ellas era gestionada por Messi.

De forma «complementaria», según la querella, se formalizaron contratos de prestación de servicios entre estas sociedades y otras de Reino Unido y Suiza, cuya legislación permite que las rentas obtenidas fuera de su territorio se canalicen hacia paraísos fiscales y con total «opacidad» frente al fisco español. Es decir, el dinero circulaba siempre fuera de España. Las empresas interesadas en la explotación comercial de la imagen de Messi debían contratar sus servicios a través de esta estructura.

EL IDEÓLOGO DE LA TRAMA / La fiscalía sostiene que la «iniciativa para defraudar» partió del padre de Messi, quien, en el 2005, siendo Leo menor de edad y existiendo «fundadas expectativas» sobre el elevado valor económico que podrían alcanzar sus derechos de imagen, encargó a Rodolfo Schinocca que «le procurase un montaje» para «eludir el pago de impuestos».

Se usaron dos estructuras opacas (una hasta el 2006 y otra después). Al cumplir los 18 años, Messi «ratificó» la iniciativa «defraudatoria» de su padre y «consintió» que se continuara ejecutando la misma hasta el 2009, «a sabiendas de que en los ejercicios fiscales correspondiente a dichos años no pagaba impuesto alguno por los cuantiosos ingresos derivados de la cesión y explotación de sus derechos de imagen».