EL LAVACOCHES CONFUNDIDO CON UN MAFIOSO DISFRUTA DEL BARÇA-ATHLETIC

De la prisión al palco del Camp Nou

El Barça fue uno de los hilos que mantuvo a Óscar Sánchez conectado con su mundo desde Italia

Óscar Sánchez, junto a David Villa y Manel Estiarte, en el palco.

Óscar Sánchez, junto a David Villa y Manel Estiarte, en el palco. / MICHELE CATANZARO

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MICHELE CATANZARO
BARCELONA

Quién se lo iba a decir a Óscar Sánchez, mientras seguía la final de la Champions entre el Barça y el Manchester en una televisión de la aciaga prisión romana de Rebibbia, que menos de un año después estaría disfrutando de otro partido del equipo azulgrana, sentado en el palco presidencial del Camp Nou: el Barça-Atletic de anteayer.

Para el lavacoches de Montgat, que estuvo preso veinte meses en Italia al ser confundido con un narco, y finalmente salió absuelto el pasado 21 de marzo, ir al campo fue un poco como cerrar un círculo: tener una confirmación más de que el infierno de errores judiciales y violencias por el cual pasó ya está atrás.

Y es que el Barça fue uno de los hilos que, durante esos 626 días de calvario, le mantuvieron conectado con su mundo, el pueblo de Montgat, del cual apenas se había alejado antes de que le apresaran.

A las cartas enviadas a sus amigos y familiares - las que «le dieron fuerzas para sobrevivir a eso», explica - solía adjuntarle el dibujo de un escudo del Barça para su sobrino. Anteayer recibió una copia de ese escudo rodeada de las firmas de los futbolistas del equipo. A los pocos días de salir de la cárcel, el club le invitó a ir a ver el partido desde el palco.

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«Todo el mundo está con usted», le dijo Marta Pineda, la esposa de Sandro Rosell, al recibirlo en el palco.«La conversación con ella y el presidente fue muy familiar, como si fuéramos amigos de toda la vida», comentó Óscar. Luego fue el momento de charlar con los deportistas presentes: Manel Estiarte le explicó su caso a Villa y Abidal, mientras Juan, el primo de Óscar que le acompañaba, no perdía la ocasión de retratarle con ellos. «Me emocioné cuando vi a Ferran Martínez», dijo Óscar, cuya pasión deportiva principal es el básquet.

«Es de lo más divertido que me ha pasado desde que he vuelto», comentó al salir. Durante sus meses de prisión, Sánchez se agarró también de un hilo azulgrana. Por esto, ir al campo fue un poco como volver a casa otra vez.